McLaren se echa atrás en su idea de competir en el WEC con un hiperdeportivo por sus altos costes

Zak Brown, el CEO de McLaren, ha echado un jarro de agua fría por encima a todos los aficionados del WEC y a la propia organización del campeonato. Fue precisamente durante la última carrera del mundial de resistencia del año, las 8 horas de Baréin, a las que Brown acudió pero de las que se fue con malas noticias.

Brown no ve nada claro que McLaren vaya a unirse a Aston Martin, Peugeot y Toyota en el mundial de resistencia a partir de 2021. De hecho, pone como condición ineludible que los coches del WEC sean compatibles con el IMSA, el campeonato de resistencia americano que precisamente va a cambiar ahora su reglamento técnico.

Entrar también en el mercado americano con el presupuesto del WEC es la clave

Aunque también puede ser un método de presión, parece que Brown va en serio. McLaren va a asumir muchos gastos en su faceta de competición la próxima temporada. Además del equipo de Fórmula 1, que pese a la recuperación de 2019 sigue lejos del nivel que se le presupone, hay que añadir la participación de McLaren de forma íntegra en la Indycar.

"Tengo que ser responsable con las decisiones, especialmente porque al equipo de Fórmula 1 le va a llevar unos años reducir sus pérdidas. No podemos estar a corto plazo en disciplinas que nos supongan pérdidas", decía Brown sobre la situación. Y es que la parte de competición de McLaren no es la más rentable de la empresa.

Zak Brown considera que McLaren necesitaría de un presupuesto de 40 millones de euros para competir en la categoría de hiperdeportivos del WEC, mientras que solo están dispuestos a acometer la mitad, unos 20 millones. "Tal y como existen las reglas de hipercoches actualmente, creo que tendríamos dificultades para llegar económicamente", sentenciada Brown.

El CEO de McLaren dejaba claro que la clave era que las normas de IMSA y WEC se unificasen, para así poder diversificar los mercados y llegar a dos mercados diferentes con un mismo presupuesto. McLaren apuesta abiertamente por el mercado americano, como se puede ver en su inmersión en la Indycar.

La próxima temporada McLaren competirá a tiempo completo en el campeonato de monoplazas americano. Sus pilotos serán Patricio O'Ward y Oliver Askew, y no se descarta que se ponga un tercer coche en pista durante las 500 millas de Indianápolis para que lo pilote Fernando Alonso. El asturiano de hecho era candidato si es que McLaren hubiese desembarcado en el WEC.

Aún así, Brown no descarta por completo la entrada de McLaren, al menos para la 2021/2022. "Tiene que haber una diferenciación entre el McLaren y los otros coches. Un DPi 2.0 deberían tener mucho ADN propio: diseño, motor, caja de cambios...". Esas son las condiciones de McLaren para sumarse a la fiesta del WEC con los hiperdeportivos.

Zak Brown, de visita por la fábrica de Red Bull

Curioso es lo que ha pasado con Zak Brown este último fin de semana. El CEO de McLaren ha sido el mejor postor en una subasta benéfica que organizaba Adrian Newey, el ingeniero jefe de Red Bull. El evento era en favor de la organización 'The Halow Project', que ayuda a jóvenes con discapacidad a entrar en el mercado laboral.

Pues bien, el premio para el mejor postor era una visita a la fábrica del equipo Red Bull. Así que se ha producido la curiosa imagen de ver al CEO de McLaren haciendo una visita guiada por las entrañas de Red Bull. Veremos si Brown puede aprovechar la oportunidad para hacer que su equipo se acerque a la clase alta de la Fórmula 1.

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