
Como vemos en las imágenes, lo del Audi RS6 no viene de ahora, ni mucho menos. Aunque tengan el mismo espíritu, la concepción de ambos dista mucho de uno al otro. El actual es de serie y el clásico lo modificó su dueño, cuando corría el año 1969 y la crisis del petróleo era algo en lo que ni se pensaba.
Dice la leyenda, que tras comprar su ranchera en 1968, Herb (el antiguo dueño), vió con ojillos recelosos como Mopar presentaba el motor V8 440 Six Pack, la bestia más bestia de aquellos años. Viendo que cabía en un Road Runner o en un Super Bee, ¿por qué no iba a caber en su ranchera? Dicho y hecho, sólo cambiando piezas de serie en las gamas altas de Plymouth, consiguió su reto, implantar ese monstruoso V8 en su coche.




