En el primer vídeo, Tiff Needell nos explica lo que puede ocurrir si circulamos por autopista en condiciones de niebla densa (visibilidad de unos 10 metros) a 112 km/h (el límite en las autopistas inglesas).
Si bien la situación es algo exagerada, es cierto que casi nadie respeta la regla de circular a una velocidad que permita detenerse en el área visible, y la situación empeora con lluvia o niebla.
Me atrevería a decir que el 95% de los conductores corren demasiado con lluvia o niebla, y si opináis lo contrario dadle la vuelta, el 95% van “demasiado lentos” en condiciones normales. En cualquier caso, el adaptar la velocidad a las circunstancias es algo que veo hacer muy poco.



