
Seguro que más de uno y más de dos de los que pasáis por aquí habréis tenido la tentación de hacer lo que hace el hombre del Suzuki al paso por un radar de control de velocidad. Lo que pasa es que seguro que tampoco tenéis la flexibilidad necesaria para hacerlo, al menos yo me imagino rodando por el suelo a la mínima.
En Radars-Auto nos ofrecen una serie de fotos más o menos extrañas y cómicas de lo que recogen los radares en las carreteras, y no tiene desperdicio.



