
• La versión más potente del Urus alcanza los 812 CV al combinar un motor V8 y uno eléctrico.
• Su diseño exterior luce bastante diferente al de un Urus SE.
Cuando Lamborghini presentó el Urus en 2017, pocos imaginaban que un SUV acabaría convirtiéndose en el modelo más vendido de la historia de la marca. Nueve años después, el fabricante italiano no solo ha consolidado ese éxito, sino que continúa refinando la receta con una versión que aspira a situarse en lo más alto de la categoría, pero ahora como híbrido enchufable de altas prestaciones.
El nuevo Lamborghini Urus SE Performante no es simplemente una evolución del Urus SE híbrido enchufable presentado en 2024, sino una reinterpretación mucho más enfocada a las prestaciones, capaz de combinar electrificación, tecnología y un comportamiento dinámico digno de los mejores deportivos de Sant’Agata Bolognese.
Su carta de presentación impresiona desde el primer vistazo. Bajo el capó continúa latiendo el conocido V8 biturbo de 4,0 litros, ahora asociado a un motor eléctrico para desarrollar una potencia conjunta de 812 CV y 1.000 Nm de par, convirtiéndose en el Urus más potente jamás fabricado.
Gracias a esa mecánica híbrida enchufable y a un importante trabajo de reducción de peso mediante el uso masivo de fibra de carbono, acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,3 segundos, alcanza los 312 km/h de velocidad máxima y presume de una relación peso-potencia de apenas 3 kg por caballo, cifras que lo sitúan entre los SUV de producción más rápidos del planeta.
Pero el verdadero objetivo del Urus SE Performante no es únicamente correr más. Lamborghini ha querido desarrollar un coche más preciso, más comunicativo y todavía más eficaz tanto en carretera como en circuito, sin renunciar al confort que exige un SUV de lujo de más de dos toneladas.
Para conseguirlo estrena una profunda evolución del chasis, una suspensión neumática completamente nueva, mejoras aerodinámicas, una electrónica mucho más sofisticada y un sistema híbrido capaz de recorrer más de 60 kilómetros en modo completamente eléctrico.
Un diseño que deja claro cuáles son sus intenciones
Desde que apareció el primer prototipo del Urus en el Salón de Pekín de 2012, Lamborghini dejó claro que no pretendía fabricar un SUV convencional. Quería trasladar el lenguaje estético de sus superdeportivos a un formato completamente distinto, creando prácticamente una categoría propia. Con el Urus SE Performante esa filosofía alcanza un nuevo nivel.
Mientras el Urus SE apuesta por una imagen elegante y tecnológica, esta nueva variante adopta una estética mucho más agresiva, casi rozando el mundo de las preparaciones. Cada superficie ha sido diseñada pensando en mejorar las prestaciones y la eficiencia aerodinámica antes incluso que la propia estética, siguiendo una máxima habitual en Sant’Agata: si una pieza no mejora el rendimiento, simplemente no tiene sentido instalarla.
El frontal es probablemente la zona donde más cambios concentra. Estrena un capó completamente fabricado en fibra de carbono que incorpora una prominente nervadura central, un guiño a algunos de los Lamborghini más icónicos de la historia. A ambos lados aparecen unas enormes tomas de aire rediseñadas, considerablemente más grandes que en el Urus SE convencional, cuya misión no es únicamente reforzar la presencia visual del coche, sino mejorar la refrigeración tanto del motor como del sistema de frenos.
Precisamente la refrigeración ha condicionado buena parte del desarrollo del vehículo. Los ingenieros necesitaban disipar el calor generado por un sistema híbrido enchufable de 812 CV sin penalizar la resistencia aerodinámica. La solución pasa por unas nuevas salidas de aire sobre el capó que actúan como un conducto tipo S-Duct, además de nuevas aberturas en las aletas y un complejo sistema interno de canalización del flujo de aire que también reduce las turbulencias bajo la carrocería.
La fibra de carbono adquiere un protagonismo absoluto. Nunca antes un Urus había mostrado tanta cantidad de este material a la vista. No solo aparece en el capó, sino también en los pasos de rueda, faldones laterales, paragolpes, difusor trasero e incluso numerosos detalles del habitáculo. Más allá del impacto visual, cada kilogramo ahorrado ayuda a mejorar la respuesta dinámica y a conseguir esa excelente relación peso-potencia que distingue a esta versión.
La vista lateral transmite una sensación de mayor aplomo gracias a una postura visualmente más ancha y baja. Las nuevas llantas de 23 pulgadas, con un complejo diseño de radios en forma de Y entrelazados, llenan completamente los pasos de rueda y dejan entrever un generoso equipo de frenos preparado para soportar un uso intensivo tanto en carretera como en circuito.
En la zaga también hay novedades importantes. El enorme difusor posterior, el mayor instalado hasta la fecha en un Urus, no busca únicamente llamar la atención. Trabaja conjuntamente con dos alerones de fibra de carbono para incrementar la carga aerodinámica y mejorar la estabilidad cuando el velocímetro supera ampliamente los 250 km/h. Lamborghini también ha recuperado elementos estéticos inspirados en el Countach, especialmente las geometrías hexagonales integradas en la parte posterior, reforzando el vínculo con algunos de los modelos más emblemáticos de la firma italiana.
Todo este trabajo aerodinámico no responde únicamente a cuestiones estéticas. Lamborghini asegura haber reducido un 3 % la resistencia al avance respecto al Urus SE convencional, al tiempo que incrementa la carga aerodinámica un 23 %. La mayor parte de esa mejora se concentra sobre el eje delantero, donde un nuevo splitter consigue aumentar la presión vertical un 22 %, dando como resultado una dirección más precisa y un tren delantero todavía más incisivo cuando aumenta el ritmo. A ello se suma una mejora del 8 % en la refrigeración de los frenos, un aspecto especialmente importante en un vehículo de este peso y prestaciones.
Visualmente sigue siendo inconfundiblemente un Urus, pero basta observar cualquiera de sus detalles para comprender que esta versión ha sido concebida con un objetivo muy concreto: acercar todavía más el comportamiento de un SUV de lujo al de un auténtico superdeportivo de Sant’Agata Bolognese.
Interior pensado para hacerte sentir piloto
Si el exterior deja claro que estamos ante la variante más deportiva de la familia Urus, el habitáculo mantiene exactamente la misma filosofía. Lamborghini no ha querido transformar el interior en un escaparate tecnológico repleto de pantallas, sino reforzar la sensación de estar sentado al volante de un auténtico superdeportivo. La marca continúa desarrollando el concepto “Feel Like a Pilot”, una idea que ya conocimos en modelos como el Revuelto y que ahora aterriza también en el SUV más prestacional de la casa.
Nada más abrir la puerta llama la atención el protagonismo de la fibra de carbono vista. Nunca antes un Urus había recurrido de forma tan extensa a este material, presente tanto en molduras como en diferentes elementos estructurales del habitáculo. A ello se suma el empleo de un nuevo revestimiento técnico denominado Corsa Tex by Dinamica, que sustituye parcialmente al cuero tradicional y contribuye tanto a rebajar el peso como a transmitir una atmósfera mucho más racing. Quien prefiera un ambiente más lujoso seguirá pudiendo recurrir a diferentes configuraciones de cuero dentro del amplio programa de personalización de Lamborghini.
El salpicadero también recibe una actualización importante. Los diseñadores del Centro Stile han redibujado las salidas de ventilación, incorporan nuevos detalles en aluminio anodizado con la clásica firma en forma de Y y estrenan una consola central inspirada directamente en la aviación. El panel de mandos recuerda cada vez más al de un avión de combate, con interruptores mecánicos que aportan una sensación de calidad muy superior a la de los habituales botones táctiles que dominan la industria.
Frente al conductor aparece una instrumentación digital de 12,3 pulgadas, completamente configurable, mientras que en el centro del salpicadero se sitúa otra pantalla del mismo tamaño desde la que se controla el sistema Lamborghini Infotainment System (LIS). La interfaz también evoluciona con gráficos heredados del Revuelto, una navegación más intuitiva y una mayor integración de las funciones específicas del sistema híbrido enchufable.
Uno de los aspectos más interesantes es la incorporación de nuevas funciones orientadas a la conducción deportiva. El sistema multimedia integra una telemetría específica capaz de registrar parámetros dinámicos del vehículo, mientras que la información de los asistentes a la conducción se muestra de una forma mucho más clara para que el conductor pueda mantener la atención centrada en la carretera o en el circuito.
El volante también estrena diseño exclusivo para esta versión. Conserva el característico selector Tamburo, desde el que se eligen los distintos modos de conducción, pero incorpora molduras específicas de fibra de carbono y un aro con un tacto aún más deportivo. Es uno de esos elementos que recuerdan constantemente que, pese a tratarse de un SUV de lujo con cinco plazas y un notable nivel de confort, el objetivo principal sigue siendo ofrecer sensaciones propias de un Lamborghini.
Un sistema híbrido enchufable lleva el V8 hasta un nuevo nivel
La gran revolución del Urus llegó con la versión SE, cuando Lamborghini abrazó por primera vez la electrificación en su SUV. Ahora, el Urus SE Performante aprovecha esa misma arquitectura híbrida enchufable para dar un importante salto en prestaciones.
La base continúa siendo el conocido motor V8 biturbo de 4,0 litros, uno de los propulsores más carismáticos del Grupo Volkswagen. Sin embargo, en esta ocasión trabaja conjuntamente con un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes situado antes de la caja de cambios automática de ocho velocidades. La combinación de ambos permite alcanzar una potencia conjunta de 812 CV y un impresionante par máximo de 1.000 Nm, disponible entre 2.000 y 5.500 rpm. Son 146 CV y 150 Nm más que el anterior Urus Performante de combustión, una diferencia que convierte a esta nueva versión en el Lamborghini Urus más potente jamás fabricado.
El motor eléctrico no actúa únicamente como un apoyo puntual durante las aceleraciones. Su integración dentro de la transmisión permite mejorar la respuesta desde parado, rellenar cualquier posible vacío del V8 y aportar una entrega de potencia completamente instantánea. El resultado es una sensación de empuje absolutamente continua, independientemente del régimen al que esté girando el motor térmico, o al menos eso dicen ellos. Habrá que probarlo.
La energía procede de una batería de iones de litio de 25,9 kWh, situada bajo el piso del maletero para mantener el centro de gravedad lo más bajo posible. Gracias a ella, el Urus SE Performante puede recorrer más de 60 kilómetros en modo completamente eléctrico, una autonomía suficiente para afrontar desplazamientos urbanos diarios sin consumir una sola gota de gasolina. Incluso en este modo cero emisiones puede superar los 130 km/h, una cifra poco habitual dentro del segmento de los híbridos enchufables de altas prestaciones.
Lamborghini también ha recalibrado la caja de cambios automática de ocho relaciones para hacerla más rápida y reactiva. Los ingenieros aseguran haber reducido los tiempos de respuesta de toda la cadena cinemática mediante una profunda actualización del software de gestión, consiguiendo que la entrega de par sea prácticamente inmediata cuando el conductor solicita máxima aceleración. Esa rapidez también beneficia al sistema de tracción total, que continúa utilizando un diferencial central controlado electrónicamente junto con un diferencial trasero autoblocante capaz de repartir el par de forma variable entre ambas ruedas posteriores.
Todo ello se traduce en unas cifras que hablan por sí solas. El Urus SE Performante acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,3 segundos, alcanza los 200 km/h en 10,8 segundos y no deja de acelerar hasta llegar a los 312 km/h, registros que lo sitúan como el Super SUV más rápido desarrollado hasta la fecha por Lamborghini.
Pero quizá el dato más interesante no aparezca en la ficha técnica. Lo realmente importante es cómo consigue combinar esas prestaciones con la posibilidad de circular en silencio por el centro de una ciudad, o recorrer decenas de kilómetros utilizando únicamente electricidad. Esa dualidad resume perfectamente la filosofía del nuevo Urus SE Performante: un coche capaz de comportarse como un refinado SUV electrificado entre semana y transformarse, con solo girar un selector, en una auténtica máquina de circuito.
Un chasis completamente nuevo para acercar un SUV al comportamiento de un superdeportivo
Si hay un apartado donde Lamborghini ha concentrado buena parte del desarrollo del Urus SE Performante es en el comportamiento dinámico. Más allá del incremento de potencia, los ingenieros de Sant’Agata Bolognese han trabajado para conseguir que este SUV transmita sensaciones mucho más cercanas a las de un deportivo de motor central que a las de un vehículo de casi cinco metros de longitud y cerca de dos toneladas y media de peso.
Para lograrlo, prácticamente todos los sistemas que intervienen en la dinámica del vehículo han sido revisados. La suspensión es completamente nueva, la gestión electrónica trabaja de forma predictiva, la aerodinámica genera una carga significativamente superior y el conjunto reduce su peso en 32 kilogramos respecto al Urus SE convencional gracias al uso intensivo de fibra de carbono y titanio. El resultado es una relación peso-potencia de solo 3 kg por caballo, una cifra excepcional para un SUV híbrido enchufable de estas dimensiones.
La suspensión AURA marca un antes y un después
La principal novedad técnica recibe el nombre de AURA y supone la introducción de una suspensión neumática de doble cámara completamente inédita dentro de la gama Urus. Mientras que hasta ahora la suspensión debía buscar un compromiso entre confort y deportividad, este nuevo sistema amplía enormemente el margen de actuación, permitiendo que el coche cambie radicalmente de personalidad según el modo de conducción seleccionado.
Cada amortiguador dispone de dos cámaras de aire independientes y dos válvulas de control. La primera cámara permanece siempre activa cuando se busca el máximo rendimiento, ofreciendo una elevada rigidez para contener los movimientos de la carrocería y proporcionar un apoyo mucho más firme en curva. La segunda entra en funcionamiento cuando el sistema prioriza el confort, aumentando el volumen de aire disponible para absorber mejor las irregularidades del terreno.
En la práctica, esto permite que el Urus SE Performante pueda circular con una sorprendente suavidad por autopista y, apenas unos segundos después, transformarse en un coche mucho más firme y preciso cuando el conductor selecciona el modo Corsa. Lamborghini asegura que el balanceo de la carrocería se reduce en un 55 % durante una conducción deportiva, mientras que las vibraciones percibidas por los ocupantes disminuyen un 25 % respecto al anterior Urus Performante. Dos cifras que reflejan perfectamente el enorme salto tecnológico que supone esta nueva arquitectura.
La gestión electrónica también evoluciona de forma considerable. Ocho acelerómetros repartidos por la carrocería monitorizan continuamente los movimientos del vehículo y permiten que la centralita adapte en tiempo real la dureza de cada amortiguador de forma independiente. El objetivo es mantener siempre el máximo contacto posible entre los neumáticos y el asfalto, mejorando tanto la motricidad como la estabilidad.
Una electrónica que predice lo que va a ocurrir
Otra de las grandes innovaciones del Urus SE Performante es la incorporación de un nuevo sensor denominado 6D, heredado directamente de desarrollos realizados por Lamborghini para sus modelos más exclusivos.
Su funcionamiento va mucho más allá de medir aceleraciones. Este sensor registra simultáneamente los movimientos longitudinales, laterales y verticales del vehículo, además de controlar continuamente los cambios de cabeceo, balanceo y guiñada. Toda esa información se combina con una serie de algoritmos predictivos capaces de estimar el nivel de adherencia disponible incluso antes de que el conductor alcance el límite.
En otras palabras, el Urus ya no espera a detectar una pérdida de adherencia para actuar. Ahora es capaz de anticiparse.
Ese planteamiento también beneficia al nuevo sistema Integrated Power Brake (IPB). En lugar de intervenir mediante los tradicionales ciclos de apertura y cierre del ABS, el sistema modula continuamente la presión ejercida sobre cada pinza de freno, consiguiendo una respuesta mucho más progresiva y precisa. Lamborghini afirma que la capacidad de frenada mejora un 10 % y que el tiempo de respuesta del sistema aumenta un 12 %, todo ello sin necesidad de recurrir a discos de mayor tamaño.
La gestión del control de tracción también cambia por completo. Gracias a la información proporcionada por el sensor 6D, la electrónica dosifica el par motor con mucha mayor precisión, evitando cortes bruscos de potencia y permitiendo aprovechar mejor la enorme capacidad de aceleración del V8 híbrido. Incluso los cambios rápidos de apoyo o las maniobras de emergencia se benefician de esta nueva filosofía, ya que el sistema de control dinámico reduce aproximadamente un 6 % el tiempo de reacción del vehículo frente a generaciones anteriores.
Un sonido que sigue siendo protagonista
La electrificación no ha hecho que Lamborghini se olvide de uno de sus principales argumentos emocionales: el sonido.
Para esta versión se estrena un nuevo sistema de escape desarrollado conjuntamente con Akrapovič, construido íntegramente en titanio. Además de ahorrar más de diez kilogramos respecto al sistema anterior, modifica completamente el recorrido de los gases al eliminar la conexión entre ambas bancadas del V8.
Esta solución consigue un flujo de escape más limpio y un sonido considerablemente más definido. Lamborghini también ha desarrollado nuevos resonadores específicos capaces de eliminar frecuencias molestas sin restar intensidad al rugido del motor. El resultado es un tono más limpio, profundo y contundente, acompañado del característico burbujeo del escape, cuya intensidad varía según el modo de conducción.
En Sport los petardeos son más largos y progresivos, mientras que en Corsa se vuelven mucho más frecuentes, secos y explosivos. Incluso el arranque ha sido recalibrado para ofrecer una experiencia más teatral: al pulsar el botón de encendido el V8 sube inmediatamente hasta unas 2.400 rpm antes de estabilizarse al ralentí, dejando claro desde el primer instante que este Urus no pretende pasar desapercibido.
Del silencio absoluto al modo Rally
La versatilidad continúa siendo uno de los grandes argumentos del Urus SE Performante. Gracias a su sistema híbrido enchufable dispone de diferentes estrategias de funcionamiento que modifican tanto la gestión energética como el comportamiento dinámico.
En EV puede recorrer más de 60 kilómetros utilizando únicamente el motor eléctrico, una opción especialmente útil para los desplazamientos urbanos. El modo Hybrid prioriza la eficiencia combinando automáticamente ambos motores, mientras que Recharge permite recargar la batería durante la marcha hasta alcanzar aproximadamente un 80 % de su capacidad. Para quienes buscan las máximas prestaciones existe el modo Performance, que mantiene siempre disponible toda la potencia del sistema híbrido.
A estas se suman los tradicionales modos de conducción Strada, Sport y Corsa, cada uno con una personalidad claramente diferenciada. Sin embargo, la gran novedad es la llegada del modo Rally, una configuración inédita desarrollada específicamente para superficies de baja adherencia como tierra o grava.
No deja de resultar llamativo que un SUV de más de 800 CV pueda pasar de desplazarse en absoluto silencio por el centro de una ciudad a deslizarse sobre pistas de tierra con una puesta a punto específica para maximizar la diversión. Precisamente esa capacidad para combinar dos mundos aparentemente opuestos es lo que convierte al Urus SE Performante en uno de los desarrollos más ambiciosos que Lamborghini ha llevado a producción.
¿El mejor Urus de la historia es un PHEV?
La electrificación suele despertar dudas o recelos entre los aficionados más puristas, especialmente cuando hablamos de una marca como Lamborghini. Sin embargo, el Urus SE Performante demuestra sobre el papel, sin haberlo conducido o escuchado en un vídeo, que la hibridación no tiene por qué ser un peaje para las emociones al volante. En este caso, la tecnología no llega para sustituir el carácter del V8, sino para potenciarlo. El motor eléctrico aporta una respuesta inmediata, mejora la capacidad de aceleración y permite que el coche sea aún más rápido, mientras que el propulsor de combustión sigue siendo el gran protagonista cuando llega el momento de buscar sensaciones.
Más allá de sus cifras, lo realmente interesante es el nivel de sofisticación técnica que esconde bajo su carrocería. Lamborghini no se ha limitado a instalar un sistema híbrido enchufable más potente. Ha rediseñado la aerodinámica, ha reducido el peso mediante un uso intensivo de materiales ligeros, ha desarrollado una suspensión neumática completamente nueva y ha incorporado una electrónica predictiva capaz de anticiparse a las reacciones del vehículo. Son soluciones que hasta hace pocos años solo encontrábamos en hiperdeportivos y que ahora llegan a un SUV de cinco plazas capaz de utilizarse a diario.
También resulta especialmente llamativa la amplitud de registros y la polivalencia que ofrece. Pocos vehículos son capaces de desplazarse durante más de 60 kilómetros sin consumir combustible, recorrer cientos de kilómetros con el confort propio de un gran turismo, entrar en un circuito con garantías de soportar varias tandas exigentes y, además, aventurarse por una pista de tierra con un modo Rally específicamente desarrollado para ello. Esa versatilidad ha sido, desde el nacimiento del Urus, uno de sus grandes argumentos frente a los SUV deportivos tradicionales, y en esta nueva generación queda todavía más reforzada.
Frente a rivales como el Porsche Cayenne Turbo E-Hybrid, el Ferrari Purosangue, el Aston Martin DBX707 o el BMW XM Label, el Urus SE Performante apuesta por una personalidad muy marcada. El Ferrari continúa ofreciendo una experiencia más cercana a la de un gran turismo elevado, el Porsche destaca por su enorme equilibrio dinámico y el Aston Martin sigue siendo una referencia por el carácter de su V8. Sin embargo, ninguno combina una potencia de 812 CV, una autonomía eléctrica superior a los 60 kilómetros, un sofisticado sistema híbrido enchufable y un planteamiento tan claramente orientado a la conducción deportiva.
Además, este modelo tiene un valor simbólico dentro de Lamborghini. Representa la demostración de que la electrificación puede convertirse en una herramienta para mejorar las prestaciones y no únicamente para reducir consumos o emisiones. Después del Lamborghini Revuelto o el Temerario, el Urus SE Performante confirma el camino iniciado por la marca italiana hacia una nueva generación de deportivos electrificados en la que el objetivo sigue siendo exactamente el mismo que hace sesenta años: emocionar al conductor.
Quizá dentro de unos años recordemos este modelo como el punto culminante de una etapa muy concreta en la historia del automóvil. La combinación de un gran motor V8 biturbo, un potente sistema híbrido, un escape de titanio capaz de seguir poniendo los pelos de punta y un chasis desarrollado para ofrecer sensaciones propias de un superdeportivo convierte al Urus SE Performante en un coche difícilmente repetible. En una industria que avanza a gran velocidad hacia la electrificación total, Lamborghini ha querido despedir una era demostrando que todavía es posible combinar tecnología, eficiencia y pasión en un mismo automóvil. Y de paso, dejando atrás aquella idea de hacer un súper SUV eléctrico con el Lamborghini Lanzador ya en la bandeja de proyectos cancelados.
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