
Como bien sabéis, en la parte superior de nuestra columna vertebral tenemos las vértebras cervicales, que unen el torso con la cabeza. Cuando sufrimos una colisión por alcance (choque por detrás), el cuerpo suele estar sujeto, pero la cabeza no, y sufre un movimiento muy violento hacia atrás, conocido como latigazo cervical.
Si no tenemos un cabecero, el accidente puede acabar con la muerte del pasajero o con lesiones medulares muy serias. La introducción de los cabeceros redujo mucho la severidad de estos golpes, y más aún la innovación de los cabeceros o reposacabezas activos. El Volvo XC60, el más seguro en alcances según EuroNCAP, tiene un sistema de protección diferente.
Se introdujo en 1998 en el Volvo S80, se llama WHIPS. Se trata de un asiento diseñado para disipar la energía de una colisión de este tipo. El armazón del asiento se deforma controladamente para moverse con el cuerpo, mientras que el cabecero sujeta la cabeza adecuadamente. Una imagen vale más que mil palabras:



