Peugeot RCZ R, videoprueba en el Circuito del Jarama

Hace unos días nos llegó a la redacción de Motorpasión una invitación de Peugeot que decía tal que así: "Tenemos el placer de invitarte a probar el Peugeot más potente de la historia en el Circuito del Jarama". Sobre el papel, y en este caso nunca mejor dicho, no pintaba mal el planteamiento para esta toma de contacto con el Peugeot RCZ R que hoy os ofrecemos.

A la hora indicada nos fuimos al trazado madrileño, de sobra conocido porque allí habitualmente llevamos los coches más deportivos para sacarles el máximo partido. Javier Álvarez ya había tenido ocasión de hacer una toma de contacto del Peugeot RCZ R en carretera, y aparte de contarnos todos los detalles que diferencian este coche de un RCZ normal, no pudo exprimirlo todo lo que le hubiese gustado porque la nieve y las bajas temperaturas del asfalto no eran el mejor entorno para tratar de buscarle las cosquillas.

En cambio el día que fuimos citados por Peugeot en el Circuito del Jarama, las bajas temperaturas de primera hora de la mañana pronto desaparecieron con los primeros rayos del sol. El asfalto estaba en perfectas condiciones y cinco RCZ R habían pasado por boxes para montar neumáticos nuevos de cara a nuestra prueba. Pero antes, tocaba pasar por la necesaria charla teórica.

Más que caballos

Allí los responsables de Peugeot Sport comenzaron a ponernos los dientes largos con muchos y muy interesantes datos tanto del coche, contándonos las minucias del desarrollo que ha habido detrás de este modelo. Los datos que nos dieron nos dejaron muy claro que el RCZ R no es simplemente una versión hormonada del RCZ.

Por ejemplo, la puesta a punto del coche la han hecho los pilotos de Peugeot Sport, y no simples ingenieros y pilotos de pruebas de coches de gran serie. No desprecio para nada el trabajo de estos últimos, pero cualquiera sabe que un piloto tiene un feeling del coche que otros no tenemos, y eso por lo general redunda en una mejor puesta a punto del conjunto que están probando.

También me gustó el dato de que el RCZ R es el segundo modelo de gran serie que fabrica Peugeot Sport, después del Peugeot 205 Turbo 16 del que solo se hicieron 200 magníficas unidades para homologarlo para la siempre añorada categoría de rallyes en Grupo B.

En otros países de Europa se corre una copa monomarca con los RCZ, la RCZ Racing Cup, y esos coches han servido también como referencia a la hora de poner el coche de calle en el lugar que corresponde. La versión de calle, con su motor de 270 caballos desarrolla 10 más que la versión de competición, y la gente de Peugeot se encargó de dejarnos muy claro que a pesar de ello su fiabilidad estaba a toda prueba.

El motor 1.6 THP de 270 CV es el 1.6 más potente del mercado y uno de los cuatro cilindros con más potencia específica (casi 170 CV/litro) a lo que hay que añadir que tiene la misma relación de compresión que por ejemplo un Porsche 911 GT2 RS.

Además nos aclararon que 270 caballos es la potencia mínima con la que los motores 1.6 THP salen de la cadena, ya que muchos de ellos salen incluso con más caballos. Ahí ya es suerte que te toque uno un poco más afinado.

Las menciones a Porsche durante la charla del responsable de Peugeot Sport fueron constantes, y en ocasiones llegué a pensar que apuntaban muy alto estos franceses. Lo hice hasta que dieron un dato recién sacado del horno. Según Peugeot, el RCZ R ha conseguido batir al Porsche Cayman en el circuito francés de Magny Cours, uno de los más rápidos del país galo.

Si tenemos en cuenta que el Porsche Cayman es un coche con arquitectura de motor central, tracción trasera y que su precio supera en unos 15.000 euros el del RCZ R, la herida sobre todo en el país vecino, puede ser sangrante para el Porsche.

Diferencial autoblocante mecánico firmado por Torsen para traccionar bien cuando exprimes los 270 caballos, desarrollos del cambio adaptados a la potencia del motor, una función launch control para hacer salidas perfectas en primera, escape Race Tech, intercooler específico para esta versión, pistones de aluminio forjado con el mismo material que los de los que llevan los Fórmula 1 de 2014 (el proveedor es el mismo), bielas reforzadas, colector de escape específico en acero capaz de resistir 1.000 grados centígrados de temperatura, recalibración del ESP que es desconectable, 17 kilos menos de peso respecto al RCZ normal a pesar del equipamiento más completo.

Por favor, que dejen de dar tantos datos que quiero ponerme al volante de este coche ya mismo. Éste es el resultado.

Videoprueba del Peugeot RCZ R en el Circuito del Jarama

Primeras conclusiones del RCZ R antes de probarlo en carretera

El Peugeot RCZ R me ha sorprendido muy gratamente. Recuerdo cuando probé por primera vez el RCZ normal con el motor de 200 caballos de gasolina (parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4), que el coche no acabó de convencerme, sobre todo por un motor bastante perezoso que obligaba a exprimirlo demasiado para notar un mínimo de sensaciones.

Por suerte, el comportamiento del RCZ R me ha hecho olvidar por completo aquella primera experiencia con un RCZ. Este coche está muy bien hecho, puesto a punto por gente que sabe que es lo que busca su cliente tipo.

Tiene un paso por curva muy rápido, se siente ágil tanto a nivel de dirección como a la hora de encarar los vértices de las curvas. El motor acelera con fuerza y lo hace sin perder tracción.

Permite errores que otros coches castigan con una salida de pista. Las suspensiones están taradas para poder rodar rápido en pista, y a pesar de ello no parece que sean demasiado incómodas en carretera.

El sonido del motor engancha, y la palanca de cambios se mueve con precisión. Los asientos deportivos agarran a la perfección. Sinceramente, después de estas cuatro vueltas al Circuito del Jarama a un ritmo realmente alto, tengo que dar la enhorabuena a Peugeot Sport por el producto que han conseguido. Sólo los frenos pueden penalizarle un poco cuando haces un uso demasiado intensivo en circuito, ya que tienden a calentarse demasiado con facilidad y perder por tanto rendimiento.

El Peugeot RCZ R es un coche que tiene un precio alto, cuesta 42.900 euros, pero a cambio te ofrece un comportamiento que lo hace idóneo tanto para usarlo a diario como para acudir de vez en cuando a tu circuito favorito y marcar tiempos iguales o mejores que otros coches de famosas marcas alemanas.

Teniendo todo esto en cuenta, no me extraña que la producción, que estaba fijada en poco más de 1.000 unidades, esté completamente desbordada. Están fabricando 70 coches por semana, triplicando la estimación y ya han hecho 900 unidades de esta pequeña maravilla.

Como he leído en la revista Portuguesa Auto Hoje, "esta puede ser la única obra de arte francesa que no está en el Louvre". Estoy completamente de acuerdo, y deseando tenerlo entre mis manos una semana. Si no tienes "marquitis alemana", olvida el Audi TT o el Porsche Cayman porque este va incluso mejor.

En Motorpasión | Peugeot RCZ R, toma de contacto

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