
Dejando de lado temas políticos que no vienen a cuento, este coche es un pedazo de la historia automovilística de nuestro país, al ser un encargo especial de Francisco Franco a la propia Cadillac, allá por 1970, y uno de los coches de la flota privada del Estado.
Si alguno ha pasado por el Museo de la Automoción de Salamanca es posible que le suene este 1970 Cadillac Fleetwood Brougham, ya que ha estado expuesto allí durante varios años.
Tiene detalles especiales, como su número de bastidor. Las siglas PO indican Presidential Order, un detalle que hará las delicias para los coleccionistas. Otro detalle es que su tapicería es de tela y no de cuero, como cabría esperar. Esto es porque Franco, según dice el vendedor, odiaba el cuero y pidió a Cadillac esta tapiceria como encargo especial.



