Sigue a Motorpasión

Rush

Tras una larga espera, “Rush” de Ron Howard llega a las pantallas de los cines. Ayer varios profesionales del mundillo de la prensa del motor nos dimos cita para verla en primicia en un preestreno, y me resulta inevitable compartir la experiencia con vosotros. No voy a reventar el final, tranquilos.

Hubo muchas épocas gloriosas en la Fórmula 1, pero la temporada de 1976 fue especialmente épica, es el leit motiv de la película. Una rivalidad inolvidable entre dos titanes de la conducción, James Hunt y Niki Lauda, dejando al resto de pilotos en un plano más secundario.

Para los que no tuvimos la suerte de haber nacido antes y poder vivirla, os cuento, eran otros tiempos. Los Fórmula 1 tenían motores V12, menos de 500 caballos, cajas de cambio manuales, electrónica cero, ver a un piloto morir en un accidente era triste pero poco sorprendente…

Rush

Los pilotos de Fórmula 1 no eran deportistas de élite, eran unos benditos locos que se jugaban la vida en cada Gran Premio. Las carreras no se disputaban en países exóticos, ni había tanta seguridad. Las diferencias con la competición actual son aplastantes.

“Rush” nos empieza a contar la rivalidad de Hunt y Lauda desde que se conocen en las categorías inferiores. Por entonces, Hunt ya era un hedonista vividor, y Lauda un metódico y calculador. Hunt vivía intensamente, burlando a la muerte, y Lauda prefería bailar con ella solo lo justo y necesario.

La película no es un mero producto de la industria del entretenimiento atiborrada de efectos especiales. No soy un crítico gafapastil, pero me considero cinéfilo, y sé reconocer una buena película. Se ha notado el bagaje y experiencia de la gente que trabaja tras la cámara, ¡y tanto!

Rush

Más que una película, “Rush” es un homenaje

La interpretación de los protagonistas no se queda corta en modo alguno. Tanto Chris Hemsworth como Daniel Brühl nos ponen ante los ojos mucho más que parecido físico y buena caracterización, nos permiten conocer el alma de esos dos pilotos y ser capaz de pensar como ellos o al menos entenderlos.

También hay espectáculo. El ritmo de la realización durante las carreras que se han recreado es frenético, varias veces me tomé el pulso y tenía el corazón a tope. Igualito que ver una carrera de Fórmula 1 con Lobato, en las que acabo mirando el Whatsapp. Se transmite la emoción al espectador, y de qué manera.

No solo de protagonistas vive una historia, los personajes secundarios nos meten más aún en ella. Así, conoceremos las relaciones con las mujeres, los mecánicos, los jefes de equipo, la familia… Impagable el homenaje que se le hizo a Enzo Ferrari, el fundador de la escudería del cavallino rampante.

Rush

Merece la pena

¿Por qué deberíais ver esta película? Porque es una oda a la épica (nivel Manowar o superior), a una batalla entre caballeros en que no hubo espadas ni sangre, pero sí mucha rivalidad y el influjo de un caprichoso destino. Fue una historia que tenía que acabar en las pantallas sí o sí, porque los hechos reales son de película: amor, traición, conspiración, muerte, éxtasis…

Si queréis ahorraros los casi 10 euros de la entrada, podéis mirar cómo fue la temporada del 76 y pasar de todo. Peor os recomiendo no hacerlo, dejar a la Wikipedia olvidada, e id vírgenes e ignorantes al cine. Sin conocer el final, sin conocer el nudo, sin conocer los antecedentes. Lo disfrutaréis más.

Personalmente no conocía esa época del deporte, no había nacido, y fui más de la época Senna-Prost, que también tuvo su aquel. Pero decididamente la temporada del 76 fue para haberla vivido, fue de infarto, y que se lo digan a Niki Lauda, que le faltó un hilo para morir contra un muro, atropellado o carbonizado, o todo a la vez, a mitad de temporada… y la terminó.

NOTA: “Rush” se puede traducir libremente como “a saco Paco” o “al ataque”.

En Blog de cine | Rush, la película
En Motorpasión F1 | Rush: 10 razones para no perdérsela
En Motorpasión | No os podéis perder el tercer trailer de “Rush” (ni los anteriores)

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

28 comentarios