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Mi Gran Premio de Alemania 2011: Red Bull esconde las alas

Mi Gran Premio de Alemania 2011: Red Bull esconde las alas
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Hemos tardado exactamente diez carreras para poder ver como hasta dos coches diferentes, un Ferrari y un McLaren, finalizaban un Gran Premio por delante del primero de los Red Bull. Y puestos a tener cambios estadísticos, esas mismas diez carreras son las que ha tardado Mark Webber en ver antes que Sebastian Vettel la bandera a cuadros.

Realmente, la lucha vivida en Nurburgring por la victoria fue de las más bonitas que se recuerdan de esta temporada. Hemos tenido carreras preciosas, emocionantes, y repletas de acción; pero un mano a mano entre tres monoplazas de diferentes equipos no lo habíamos visto todavía. La capacidad que tiene esta temporada de hacernos disfrutar cada vez más de la Fórmula 1 parece no tener límites.

Empezaremos, cómo no, por el ganador: Lewis Hamilton. No tengo ni idea a cuánto se pagaba el sábado antes de la clasificación una victoria de Hamilton en Alemania, pero os aseguro que pocos hubiéramos puesto un euro por muy tentadora que fuera la contraprestación. Los McLaren habían demostrado un ritmo malo tirando a peor, y el propio Lewis se había descartado el viernes para la pelea por la victoria, que sí empezaba a antojarse igualadísima, entre Ferrari y Red Bull.

Lewis Hamilton

Pero algo encontraron los de Woking que hizo que Hamilton volara en una vuelta estratosférica en la clasificación del sábado, y rematara la faena en una soberbia carrera el domingo. Las diferencias con Button, que se limitó a alargar su primer stint casi al infinito esperando una lluvia que nunca llegó, fueron escandalosas para dos pilotos de semejante talla, y hay quien asegura que el defecto por el que muchos castigan a Lewis, su conducción agresiva y maltrato de las gomas, se convirtió esta vez en su gran baza por el tremendo frío que hacía en la pista alemana. Hombre, seguro que ayudó algo, y no hay más que ver como Hamilton puso su juego de medias en temperatura en sólo dos sectores, algo que ni Red Bull ni Ferrari lograron, pero que a nadie se le escape que en las tres sesiones de libres hacía un frío parecido, y el piloto inglés no demostró ser capaz de rodar así en ningún momento. Para mí, esta carrera fue simplemente una prueba llevada al extremo de lo que es capaz de avanzar o retroceder McLaren esta temporada (y ya van unas cuentas en los últimos años), en la que su irregularidad, quizás por disponer de unos monoplazas muy críticos con los reglajes, está a la orden del día.

La lucha entre Red Bull y Ferrari

En relación a los que se tenían que disputar la victoria y fracasaron, Red Bull y Ferrari, simplemente comentar que Sebastian Vettel sufrió su peor fin de semana, con diferencia, de los que le recuerdo desde que pilota un Red Bull, y pese a todo acabó cuarto. Quien quiera creer que hay mundial, allá él. Mark Webber, pese a haber demostrado un ritmo salvaje, no dio con la estrategia adecuada para solucionar una mala salida desde la pole que empieza a ser ya un clásico, y además regaló su segunda posición a Fernando Alonso con una última parada en boxes cuanto menos discutible.

Fernando Alonso confirmó lo que era evidente desde Silverstone: su victoria no fue gracias a la limitación del soplado de los difusores. Este Ferrari es un auténtico avión en cuanto pone sus gomas en el rango de temperatura óptima, y quizás el único problema que tuvo Alonso para ganar en Nurburgring, acrecentado por el frío, fue que de los tres de arriba era al que más le costaba calentar sus gomas. Aunque muchísimo menos que al inicio de temporada, por supuesto.

Mark Webber hizo de taxista a Fernando Alonso

Por hablar un poco de la estrategia de Ferrari en la última y decisiva parada en boxes a poner los medios, creo que la victoria se antojaba imposible aunque hubieran intentado parar antes que Hamilton. Se temía mucho que los medios serían casi dos segundos más lentos que los blandos, pero Petrov no hacía más que marcar sus mejores registros cuando montó los medios. Quizás a Ferrari se le podría reprochar el no haberlo intentado, pero creo que en ese punto, a Hamilton le hubiera bastado con una táctica defensiva de replicar estrategia para conservar su posición. Eso sí, habría que saber también desde qué vuelta condicionó a Alonso la carga tan justa de combustible que llevaba su Ferrari. Es un dato que podría haber sido clave, y sería interesante conocerlo.

Entro ya a valorar varios detalles que no me gustaría pasar por alto. En primer lugar, la evidencia de que Ferrari debe mejorar muchísimo sus pit stops. La manera en que Massa perdió la jugada contra Vettel en el carril de boxes fue realmente doloroso, aunque no menos esperado. El brasileño estaba firmando una carrera muy buena, y se merecía acabar por delante de Vettel.

De extraordinaria hay que valorar la carrera de Kamui Kobayashi, que de ser eliminado en la Q1 el sábado pasó a finalizar 9º el domingo. Tampoco debemos obviar la gran actuación de Sutil, que se llevó el honor de acabar como el mejor del resto en la 6ª posición. Petrov y Pérez lo hicieron también muy bien, con el último punto en juego esta vez para el ruso. Jaime Alguersuari no pudo esta vez completar otra remontada hasta los puntos, pero volvió a dejar en evidencia a Buemi, que no es menos importante.

Nos leemos después de Hungría por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

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