
Una vez más tenemos que hablar de una llamada a revisión en la que está implicado un vehículo de la marca Toyota: Corolla y Corolla Matrix, todos vendidos en Estados Unidos. También ha afectado al Pontiac Vibe, un remarcado del Matrix vendido por General Motors. En total suman 1,3 millones de coches.
Resulta que hay un defecto en la centralita del motor 1ZZ-FE, con tracción delantera. Un problema en las soldaduras podría parar la centralita y por tanto el motor, aunque el coche esté en funcionamiento. El culpable es Delphi, el proveedor de terceros que fabrica el dispositivo, no Toyota en sí.
Es decir, algunos componentes de automóviles se diseñan en papel, se hacen unas especificaciones y otra empresa es la encargada de industrializarlo y fabricarlo. Es lo que ha pasado con esta centralita, cumple las exigencias de diseño pero luego el montaje no ha terminado de ser satisfactorio.




