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El coche pierde aceite, ¿qué puedo hacer?

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Aceite del motor


Ahora que ya vimos las funciones del aceite en el motor del coche, nos toca plantear las situaciones en las que podamos sufrir algún tipo de percance con el mismo. La situación más evidente es la que podemos detectar a simple vista: una fuga de aceite. Luego está el humo azulado que podemos soltar por el tubo de escape.

Ambas situaciones indican un problema con el aceite, o mejor dicho, que algo no va del todo bien. No tiene por qué ser algo grave en el momento que se produce, pero a la larga puede dar ciertos problemas en el motor que conviene controlar. Así que hoy, partiendo de ese problema evidente que es una pérdida de aceite, vamos a ver otros casos en los que debemos poner atención.

El coche pierde aceite, posibles causas

Lo primero es lo primero, ¿estás seguro de que el líquido que ves en el suelo es aceite? Muchas veces, sobre todo si nos pilla “de nuevas”, el charquito que podemos ver en el suelo tras estacionar el coche puede ser condensación de agua por el aire acondicionado, algo que suele suceder si se exige mucho al sistema y hay determinadas condiciones de temperatura y humedad ambiente.

Aceite del motor
Descartado cualquier líquido que no sea aceite, las causas por las que el coche puede perder aceite son varias. Una de ellas, la menos preocupante, es que haya alguna holgura en las juntas, o bien la junta del tapón de llenado, las juntas de la tapa de balancines, el conducto de la varilla de aceite,… aunque lo más habitual es que el tornillo de vaciado del cárter esté forzado o mal ajustado.

Si es eso o la tapa de balancines, lo más probable es que el aceite “sude” de forma que lo mancha todo. Viendo el motor desde debajo se aprecia negro y lleno de aceite, aunque hay que decir que esto es muy espectacular y no tiene por qué haberse perdido una gran cantidad de aceite. si la cantidad de aceite o el goteo es más intenso que una o dos gotas por día, habrá que pensar en que se haya roto un manguito.

Para verificar si perdemos mucho o poco aceite hay que comprobar el nivel del mismo con la varilla, de forma que siempre que el nivel de aceite esté entre el mínimo y el máximo, no habrá un problema grave. En todo caso conviene que lo vea un especialista.

Consumo de aceite y otros problemas relacionados con el mismo

Hablando del nivel de aceite medido con la varilla, hay que decir que es importante que el nivel del mismo se encuentre siempre entre las dos marcas, máximo y mínimo. No es necesario, sin embargo, que el aceite se acerque demasiado a la marca de máximo porque podría “rebosar”. El motor va a funcionar igual de bien sobrepasando por poco el mínimo, que llenándolo “a tope”.

Si nos pasamos de aceite, podemos estar provocando que se genere un exceso de calor por el aumento de la resistencia del líquido, sobre todo en el momento del arranque. Esto puede acortar la vida útil del motor. Si el aceite “rebosa” se pueden salpicar los cilindros quemándose aceite. Al quemarse aceite, las impurezas se pueden depositar en al cámara de combustión y podemos tener, de nuevo, problemas de funcionamiento.

Existen problemas derivados del uso de un aceite que no esté recomendado, o de calidad (y precio, por tanto) inferior. Son problemas como que no se elimina correctamente la carbonilla y las impurezas de las piezas del motor, y eso se puede detectar por el color. Se irá poniendo negro progresivamente a medida que se limpie el motor, y si no ocurre esto, en lugar de tener las impurezas disueltas (en suspensión) en el aceite, seguirán sobre las piezas. Por tanto, es bueno que el aceite se ennegrezca.

Es preferible utilizar el aceite recomendado por el fabricante para cada motor (pueden ser diferentes) a añadir aditivos al aceite que compremos. Añadir aditivos no suele traer nada bueno porque podemos, inadvertidamente, cambiar las propiedades del aceite, o sufrir reacciones químicas que modifiquen el rendimiento, y además tampoco van a “resucitar” el aceite, ni mejorar el consumo del mismo en motores viejos.

Como siempre, muchas veces la mejor solución es no crear problemas, aunque para eso nos parezca que estamos invirtiendo en un aceite “caro”. En relación con el aceite y el motor, lo barato puede salir caro, muy caro.

En Espacio Toyota:

Foto | Dvortygirl

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