
Tengo que reconocer que cuendo entré en la zona General Motors del salón de Ginebra mis ojos sólo iban buscando una cosa, el Chevrolet Corvette ZR1. No estaba muy seguro de encontrarmelo por los pabellones del Palexpo, pero algo me decía que andaba por allí (igual tuvo algo que ver el comentario de Daniel diciendo que estaba “por allí”...).
Cuando me acerqué a fotografiarlo, la sensación fue la de ver una mala bestia con ruedas. Si sabes que bajo el capó lleva más de 600 CV te impresiona, pero es que sin saberlo también impresionará, ya que su apariencia mezcla la deportividad y la agresividad a partes iguales. Aunque no tengas ni idea de coches, sabes que ese coche es de los gordos.




