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Todo sobre los frenos: detección de problemas

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Disco de freno


En la primera entrega de esta miniserie nos empapamos acerca de todo lo que hay que saber sobre los frenos y el sistema de frenado del coche. Supimos de la influencia del estado de los neumáticos y suspensiones en la capacidad de frenado y nos quedamos a la espera de conocer los problemas más comunes que pueden acosar a nuestros frenos, y cómo detectarlos y solucionarlos.

Hoy nos metemos de lleno en ese tema, y lo vamos a hacer de forma concreta para no alargar en exceso la exposición. Cabe decir, antes de nada, que ante un problema de frenos lo más importante es acudir a un especialista. Por eso, el objetivo es que aprendamos a detectar los síntomas de que algo va mal. Comenzamos.

Excesiva carrera del pedal

Las causas pueden estar relacionadas con el líquido de frenos (fugas en el circuito, aire en el sistema o líquido de frenos en mal estado o con el nivel muy bajo) o las pastillas, si están muy desgastadas. en ese caso se recomienda sustituir las pastillas, y si es algo relacionado con el líquido de frenos o el sistema hidráulico. Normalmente habrá que limpiar o purgar el sistema y rellenar de líquido de frenos.

Pedal esponjoso

Esto puede tener diversas causas, siendo las más probables problemas con los latiguillos, el pistón de la pinza o la propia pinza, que esté gripada. También podría deberse a la presencia de aire en el sistema hidráulico, o a que el líquido de frenos sea deficiente o esté mezclado con agua.

Pedal demasiado duro o que ofrece mucha resistencia

Las causas más probables son que las pastillas estén sucias o manchadas con grasa o líquido de frenos, que haya un problema en el pistón de la pinza, problemas con el líquido de frenos (vemos que esto puede ser la causa de varios problemas), problemas con las pastillas (que estén cristalizadas). También puede deberse a que los discos de freno estén dañados, y si es eso deberíamos sustituirlos. Otra causa que no debemos descartar es que haya fallado el servofreno, y de ahí que nos cueste más activar el pedal.

El pedal parece tener menos recorrido

Las piezas que provocan la extensión o la retracción de las partes móviles pueden estar defectuosas, por ejemplo, el pistón del cilindro principal no es capaz de volver a su lugar correctamente. Da la sensación de que el pedal no vuelve fácilmente al reposo. En ese caso lo más sencillo es llevar el coche al taller y qwue nos lo revisen bien (aunque en realidad, siempre que hablamos de frenos es recomendable llevar el coche a un lugar especializado).

Frenos

Una rueda (al menos) se bloquea

Dependerá de la rueda o de cuántas se bloqueen, pero es un síntoma de que alguna parte del sistema no trabaja correctamente, o bien está agarrotada, obstruida o hinchada. También puede deberse a una pastilla de freno defectuosa o a que el cable del freno de mano esté enganchado, con lo cual estaría funcionando aún al quitar el freno de estacionamiento.

El pedal de freno vibra o pulsa

Sin confundir las vibraciones con las que se notan cuando el ABS entra en acción, puede que tengamos los discos alabeados o los rodamientos de la rueda gastados (o sueltos). También puede ser algo más generalizado y que tengamos que sustituir tanto pastillas como discos de freno. Puede deberse también a unas ruedas mal equilibradas, o a una rótula en mal estado.

Pérdida de capacidad de frenado en caliente

Pastillas de mala calidad o que hacen mal contacto, incluso puede deberse a los discos, que sean muy delgados (aunque en coches de serie no tiene por qué ser esta la causa, pero sí si los cambiamos nosotros). Puede ser simplemente fading, debido al exceso de trabajo que requerimos al sistema de frenado, que pierde eficacia con la temperatura. En ese caso conviene utilizar más freno motor, o simplemente enfriar los frenos.

El coche oscila hacia un lado

Problema de más compleja determinación. Puede deberse a múltiples causas, entre ellas que las pastillas de un lado estén sucias o impregnadas de grasa o líquido de frenos. Conviene sustituir las pastillas del eje entero. Las pastillas pueden haberse cristalizado. Puede deberse a un problema en la presión de los neumáticos, a unas rótulas en mal estado, amortiguadores en mal estado, problemas en los discos y muchas otras causas. En caso de que esto se detecte conviene ir directamente a revisión, y contar con detalle el problema detectado.

Se nota un chirrido al frenar

De nuevo, muchas causas posibles. Desde suciedad en las pastillas (polvo, partículas metálicas…), que estén muy desgastadas o sean de baja calidad, que rocen las pastillas contra el caliper o que falte alguna pieza. También puede ser causa de los discos, que estén en mal estado. De nuevo, ante estos síntomas conviene ir rápidamente a que le echen un vistazo.

El objetivo de este post no es el de detallar con toda precisión todas las posibles causas y todas las posibles soluciones en el sistema de frenado. Es más la intención de conocer qué podemos notar cuando accionamos el pedal de freno y a qué se puede deber, y lo lógico es que cuando notemos algo que se sale fuera de lo común, acudamos a revisar el coche en un taller especializado. Con los frenos, igual que con los neumáticos, no se juega.

Si se nota la más mínima pérdida de efectividad en la frenada hay que tener presente que nos toca un desembolso, y si jugamos a preparar el coche y utilizamos recambios de baja calidad, estamos cayendo en un error grave, pues podemos encontrarnos con desagradables sorpresas a la hora de frenar cuando más lo necesitemos.

En Espacio Toyota:

Foto | David Monniaux

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