Dudo mucho que a este señor y su invento lo dejen participar en cualquier competición amateur. Sería como querer correr la Vuelta a España en moto o meterse en la Copa Nissan Micra con un Formula 1, por poner dos ejemplos.
Porque si de algo abusa este invento es de eficacia. Uno de los grandes problemas en el mundo del todoterreno extremo son los recorridos de las suspensiones y por ende, los temidos cruces de puentes. Es de lo más normal que un coche pierda la tracción en un eje por estar en el aire una de sus ruedas.
Existen los bloqueos, si, pero en situaciones de extrema dificultad, ayudan pero no resuelven el problema. Como vemos en el vídeo, este cacharro no parece tener ningún tipo de problema con sus cuatro brazos artículados y controlados desde la cabina por un sistema de amortiguadores neumáticos.



