La alucinante evolución de los carros de combate: desde Leonardo da Vinci hasta nuestros días

Un carro de combate puede llegar a cambiar el rumbo de la historia. Algunos entusiastas de la materia así lo afirman, y no les falta razón. El término "vehículo militar" nos puede trasladar a una época relativamente temprana en nuestra historia, como puede ser la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, los griegos con sus Helépolis, los asirios con sus barreras móviles para sus arqueros o los romanos con sus catapultas demostraron tener un conocimiento en el arte de la guerra y el asedio del que aún guardamos ciertas nociones.

Podemos remontarnos a muchos siglos atrás, cuando el único propósito que tenía el ser humano era protegerse de los animales o bien cazarlos para alimentarse. Cuando fabricaba sus primeras armas, no pensaba en la guerra sino en su propia supervivencia. Fueron los británicos quienes, a principios del siglo XX, probaron por primera vez la utilidad de los automóviles blindados en la guerra. Comenzaron entonces a combinar orugas, armas montadas en torretas y blindajes antibalas.

Y a este tipo de vehículo lo denominaron carro de combate. Sin embargo, antes de llegar a ese punto los vehículos de combate experimentaron una asombrosa evolución en sus diseños. Por lo menos, desde los tiempos de los Medici.

El mortífero tanque de madera que soñó Leonardo da Vinci

Leonardo da Vinci, el hombre renacentista por excelencia, no solo ejerció como anatomista, artista, arquitecto, inventor o filósofo, sino también como ingeniero militar. Llegó a diseñar artefactos realmente mortíferos, como carros acorazados, catapultas, ametralladoras y un tanque como el que vemos aquí, que data de 1482. Fue un encargo de Ludovico Sforza el Moro que desembocó en una especie de caparazón de tortuga que debía contar con capacidad para ocho personas. Sería construido con tablones de madera reforzados con placas de metal, y su forma inclinada estaba pensada para amortiguar el impacto de proyectiles. Además, su diseño le permitiría disparar a través de los cañones en todas las direcciones. Debido a algunos errores de diseño, los bocetos no se llegaron a materializar.

La insólita máquina rusa del Zar

Junto al diseño de Leonardo da Vinci, este bicho de un peso de entre 40 y 60 toneladas, según las fuentes, 12 metros de envergadura y casi 18 de longitud, conforma una de las máquinas de guerra más extrañas jamás creada: un triciclo gigante que nunca entró en combate. Fue desarrollado entre 1914 y 1915 en Rusia, y en vez de orugas, disponía de dos ruedas delanteras que medían casi 9 metros de diámetro, mientras que la rueda trasera apenas medía 1,5 metros. Contaba con dos propulsores Maybach de 240 CV, capaces de mover la máquina y a sus 10 tripulantes a una velocidad máxima de 17 km/h. El proyecto fue desechado después de que las pruebas iniciales demostraran que el vehículo necesitaba un motor más potente y que era vulnerable al fuego de artillería pesada. Su tiro de gracia llegó cuando se hizo evidente que la fabricación de semejante artefacto resultaba demasiado cara.

La revolución del tanque llega con la Primera Guerra Mundial

A principios del siglo XX, la tecnología militar da un salto adelante. Las industrias de armamento se convierten en pioneras de más y más adelantos tecnológicos: metalurgia del acero, radiocomunicaciones, química industrial, maquinaria eléctrica, turbinas, motores diésel...

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial se produjo la revolución del tanque, clave del futuro militar y destinado a ser el rey de la batalla. Fue entonces cuando surgió la idea de que un vehículo blindado sobre orugas podía ser capaz de cruzar las trincheras enemigas y servir de transporte al personal mejor de lo que lo estaban haciendo los automóviles blindados que construyeron por primera vez los británicos.

Equipados con los cañones adecuados, podrían acabar con las ametralladoras enemigas y abrir camino hacia un mayor grado de destrucción. Fueron los británicos quienes combinaron las armas montadas en torretas, las orugas y el blindaje para crear el carro de combate y salir del estancamiento de la guerra de trincheras. Poco después, los alemanes y lo franceses harían lo mismo, aunque estos primeros se concentraron en armas anticarro de combate, más que en carros de combate.

Mark I

Considerado como el primer tanque del mundo y desarrollado por el Ejército Británico, el Mark I entró en servicio en 1916. Fue desarrollado para ser cruzar trincheras, resistir disparos de armas ligeras y transportar munición y armas. Tenía capacidad para ocho tripulantes, pesaba 28 toneladas y la versión 'Macho' disponía de dos cañones, mientras que la 'Hembra' tenía cuatro. Pagó el precio de er el primero con muchos problemas, y aun así se fabricaron 150 tanques Mark I, que estuvieron en servicio hasta 1918. En total, tuvo una decena de versiones.

Renault FT-17

El FT es el carro de combate francés más conocido de la Gran Guerra, y está considerado como el primer tanque moderno. Permaneció en servicio en el Ejército francés hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y durante el periodo de entreguerras fue uno de los carros de combate más utilizados. Fue pionero en montar una torreta con el armamento principal sobre el chasis blindado, y ya se movía por orugas. Pesaba 6.5 toneladas, podía albergar a dos tripulantes y montaba un motor gasolina 4,5 litros de 39 CV. Los Renault FT, junto con los carros Schneider, fueron también los primeros vehículos blindados del Ejército español.

Mark V: el primer transporte blindado de personal

Estos vehículos solían ir armados con una ametralladora y utilizaban un sistema de tracción de orugas como el M-113 estadounidense y el FV432 británico, con ruedas como el VAB francés, el Boxer MRAV alemán, el BTR-152 soviético o el BMR español. El Mark V británico fue diseñado para albergar a las tropas en un pequeño compartimento, y en 1918 el Mark IX ya podía transportar a 30 hombres. La mayoría de los transportes blindados de personal eran anfibios y utilizaban un motor diésel propio de un camión grande o un autobús urbano. De hecho, el M113 llevaba el mismo motor que el autobús común de General Motors. Este transporte blindado de personal es lo que hoy conocemos como el vehículo de combate de infantería.

El periodo de entreguerras y el fin del carro de combate romboide

Con el concepto de carro de combate ya establecido, y con Gran Bretaña y Francia como líderes intelectuales de su diseño, otros países comenzaron a desarrollar sus propios carros, dejando atrás el diseño romboide.

Así, los italianos, franceses y alemanes estaban produciendo carros de combate de casco y torretas más compactas y perfiles de las orugas más bajos. Y en la década de 1920, las dificultades económicas dirigieron la producción hacia el carro de combate ligero.

A tenor de las experiencias recabadas durante la Guerra Civil Española, la mayoría de ejércitos, incluido el estadounidense, llegaron a la conclusión de que necesitaban tanques armados con cañones, más que vehículos armados con ametralladoras solamente.

Panzer I

El Panzer I fue un tanque ligero producido en el III Reich en la década de 1930. Con él se marcó el primer diseño de un tanque en producción en Alemania tras el final de la I Guerra Mundial. Las experiencias con el Panzer I durante la Guerra Civil Española ayudaron a definir la invasión alemana de Polonia en 1939 y de Francia en 1940. El rendimiento en combate del Panzer I estaba limitado por su delgado blindaje y un ligero armamento formado sólo por dos ametralladoras de propósito general, y era superado por el T-26 soviético o los alemanes Panzer IV, Panther y Tiger. Con 5,4 toneladas de peso, montaba un motor Krupp M 305 de gasolina de 4 cilindros y 60 CV refrigerado por aire, y alcanzaba los 50 km/h en carretera. Se mantuvo en servicio desde 1934 hasta 1954.

M2 estadounidense

El M2 fue un tanque ligero desarrollado en 1935 para la infantería del Ejército de los Estados Unidos a partir del prototipo T2E1. El diseño provenía de los primigenios T1 de 1934. Su arma principal era una ametralladora Browning M2 de 12,7 mm, que se alojaba en una pequeña torreta concebida para un solo hombre. Tras solo diez unidades M2A1 suministradas en 1936, se cambió esa configuración hacia una torreta doble, dando paso así al MAA2. Este sería el elemento básico de las tropas de infantería de Estados Unidos hasta 1937. Montaba un motor Continental W-670 de gasolina, de 220 y 245 CV, según la versión, pesaba 11,6 toneladas y alcanzaba una velocidad de casi 60 km/h.

Cruiser Mk I (A9): el primer tanque de crucero

También llamado tanque de caballería o tanque rápido, el tanque de crucero fue un concepto británico utilizado en el periodo de entreguerra. Era un tanque rápido diseñado para comprometer a las líneas enemigas: 12 toneladas, espacio para seis tripulantes, motor AEC 179 de 6 cilindros de gasolina y 152 CV. Fue muy efectivo en las campañas de Francia, Norte de África y Grecia, aunque una de las principales desventajas era su falta de fiabilidad mecánica. El Mk II era una adaptación blindada del Mark I, desarrollado casi al mismo tiempo, y otra de sus variantes fue el Mark I CS.

La Segunda Guerra Mundial y la máxima sofisticación

Durante la Segunda Guerra Mundial, el carro de combate alcanza altas cotas de sofisticación. Buena muestra de esto es la táctica alemana de guerra relámpago y las radios que equipaban sus carros, como el Mark II. De hecho, en 1943 los radioemisores-receptores ya eran comunes. En el lado de los carros pesados, Nacho Fano desarrolló el T-28 de 95 toneladas y la Alemania Nazi creó el prototipo Maus de 188 toneladas, aunque ninguno de los dos entró en servicio.

Es en este periodo en el que la tarea de elegir los tanques más representativos del momento se vuelve realmente complicada, debido a la eclosión de avances tecnológicos en cada una de las propuestas.

En este apartado no podemos olvidar el Buick M18 Hellcat. Fabricado para el Ejército estadounidense en 1943, fue el vehículo de combate más rápido de la Segunda Guerra Mundial.

Los tanques ligeros comenzaron a desaparecer. En 1939, la mayoría de los carros de combate tenían 30 mm o menos de blindaje, y un cañón de calibre 37 a 47 mm; los carros de combate medios pesaban unas 20 toneladas. En 1945, el blindaje creció hasta los 100 mm, el cañón hasta los 75 a 85 mm y los pesos, de 30 a 45 toneladas.

Los diseños de múltiples torretas y cañones fueron disminuyendo. Así, el T-35 soviético, el M3 Lee estadounidense, el Char B francés o el A-9 Cruiser británico cayeron en desuso, ya que se demostró que la tripulación del carro de combate no controlaba con eficacia el disparo de varias armas.

Las principales potencias desarrollaron cazacarros y cañones de asalto, vehículos blindados que utilizaban cañones de gran calibre, pero generalmente sin torreta. El T-34 soviético utilizaba un cañón de 85 mm, pero el mismo chasis se podía armar con un cañón de 100 mm con torreta fija como en el SU-100. El Panzer II fue modificado para utilizar un cañón de 75 mm Pak 40 como Marder II, mientras que el Panzer III fue la base para el Sturmgeschütz III.

T-34: el símbolo de la victoria soviética

Este carro de combate combinaba altísimas características de potencia de fuego, seguridad y maniobrabilidad, así como facilidad de producción. Entró en servicio en 1944 y se convirtió en el tanque más abundante del Ejército de tierra soviético hasta mediados de la década de los 50. Los proyectiles alemanes no tenían nada que hacer frente a la gruesa armadura del T-34. Con 28 toneladas de peso y un potente cañón de 76,2 mm, anchas orugas y motor diésel, era capaz de alcanzar una velocidad de 50 km/h maniobrando en el barro sin atascarse.

Sherman M4: el tanque que inspiró 'Fury'

El protagonista de la película 'Fury' (o 'Corazones de acero') no era otro que un Sherman estadounidense que lo tenía difícil contra la invencibilidad del Tiger 131 alemán. Prestó servicio entre 1942 y 1955 en Estados Unidos. La producción de este tanque superó las 50.000 unidades y su chasis sirvió como base para otros diseños, como cazacarros, vehículos de recuperación y artillería autopropulsada. Pesaba casi 35 toneladas y como ya sabemos, tenía espacio para albergar a cinco tripulantes. Alcanzaba una velocidad máxima de 50 km/h en carretera y 32 km/h campo a través. Montaba un motor Chrysler A57 Multibank de 6 cilindros, 21 litros, con 350 kW (529 CV) a 2.700 rpm.

Panzer VI Tiger I: el más temido

Aquí tenemos al antagonista de 'Corazones de acero' y uno de los mejores carros de combate por su potencia y blindaje. Como curiosidad, tenemos que el Tiger 131 que usaron en la película es el primer Panzer VI capturado por los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Se construyó en 1942 como respuesta a la potente infantería mecanizada de la Unión Soviética, formada por los T-34 y KV-1. Durante el curso de la guerra, el Tiger I entró en combate en todos los frentes de batalla que tenía Alemania. Se fabricaron alrededor de 1.500 unidades y quedó relegado por el Tiger II. Montaba un motor V12 de gasolina con 515 kW (700 CV), y su blindaje era de 120 mm. Levaba uno de los cañones más efectivos y temidos en la Segunda Guerra Mundial: KwK 36 L/56 de 88 mm. Y es que los Tiger podían destruir a la mayoría de sus oponentes, los T-34, Sherman o Churchill IV, a distancias superiores a 1.600 metros.

La Guerra Fría y el salto tecnológico

Tras la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo del vehículo militar continuó debido a la Guerra Fría. En este periodo, las fuerzas de Europa se dividieron entre los países del Pacto de Varsovia y los países de la OTAN. Y no sólo se continuaron fabricando grandes cantidades de carros de combate, sino que la tecnología avanzó con mayor velocidad: eran cada vez tanques de mayor tamaño, mejor armados, más blindados y mucho más efectivos.

La Unión Soviética disponía de miles de carros de combate preparados para avanzar en masa contra los países de Europa Occidental y su principal aliado: Estados Unidos. Esta amenaza desapareció con la caída de la URSS, pero los viejos carros de combate soviéticos siguen aún equipando hoy en día a los ejércitos de un gran número de países. En contrapartida, los principales países de la OTAN, Francia, Reino Unido y Estados Unidos crearon sus propios diseños.

Para la historia quedarán experimentos como el Objeto 279, un vehículo de cuatro orugas y forma de platillo volante que quiso convertirse en la punta de lanza acorazada capaz de romper las líneas enemigas en un campo de batalla de la era postnuclear.

FV 4201 Chieftain: el cañón más potente

El FV 4201 Chieftain fue el carro de combate principal del Reino Unido en las décadas de 1960 y 1970, y el tanque principal del Ejército británico desplegado en las islas y las bases inglesas de Alemania. Era el mejor armado de los tanques aliados en su momento, ya que contaba con un poderoso y preciso cañón de ánima estriada L11A5 de 120 mm, siendo su blindaje máximo de 195 mm de espesor en la torreta. Por su blindaje y armamento, el Chieftain era superior al M-60 Patton norteamericano, al AMX-30 francés y al Leopard 1 alemán. Por sus avances tecnológicos, era superior los T-55, T-62, T-64 y T-72 soviéticos. Fue, además, el primer tanque en la historia en poder disparar y acertar en el blanco con extrema precisión en movimiento y a velocidad máxima sobre terreno desparejo. Su dotación de cuatro hombres estaba protegida contra guerra bactereológica, química y nuclear.

T-72 y su servicio en la actualidad

Entró en servicio en 1971, y actualmente sigue siendo una pieza fundamental en los cuerpos blindados de muchos países. A día de hoy es uno de los carros de combate más producidos del mundo, después del T-34. Surgió como respuesta a la necesidad del Ejército soviético de tener un carro de combate moderno capaz de enfrentarse a sus rivales de la OTAN en un posible enfrentamiento en Europa central. Con un peso de casi 42 toneladas y 100 mm de acero en su blindaje, tiene capacidad para tres miembros de la tripulación. Su motor es un V46-62, Diésel/Policarburante de 780 CV o 840 CV. En la actualidad han sido mejorados por especialistas sirios para aumentar la posibilidad de supervivencia del equipo al ser impactado por un misil de alto poder explosivo.

T-54 / T-55: el AK-47 de los tanques

Descendientes directos del T-34, los T-54 y T-55 fueron tanques diseñados en la Unión Soviética, y entraron en producción en 1947. Han entrado en combate más veces que cualquier otro carro de posguerra: fue el carro de combate estándar de las unidades blindadas del Ejército Rojo, del Pacto de Varsovia, y de otros ejércitos hasta la aparición del T-62. Además, prometen ser populares durante las próximas décadas. Tras una serie de modificaciones mayores, el T-54 fue redenominado T-55 en 1955. Tiene un peso de 36,6 toneladas y espacio para cuatro tripulantes; monta además un motor V-54 o V-55, diésel de 12 cilindros y 39 litros refrigerado por agua. La sencillez sigue siendo el mayor atractivo de estos tanques, que participan en campos de batalla en todo el mundo.

Los tanques militares del siglo XXI

Dados los avances tecnológicos y la aproximación del mercado de lujo a estas máquinas de guerra, resulta imposible seleccionar las máquinas más bestias que existen en la actualidad. Sí podemos mencionar el Leclerc de Francia, actualmente en servicio con el Ejército de los Emiratos Árabes Unidos, el K2 Black Panther de Corea del Sur, el Merkava Mark IV de Israel, el T-98 chino o el Type 10 (TK-X) de Japón.

Pero el exceso de la sociedad actual ha hecho que se fabriquen tanques en edición limitada para el mercado del lujo, como es el caso del Ripsaw EV2. Por dentro, más que un tanque parece el coche de Batman, y por fuera justifica sus siglas 'EV' de Extreme Vehicle. Pero vayamos a cosas más serias.

Abrams M1A2

En servicio desde 1979, el M1 Abrams es un carro de combate producido en Estados Unidos por General Dynamics. Es el principal carro blindado medio del Ejército de los Estados Unidos, del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, y de los Ejércitos de Egipto, Kuwait, Arabia Saudí y Australia. Fuertemente armado y blindado, está diseñado para la guerra acorazada moderna. Las características más notables del M1 Abrams incluyen el uso de un motor basado en una potente turbina de gas. El tanque tiene una autonomía de 465 , y alcanza una velocidad máxima de 67,7 km/h mediante un motor de tipo turbina policarburante Honeywell AGT1500.

Leopard 2A7+

El Leopard 2 es un carro de combate desarrollado en Alemania a comienzos de la década de 1970. Entró en servicio por primera vez en 1979, reemplazando al Leopard 1 en su función de carro de combate principal en el Ejército alemán. Después de varias actualizaciones, su versión más moderna es la A7+, que está al nivel de los mejores y más avanzados vehículos blindados de combate del mundo. Se trata de un paquete de actualización para el combate en entornos urbanos, que añade una pala frontal tipo buldózer para retirar obstáculos frontales. Puede alcanzar una velocidad máxima de 72 km/h (31 km/h marcha atrás) a través de su motor MTU MB 873 Ka-501 de 12 cilindros, y tiene una autonomía de 570 km gracias a un depósito de combustible de 1.200 litros.

Challenger 2

El Challenger 2 (CR2), es el principal carro de batalla del ejército británico y del Ejército Real de Omán. El tanque fue diseñado y fabricado por los ingenieros de British Vickers Defence Systems (actualmente BAE Systems) basado en la experiencia de su anterior versión, el Challenger 1. Las capacidades del Challenger 2 fueron ya probadas con éxito durante misiones de combate en Bosnia, Kosovo e Irak. El Challenger 2 dispone de un motor Perkins CV-12 de 1.200 CV, que aseguran una velocidad máxima operativa de 59 km/h.

Este paseo por la historia de los carros de combate sirve de retrospectiva. De aquí a algunas décadas, las bestias más bestias del siglo XXI en el terreno defensivo nos parecerán anticuadas, o incluso tan locas como el Tanque del Zar o el carro de combate de Leonardo da Vinci, pero siempre apasionantes. Y tras una vida de servicio, ¿alguna vez te has preguntado dónde acaban los vehículos militares abandonados tras la guerra?

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