
El Nissan Land Glider es un prototipo de vehículo de dos plazas situadas longitudinalmente, que se queda a medio camino entre un coche (tiene cuatro ruedas) y una moto, por lo estrecho que es y por su capacidad de tumbarse hasta 17 grados en las curvas.
A pesar de lo llamativo de la solución, no es en absoluto el primero: Volkswagen creó hace años el prototipo Volkswagen GX3 (incluso amenazaron con ponerlo a la venta), y en el mercado está el Carver One, que en todo caso representa una alternativa a deportivo de ocio más que una solución de movilidad.
El Nissan Land Glider mide 3,1 metros de largo y tan solo 1,1 de largo. Todo el sistema de conducción es electrónico: tanto la dirección como la inclinación en curvas son electrónicas. En base a varios sensores, el coche determina la inclinación que debe aplicar.


