Lo que debes revisar en tu coche antes de viajar este verano

El verano y las ansiadas vacaciones están a la vuelta de la equina. Con la llegada de la vacuna, este año se presenta más optimista, por lo que se espera que más conductores se echen a la carretera para disfrutar de unos merecidos días de descanso.

Si vas a realizar el viaje en coche, además de las recomendaciones o restricciones que debes tener en cuenta por la pandemia, también es aconsejable revisar antes algunos aspectos del automóvil para evitar sustos e imprevistos no deseados, además de viajar con seguridad.

Repasamos los más importante que debes comprobar antes de viajar. Aunque en general, lo ideal es haber realizado días antes un chequeo a fondo del coche y que haya pasado las revisiones pertinentes, para aseguraros que no falla ningún elemento esencial, como los frenos, la suspensión o la batería, entre otros.

Ojo al aceite

Antes de acometer un viaje largo, es más que recomendable comprobar el nivel de aceite del motor, pues si no es el correcto, y más si le exigimos muchos kilómetros, puede ocasionar graves daños en el mismo.

Nos llevará pocos minutos y puede ahorrarnos una nunca deseada avería ya sea de camino al destino o durante nuestra estancia. Además del coste de la reparación, claro. Verificarlo correctamente es sencillo:

- En frío y en llano. Si el coche está aparcado en pendiente, puede mostrar un nivel erróneo. Lo mismo ocurre si el motor está caliente, por lo que lo adecuado es comprobarlo antes de iniciar la marcha. En todo caso el motor siempre debe estar apagado.

- Con la varilla limpia. Tras abrir el capó y extraer la varilla, hay que limpiarla (con un trapo, servilleta o similar), para después volverla a introducir y esperar unos minutos. Al sacarla de nuevo, nos mostrará exactamente el nivel de lubricante que tiene el motor.

- El extremo de la varilla cuenta con dos muescas, que indican el mínimo y el máximo. Si, al sacar la varilla, la mancha de aceite se queda entre ambos, es que el nivel es correcto, siendo lo ideal que esté más cerca del máximo. Si no es así, deberemos rellenarlo. En el manual del vehículo viene un esquema que indica qué es nivel es el correcto.

- Si tenemos que añadir aceite, variando la cantidad en función de lo bajo que esté el nivel, hay que dejarlo reposar unos minutos antes de comprobar  de nuevo el nivel. Si no ha llegado al adecuado, repetiremos la operación. Lo aconsejable es hacerlo poco a poco, pues tampoco se debe exceder.

Hay que señalar que el aceite que se añada debe ser el recomendado por el fabricante para el motor de nuestro coche, o, al menos, uno compatible. Esta información se detalla en el manual igualmente.

Además, es aconsejable llevar una botella llena en el maletero, sobre todo si el motor de nuestro coche es de los que "tragan" mucho aceite.

Así, si en pleno trayecto, salta el aviso de bajo nivel de aceite (se enciende el testigo del aceite en la instrumentación), podremos rellenarlo y continuar el viaje con seguridad.

Ojo, si nos vemos obligados a ello, lo más recomendable es ir a una gasolinera, pues allí podremos encontrar guantes o papel. Igualmente, hay que tener en cuenta que se deben esperar varios minutos, a fin de que el motor se enfríe, y podamos abrir la tapa con seguridad.

A vueltas con los neumáticos

Las ruedas del coche son el nexo de unión entre el vehículo y la carretera, por lo que es fundamental que se encuentren siempre en buen estado y con la presión correcta. Pero más aún si se realiza un viaje largo y con el automóvil cargado.

Por ello, en días previos, es recomendable comprobar su estado. Un neumático sano debe presentar la profundidad adecuada en los surcos de la banda de rodadura (la ley marca que no debe ser inferior a 1,6 mm), además de no estar desgastado irregularmente o presentar bultos.

Asimismo, antes de iniciar el viaje, si se van a acometer muchos kilómetros, lo ideal es comprobar las presiones. Una presión inadecuada en las ruedas, ya sea inferior o excesiva, puede ocasionar que se desgasten desigualmente, que pierdan adherencia y, en el peor de los casos, un reventón, con el riesgo que conlleva.

Para comprobar correctamente la presión del neumático, hay varios aspectos a tener en cuenta:

- Siempre en frío y cargado. Para una correcta medición, lo ideal es haber rodado poco con el coche y que los neumáticos no hayan alcanzado mucha temperatura. Además, si vamos a viajar con el maletero lleno y con varios ocupantes, hay que comprobarlas con todo el mundo a bordo y el equipaje cargado, pues los niveles adecuados varían según la carga que llevemos.

- Presión recomendada. Suele venir indicada o bien en el manual de mantenimiento, o bien en la puerta del conductor o bien en la tapa del depósito de combustible.

- Diferentes valores. Normalmente, en este diagrama se indican dos valores: uno para condiciones "normales" y otro para cuando el coche está a plena carga (cuatro pasajeros o maletero lleno). Y, dependiendo del modelo, también puede variar entre el eje delantero y el trasero. Se deben ajustar los valores según sea el caso.

Aire acondicionado: mejor prevenir

La DGT señala que conducir con exceso de calor dentro del vehículo aumenta hasta en un 20% el riesgo de sufrir un accidente. Lo ideal, ya sea en verano o en cualquier época del año, es que el habitáculo esté entre los 20 y los 23º C. Y para ello es fundamental, que la climatización o el aire acondicionado funcionen correctamente.

Por eso, lo más adecuado sería comprobar que enfría bien antes de que lleguen los meses de calor y, en caso de ser necesario, cargarlo o reparar posibles fallos.

Hay que señalar que no es necesario recargar el aire acondicionado cada año. Lo habitual, al menos en coches modernos, es hacerlo como mucho cada dos años, o incluso más.

En caso de tener que cargarlo regularmente, es síntoma de que el circuito tiene alguna fuga que deja escapar el gas refrigerante. La reparación puede ser más o menos costosa dependiendo del componente dañado: tubo, condensador, evaporador...

No obstante, si no opera bien el sistema, también puede deberse a que el filtro del habitáculo esté sucio o taponado o por un problema eléctrico: que esté fallando algún relé, fusible o conexión.

El precio por recargar el aire acondicionado varía según modelo (convencional, premium...), el propio sistema y donde realicemos la operación (taller multimarca, taller oficial). De media, se sitúa en torno a los 70 euros, pero puede superar los 100 o incluso los 200 euros.

Y durante el viaje...

Más allá de estos aspectos fundamentales a revisar en el coche, a la hora de emprender un viaje en verano, también hay que tener otros que nos atañen como conductores para que el trayecto sea lo más confortable y seguro posible.

- Planifica la ruta. Aunque los navegadores GPS nos han solucionado bastante la vida, si no conocemos el camino y no está actualizado, podemos perdernos. Lo suyo por tanto es actualizarlo antes. Además, antes de iniciar la marcha, aplicaciones como Waze o Google Maps, nos indican si hay accidentes o atascos, por lo que previamente podemos optar por una ruta alternativa.

- Aparca a la sombra. Si el coche está a pleno sol, y la temperatura exterior está en torno a los 30 o 35ºC, el habitáculo puede llegar a superar los 40ºC y tardaremos más en enfriarlo. De no poder evitarlo, es recomendable primero abrir y ventilar para que salga el aire caliente, y luego accionar el aire acondicionado pasados unos minutos.

- Evita las horas centrales del día. Lo ideal es realizar el viaje cuando hace menos calor: o bien por la mañana o bien ya por la tarde o noche, aunque la visibilidad es peor.

- Comodidad ante todo. Si vamos a recorrer muchos kilómetros, se debe optar por prendas holgadas o cómodas. Y lo mismo ocurre con el calzado, preferiblemente con una suela plana y que no sea demasiado gruesa, pues se pierde tacto con el pedal. Las chanclas nunca son una buena idea, además de que se pueden soltar o engancharse a los pedales, nos pueden multar por conducir con ellas.

- Gafas de sol. En verano, y en general en un país como España con tantos días soleados, las gafas de sol son un perfecto aliado para evitar fatiga visual y deslumbramientos. Las más recomendables son las de cristales polarizados, aunque a veces dan problemas para visualizar las pantallas como el head-up display o el navegador (sobre todo si usamos el móvil para este fin).

- Hidratarse. Aunque no tengamos sed, es aconsejable beber cada poco. A ser posible agua, pero en su defecto, también son adecuados zumos, bebidas isotónicas o refrescos.

- Evita las comidas copiosas. Si paras a comer durante el viaje, opta por algo ligero. Una digestión pesada, puede provocar somnolencia.

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