Probamos el Mercedes-AMG A 35 Sedan: sus 306 CV dan acceso al mito AMG, pero no a un verdadero deportivo

Nota de Motorpasión

El Mercedes Clase A estrena él también una versión deportiva. El Mercedes-AMG A 35 Sedán llega en el mercado para captar los clientes que buscan una berlina deportiva. Es el tiquet de entrada para quien busque una berlina AMG, es decir, la esencia misma de la marca. Al fin y al cabo, AMG empezó preparando berlinas Mercedes-Benz. Las berlinas o sedanes forman parte de su ADN e historia, son su seña de identidad.

Así, la teoría es la de ofrecer una berlina AMG a precio “reducido” (58.700 euros), frente a los más de 75.000 euros que cuesta un AMG C 43. Sin embargo, en la práctica, la realidad podría ser diferente. Hablando con un comercial del centro AMG de Cars Barcelona, donde recogimos el coche antes de participar en la ruta por tramos del rally Costa Brava organizada por Drive Club Team, la clientela del A 35 Sedan podría no ser la que pensaban en Mercedes.

Así, los clientes iniciales parecen apreciar sobre todo el diseño diferenciador del Sedán frente al A 35 de cinco puertas y frente al CLA, visto como un coche demasiado señorial. Hay que reconocer que el A 35 Sedan tiene un diseño realmente elegante y al mismo tiempo deportivo, especialmente con el kit aerodinámico AMG opcional (2.229 euros más 1.678 euros de cristales tintados y escapes cromados obligatorios con el kit aerodinámico).

Y es que hay algo intrínsecamente deportivo y rebelde en una berlina con dos salidas de escape, llantas negras con aro pulido (1.366 euros), splitters y alerón en fibra de carbono. La presencia es la de un coche que te dice: “sí, soy una berlina para llevar a la familia, pero si me buscas, me encontrarás”.

El motor es el mismo que equipa el AMG A 35. Se trata de un 4 cilindros de 2.0 litros con turbo de doble entrada de 306 CV a 5.800 rpm y 400 Nm a 3.000 rpm. En contra de lo que uno podría pensar, no se trata de una versión suavizada del 4 cilindros del AMG A 45 sino de una profunda evolución del motor del A 250, modelo en el que desarrolla 224 CV.

Va asociado a un cambio automático de doble embrague SPEEDSHIFT DCT AMG 7G y a una tracción integral que da prioridad al eje delantero, pudiendo enviar un máximo del 50 % del par al eje posterior.

A bordo, tampoco hay diferencias con respecto a un A35 de cinco puertas (modelo que puedes leer la prueba aquí). El diseño, el equipamiento (con demasiadas opciones) y los acabados son idénticos. Sin más dilaciones, nos ponemos en marcha para probar este A 35 Sedan, que se marcha todo el mundo y nos quedamos atrás.

La posición de conducción es buena, aunque es todavía algo elevada para mi gusto. Al menos estos asientos de serie son muy cómodos y pensados para el día a día o los viajes largos, pero no sujetan todo lo que uno desearía. La opción de los baquets AMG (2.804 euros) es muy recomendable, además le dará un toque todavía más radical a esta pequeña berlina.

Es una buena base de partida

Las sensaciones al volante me dejan un sabor agridulce. El despertar del 2.0 litros es poco más que un murmuro lo que llega al habitáculo. Si optamos por abrir las válvulas de los escapes con la tecla Sport+, es otro encantar. Entonces nos encontramos con un AMG tal y como te lo imaginas. Sonido ronco, grave, casi de competición y que, cuando levantas el pie del acelerador, crepita como un coche de rally de los años 80. Es algo de lo que uno no se cansa nunca.

Sonido ronco, grave, casi de competición y que, cuando levantas el pie del acelerador, crepita como un coche de rally de los años 80. Es algo de lo que uno no se cansa nunca.

En aceleración, la transmisión integral libera las ruedas delanteras del par motor que no pueden aguantar y es enviado a las ruedas traseras. Los cambios de marcha se hacen en cuestión de milisegundos cada vez de tiramos de la leva derecha. Con la función Race Start -un launch control-, cubre el 0 a 100 km/h en 4,8 segundos. Es algo más que el A 35 de cinco puertas. Es algo que compensa en recuperaciones con un 80 a 120 km/h en 3,9 segundos.

De todos modos, el AMG A 35 no pretende ser un modelo puramente deportivo (ese papel recae en teoría en los AMG A45). La repartición del par motor entre los dos ejes es una muestra de ello. En condiciones normales de adherencia, el A 35 es un tracción delantera. Solo cuando hay un exceso de par motor para el eje delantero, el eje trasero entra en acción, pero siempre con un máximo del 50 % del par. Es una tracción integral similar en su concepto a la Haldex, pero con un diferencial electromecánico y no electrohidráulico. ASí, en la práctica, la transferencia de par entre los dos ejes es mucho más rápida.

En los tramos revirados que antaño sirvieron de campo de batalla en el Rally Costa Brava, el A 35 se ha mostrado ligero, con aplomo y gratificante de conducir. En este tipo de carretera, no es más lento que el antiguo y más potente AMG A 45, pero sobre todo es un coche que responde mejor a los imputs del conductor; no hay que luchar contra el coche para que vaya donde se le ordene.

Esto es consecuencia del excelente equilibrio del coche, de un tren delantero mucho más reactivo que en el anterior AMG A 45 y de una dirección precisa e intuitiva. Este A 35 ganaría más puntos si la dirección no fuese un tanto lenta. No responde con la prontitud que esperas de un deportivo compacto. La consecuencia es que en más de una ocasión, el coche alargará la trayectoria. Y eso que equipa un emulador electrónico de diferencial autoblocante, el AMG Dynamics, que frena la rueda interior en la curva.

Tampoco es que el tren trasero, bien plantado, ayude a girar. No es un coche con el que puedas hacer pivotar la zaga cuando entras en una curva, apuntando al vértice, como lo harías con un BMW M240i (o incluso si me apuras un “simple” 220i).

EL AMG A35 Sedan goza de un excelente equilibrio, de un tren delantero mucho más reactivo que en el anterior AMG A 45 y de una dirección precisa e intuitiva.

No es un defecto, es simplemente el compromiso escogido para la puesta a punto de este AMG A 35 Sedan. Un modelo, que recordemos, puede ser un excelente compacto para quien no quiera renunciar a un coche confortable, con una conducción deportiva (y relativamente ágil en curvas,) si se tercia y además con un maletero para el equipaje de la familia.

En realidad, el único verdadero defecto de este A 35 Sedan está en la falta de resistencia de sus frenos. A priori, discos ventilados y perforados de 350 mm delante (330 mm detrás) con pinzas fijas de cuatro pistones delante deberían ser suficientes para un coche de 306 CV y 1.570 kg. Sin embargo, al menos en la unidad de prueba con menos de1.500 km en su haber, los frenos no han estado a la altura del resto del coche.

En ciudad y en vías rápidas tienen un buen mordiente, son potentes y se puede dosificar la frenada. Pero en los tramos revirados, a ritmo fuerte y tras un par de fuertes frenadas degresivas, el recorrido del pedal de freno ha ido alargándose de manera muy notable.

Dentro de lo malo, lo bueno es que las distancias de frenada no parecieron alargarse. El sistema de frenada automática de emergencia en alguna ocasión tomó el relevo de un servidor que ya se había quedado sin apenas recorrido de pedal. Sin duda, el emulador de autoblocante AMG Dynamics influye en el pobre rendimiento de los frenos en estos casos. Es algo que quizá se podría solucionar con otro tipo de pastillas de frenos.

Frente a sus rivales

No son muchos los rivales de este Mercedes-AMG A 35 Sedan. Se mueve en un segmento del mercado muy reducido, el de los compactos de tres volúmenes. Los rivales más directos serían el BMW M240i, tracción trasera (desde 55.200 euros) e integral xDrive (desde 56.950 euros), y el Audi S3 Sedan (desde 54.030 euros).

El BMW M240i es más potente (340 CV) y se puede considerar un auténtico deportivo. Es cierto que es un cupé y por tanto pierde el elemento práctico que suponen las puertas traseras. Es también un cuatro plazas cuando el A 35 es un cinco plazas. Tampoco cuenta con un sistema de asistente personal tan sofisticado como el MBUX. Pero si lo que se busca es un compacto realmente deportivo, no hay otro igual (mejor puesta a punto, tracción trasera). Y además cuenta con un motor de 6 cilindros en línea.

El Audi S3 Sedan, por su parte, es el que más cerca del AMG A 35 se encuentra. Frente al A 35, el Audi ofrece un interior con una mejor calidad percibida y una mejor aceleración (0 a 100 km/h en 4,6 s). Frente a él, el A 35 cuenta con un diseño más actual y diferenciado, el sistema MBUX y un maletero más grande (390 litros en el S3 contra 420 litros para el AMG). Puede parecer fuera de lugar hablar aquí de maletero, pero al fin y al cabo en un coche de tres volúmenes cuando existe una variante más corta de cinco puertas, tiene su razón de ser.

Tampoco puedo dejar de mencionar dos otros compactos con una cierta capacidad de maletero que destacan por su excelente comportamiento dinámico, aunque están por debajo del AMG A 35 en témrinos de imagen de marca y precio. Hablamos del SEAT León CUPRA ST 4Drive y del Hyundai i30N Fastback. Si solo buscas un compacto deportivo y con capacidad de carga, estas dos alternativas más asequibles son bastante más gratificantes en términos de dinamismo. Eso sí, no tendrán la misma imagen ni la misma teatralidad cada vez que su motor se exprese.

Mercedes-AMG A 35 Sedan: nuestra opinión

El balance al final de esta primera toma de contacto con el AMG A35 es globalmente positivo para alguien que pone en la mesa casi 60.000 euros. Siempre y cuando se tenga en cuenta que estamos ante quizá el compacto por excelencia, es decir, el coche para todo y todos.

Ofrece una habitabilidad y la capacidad de carga ideal para una pequeña familia, es confortable o deportivo, dependiendo de nuestro humor. Cuenta, además, con un contenido tecnológico muy actual (MBUX, cámara 360º, asistencias a la conducción ADAS de primer orden -opcionales por 2.599 euros-).

Al final es un coche lleno de compromisos. La búsqueda de un compromiso suele ser visto como un defecto en los modelos de corte deportivo. Aquí, AMG lo ha elevado al rango de arte. Y es que en definitiva, es bueno en casi todo (esos frenos sujetos a fading...), pero tampoco destaca especialmente frente a sus rivales, salvo en teatralidad y espíritu rebelde.

En ese rango de precio todo se resume a si buscamos el mejor deportivo, en ese caso será el BMW M240i, o el mejor coche para todo en todas las situaciones, con un necesario compromiso y en ese caso, el AMG A35 es una buena opción.

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El coche para esta prueba ha sido prestado por Mercedes-Benz. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Airmadrid y Mercedes-Benz

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