Los pescadores suelen presumir de capturas imposibles, pero pocas veces pueden decir que han sacado del agua una aeronave militar de casi tres metros. Eso es lo que le ocurrió a la tripulación de un barco de pesca de Pensacola, Florida (EEUU), cuando encontró un gran dron flotando en el Golfo de México.
Lo subieron a bordo, se hicieron unas fotos con él y las publicaron en Facebook. Poco después, las autoridades se pusieron en contacto con ellos.
El dron militar que apareció flotando en mitad de la nada
La embarcación pertenece a “Hot Spots Charters”, una empresa que organiza excursiones de pesca en la costa de Florida, EEUU. Durante una de sus salidas habituales, localizaron un objeto flotando en el agua que llamó su atención: no parecía una boya ni los restos de una embarcación, así que decidieron acercarse.
Al sacarlo del agua descubrieron que era un dron, pero uno muy diferente de los que pueden comprarse para uso recreativo… Tenía un tamaño y un peso considerable, hasta el punto de que ocupaba buena parte de la proa del barco, y una característica silueta de ala delta.
Da la casualidad de que a bordo viajaban cuatro pasajeros con experiencia como pilotos militares de búsqueda y rescate, que pudieron valorar la situación antes de manipular el aparato. Tras advertir que podría tratarse de un dron militar al capitán, Daniel Arsenault, este decidió finalmente llevarlo a tierra.
Las fotografías del hallazgo no tardaron en llegar a Facebook. En ellas aparecía el enorme aparato junto a los pescadores, que todavía no sabían exactamente qué acababan de sacar del mar. Por su aspecto, algunos lo relacionaron inicialmente con un Shahed-136 iraní, un modelo ampliamente utilizado en conflictos recientes.
Sin embargo, la identificación terminó apuntando en otra dirección: varios especialistas señalaron que el aparato podía ser un LUCAS, un sistema aéreo no tripulado desarrollado por EEUU para entrenamiento y pruebas. Su diseño está inspirado precisamente en drones de fabricación iraní, lo que explicaría el parecido con el Shahed-136.
También había una pista importante sobre su posible procedencia: el hallazgo se produjo frente a Pensacola, relativamente cerca de la Base Aérea de Eglin, una de las principales instalaciones estadounidenses para pruebas de aeronaves y armamento.
El Ejército estaba buscando precisamente un dron como ese
Poco después de que las fotografías empezaran a circular, el capitán aseguró que comenzaron a recibir llamadas de las autoridades, quienes querían saber dónde habían encontrado exactamente el aparato para poder recuperarlo. La explicación llegó efectivamente desde la propia Base Aérea de Eglin.
El Ejército estadounidense confirmó que una aeronave no tripulada había impactado en el agua durante unas pruebas programadas y que no habían conseguido recuperarla. Así, todo apuntaba a que el aparato encontrado por los pescadores podía ser aquel dron perdido.
Y es que la base había realizado pruebas con sistemas LUCAS y las características visibles en las fotografías eran compatibles con uno de ellos, por lo que por fin todo tenía sentido. Pero, ¿es buena idea subir un dron militar desconocido a un barco? No.
El propio capitán reconoció después que “no recomendaría hacerlo en circunstancias normales”. En este caso, la presencia de varias personas con experiencia militar a bordo permitió evaluar la situación antes de manipular el aparato. Al final, aquella captura inesperada terminó de nuevo bajo control del Ejército estadounidense.
Imágenes | Hot Spots Charters
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