
El pasado día 4 de marzo, Walter Röhrl tenía una cita muy especial. Suya es la frase de que “Un coche sólo es lo suficientemente rápido cuando por las mañanas te da miedo abrirlo”. Y creemos que esa mañana sintió miedo, ya que el coche con el que tenía la cita era el mítico Audi Quattro y el lugar el tramo del Col du Turini, el clásico del rallye de Monte Carlo que Röhrl ganó en cuatro ocasiones.
La última vez que Röhrl venció allí fue en el año 1984 a los mandos de un Audi Quattro, y el pasado 4 de marzo ambas máquinas se reencontraron para celebrar el 30º aniversario de Quattro. Audi Tradition se encargó de sacar el Audi Quattro que un día pilotaran Walter Röhrl y Christian Geistdorfer del museo de la marca y ponerlo a funcionar a pleno rendimiento.
Röhrl y Quattro volvieron a formar la perfecta combinació que ya había logrado la victoria en Monte Carlo en el año 1984, precisamente el mismo año en que Röhrl entró en el equipo Audi. Röhrl ha conseguido entrar en la leyenda por ser uno de los mejores (si no el mejor) piloto de rallyes de todos los tiempos.



