Porsche Panamera S Hybrid, prueba (exterior e interior)

Porsche fabrica coches deportivos, eso no deberíamos dudarlo ninguno. Pero esos coches deportivos no solo lo son en el sentido más estricto de la palabra, ya que desde hace unos cuantos años su gama se ha diversificado con la llegada del todoterreno Cayenne y el gran turismo Panamera, modelos deportivos pero no en esencia.

Ambos modelos, que complementan al mítico 911 y a los Boxster y Cayman, son los pilares del enorme crecimiento que la marca alemana ha tenido en los últimos años. En breve llegará el nuevo todoterreno pequeño Macan, y éste ya se aprovechará de toda la experiencia adquirida por Porsche en éstos nuevos segmentos en los últimos años.

Pero el coche que ocupará nuestras líneas y la portada de Motorpasión de aquí a finales de semana es un Porsche muy especial. Es el Porsche Panamera S Hybrid, el primer gran turismo con motor de gasolina y eléctrico fabricado por Porsche. Un coche que me ha sorprendido…

A finales del año 2008, Porsche anunció el lanzamiento al mercado de un gran turismo que respondía al nombre de Panamera. Algunos se echaron las manos a la cabeza, sobre todo los más puristas de Porsche, pero el tiempo ha demostrado que era un éxito casi asegurado.

El Porsche Panamera es un gran turismo de cinco puertas con unas medidas que impresionan: 4,95 metros de largo, 1,93 de ancho y 1,42 de alto, y su distancia entre ejes es de 2,92 metros.

Pero a pesar de sus casi cinco metros de longitud, es un coche que se identifica inequívocamente como un auténtico Porsche. Su planta, su semblante, la forma que tiene de pisar el asfalto hacen de él un modelo que no da pie a dudar sobre si se trata de un BMW, un Mercedes o un extraño Infiniti. No, es claramente un Porsche.

Exterior

Cuando llegué a la central de Porsche a recoger el Panamera S Hybrid, en el parking dónde se encontraba la unidad de pruebas había un buen surtido de los distintos modelos de la gama, desde los nuevos 911 que hicieron que me cayese la baba, hasta los Cayenne y Panamera que por sus dimensiones pueden llegar a tapar por completo a un 911.

Cada uno de ellos tiene su estilo muy marcado. En el Porsche 911 el mayor error de la historia fue eliminar las ópticas redondas en la serie 996, dándo paso a unas ópticas con forma de lágrima que no gustaron a los clientes de la marca.

En cambio esas ópticas con forma de lágrima, debidamente puestas al día, sientan de maravilla a los Cayenne y Panamera, y eso se nota cuando ves este último de frente. El aspecto delantero del Porsche Panamera S Hybrid impresiona.

Creo que esa es la palabara que mejor define la sensación que tienes cuando te plantas delante de él como si fuese un toro a punto de salir por el callejón. Con casi dos metros de ancho y un capó delantero de dimensiones mastodónticas, el Porsche Panamera S Hybrid no pasa desapercibido.

Las formas redondeadas de la carrocería mantienen el estilo inequívocamente Porsche. En éste caso bajo el enorme capó se esconde el motor, no como en los 911 o Boxster y Cayman en los que éste se esconde detrás de los asientos. Es lógico, se trata de una berlina que tiene que tener espacio suficiente para cuatro pasajeros.

La vista lateral del Porsche Panamera S Hybrid impresiona más si cabe que el frontal. Bajo mi punto de vista es el ángulo más bonito que hay en éste gran turismo, ya que parece que nunca van a acabarse las líneas que recorren el techo hasta la trasera redondeada.

Las cuatro puertas están perfectamente integradas en la silueta del coche, que mantiene las líneas típicas de un coupé de grandes dimensiones. Detalles como la forma que tienen las aletas delanteras cuando se unen con las puertas, marcan el estilo de un coche que puedes amar o aborrecer.

Las llantas de cinco radios dobles que llevaba la unidad de pruebas eran de 19 pulgadas, pero parecían incluso pequeñas comparadas con el tamaño que tiene el resto de la carrocería. Y es que las de serie, de 18 pulgadas se deben ver ridículas. El precio que hay que pagar por estas de 19 pulgadas es de 1.533 euros, aunque tienes un surtido muy amplio que llega a las de 20 pulgadas y 4.662 euros.

Por último hay que irse a la parte trasera del Porsche Panamera S Hybrid para saber lo que es un coche con personalida propia. La zaga del coche alemán tiene un estilo y una personalidad que lo hacen inconfundible lo mires por dónde lo mires.

Sus formas son muy voluminosas y el tamaño de los voladizos posteriores impresiona. Las ópticas están situadas en una posición muy alta respecto al resto de la carrocería. Si me permitís, me atrevo a decir que están inspirado en el Porsche 928. ¿Alguien está de acuerdo conmigo?

La inclinación de la luneta trasera es mínima comparada con la línea del techo, y las formas de la tapa del maletero redondeadas son muy características. Las letras PORSCHE dispuestas a lo largo de la parte inferior de la tapa del maletero y el apellido Panamera S Hybrid sitado debajo de la línea cromada, delatan ante que modelo de Panamera nos encontramos.

Otro de los detalles que le dan un cierto carácter deportivo al Porsche Panamera S Hybrid son las cuatro salidas de escape situadas en los laterales, dos en cada uno. Otros Panamera tienen solo una salida de mayores dimensiones en cada lado, pero en éste se ha optado por dos y dos como en el 911 Carrera S.

Interior amplio para cuatro y con todo lujo de detalles

Si alguna vez has tenido la suerte de montarte en un Porsche y lo haces también en el Panamera S Hybrid, no tendrás ninguna duda de que estás en un modelo de la casa de Stuttgart. Y eso que los interiores de los Porsche actuales poco tienen que ver con los de hace solo unos años.

Los habitáculos de Porsche han evolucionado considerablemente precisamente desde que está a la venta el Panamera. Con él ha llegado a toda la gama una consola central elevada, con mucha botonería y que separa a la perfección ambos asientos.

En el caso del Porsche Panamera, tanto en ésta versión S Hybrid como en el resto, la consola central que comienza en la parte inferior del habitáculo se expande hacia la parte trasera, dónde también separa ambos asientos.

Por lo demás, hay detalles que son 100% Porsche. Tras el pequeño volante, que bajo mi gusto por dimensiones y tacto es absolutamente perfecto, se esconden cinco relojes de diferentes tamaños.

Estamos ante la versión moderna de los clásicos relojes de Porsche. ¿Por qué hablo de una versión moderna? Pues porque aunque mantienen el estilo que tenían estos mismos relojes en los Porsche 911 de hace dos décadas, ahora las pantallas electrónicas han robado espacio a las agujas para dar una información más clara y moderna.

Por ejemplo, la segunda esfera comenzando a contar por la derecha no es un reloj, sino que en su interior se esconde una pantalla en color muy práctica, que permite ver desde la información del ordenador de a bordo, como el modo de funcionamiento del sistema híbrido o incluso el mapa del navegador.

Como era de esperar, la calidad de los acabados en todas las piezas es altísimo. Los botones dispuestos a lo largo de la consola central, tienen un tacto que no es comparable con el de ningún otra marca de coches. Y por estilo, me recordó de forma inevitablemente a los teléfonos móviles Vertu, los más caros del mundo.

Frente a la tendencia actual de la mayoría de fabricantes de coches que tienden a unificar varios mandos en uno solo, en Porsche han optado por un estilo propio que hace que casi haya un botón para cada comando que queramos activar.

No es algo incómodo si el Porsche Panamera S Hybrid es tu coche de día a día, ya que es fácil aprenderse la localización de cada botón. Pero he de decir que la palanca de cambios, situada en la parte superior de la consola central, hace que pulsar algunos botones del sistema de audio sea una maniobra de contorsionismo para las manos.

Espacio amplio para cuatro

Últimamente la mayor parte de las grandes berlinas vienen en configuración de cuatro plazas. En el caso del Porsche Panamera S Hybrid, también es así. Pero lo bueno es que esos cuatro ocupantes disfrutarán de un habitáculo muy amplio y confortable.

Los asientos delanteros son casi idénticos a los que hay en las plazas traseras. Banquetas con respaldos muy altos en la fila delantera y en la trasera, cómodos y deportivos al mismo tiempo. Ambas filas tienen una notable separación central por la consola que atraviesa el coche de delante atrás.

A pesar de la forma de la carrocería que imita a un coupé manteniendo las dimensiones de una berlina, el Porsche Panamera S Hybrid no tiene los mismos errores que otros con los que comparte estilo. En éste tanto los ocupantes de las plazas delanteras como los de las traseras tienen espacio más que suficiente para la cabeza, sin que el techo llegue a agobiar en ningún momento.

Pero evidentemente, no todo iba a ser perfecto en el Porsche Panamera S Hybrid. El mayor inconveniente del interior lo encontramos en el maletero, que debido a que las baterías se sitúan en su parte inferior, pierde más de 100 litros respecto al resto de la gama Panamera quedándose en “solo” 335 litros.

Además la unidad de pruebas llevaba el equipo de sonido Bosé que le restaba unos cuantos litros más, hasta quedarse en 317 litros. Es una capacidad bastante justa para un coche de su tamaño, pero evidentemente en algún lado habrá que albergar las baterías.

La solución a este problema es sencillo. Si se tratase de un coche utilitario diría que la solución es llevar maletas más pequeñas. Siendo una berlina de lujo como es y costando más de cien mil euros como cuesta, la solución puede ser enviar las maletas de Louis Vuitton en el coche de los empleados del hogar…

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