
Si hablamos de diseño y filosofía a la hora de crear automóviles, probablemente no existan estilos más alejados que los norteamericanos y los italianos. Los primeros transmiten sensaciones de martillos, grasa y llave inglesa, mientras que los segundos prefieren mostrar la cara más dulce y elegante de la vida.
Y sin embargo, y sin que sirva de precedente, ambos estilos se fusionan en un mismo coche con muy buen resultado. El Chevrolet Corvette (Corvette a secas en España) pasa por las manos del preparador Innotech, que le otorga unos toques de estilo inspirados en Ferrari.
Realmente no es la primera vez que vemos algo así, tenemos un precedente en el Anteros XTR, pero realmente éste estaba más travestido que vestido.



