
La asociación Stop Accidentes y la DGT han colaborado para la realización de un código deontológico (una serie de “buenas prácticas” que un colectivo adopta) destinado a aquellos a los que nos toca informar sobre muertes en la carretera.
Se podrían resumir en escapar del morbo, informar sobre el problema real y cumplir una labor social de información, contextualizando y concienciando, no limitarse a informar sobre un hecho aislado como si fuese una curiosidad.
Puede parecer únicamente una cuestion de nombres y forma de contar las cosas, pero si en otros problemas como el terrorismo o la violencia machista las informaciones están claras, en el caso de las muertes en la carretera deberían estarlo mucho más, ya que el número de víctimas es mucho mayor.



