
La semana pasada, mientras nosotros enumenábamos otros usos para el coche, el RACC lanzaba uno de esos globos sonda que echan a volar de vez en cuando para garantizarse la presencia en medios, a ver si colaba. Y coló en La Vanguardia, que se hizo eco y les montó una encuesta de las suyas.
Rizando el rizo de lo de la conducción acompañada, aquel sainete con que nos entretuvo la DGT de febrero a julio y que como dicen que funciona allende nuestras fronteras habrá que reproducirlo aquí, el RACC propone que los conductores noveles, durante los primeros tiempos de… noveldía, ya con la “L” en la chepa, vayan con un salvoconducto en forma de conductor sénior sentado a su vera para que los vigile de cerca, que así se reducirá la siniestralidad vial.
Y nada, que el RACC lanza el tema y pide debate, así que yo voy a ello. Si me quieres acompañar, ve tomando asiento y encargando una familiar con pepperoni, que me he levantado con hambre hoy. Es o la pizza… o comerme a alguien directamente.





La organización de consumidores 




