De los R8 comunistas al triunfo de los coches low cost. 50 años de modernización en Dacia

Dacia celebra su 50º aniversario y nos abre las puertas de la factoría de Pitesti, así como del Titu Technical Center, el segundo Centro Técnico más grande de Europa del Grupo Renault, ambos ubicados en Rumanía. Nos sumergimos en el universo de la marca rumana, para conocer de primera mano todo el proceso de creación de sus modelos, desde el desarrollo hasta la fabricación, y entender un poco más el universo en el que se mueve la marca.

Pese a su carácter de marca de low cost, Dacia se vale del paraguas del Grupo Renault en lo que supone a tecnología y técnicas de desarrollo. No obstante, el fabricante se mueve bajo la máxima "adaptarse a las necesidades de los clientes" lo que se traduce en una continua flexibilidad: buscar lo más rentable para seguir ofreciendo el mejor precio. En base a ello, Dacia prefiere utilizar el término “compra inteligente” o “smart buy”, siguiendo la estela de empresas como IKEA, H&M, Lidl o Ryanai, alejándose del término bajo precio.

La marca comenzaba su andadura el 20 de agosto de 1968, cuando el primer Dacia, el 1100, basado en el Renault 8, vio la luz. Su historia siempre ha ido de la mano de Renault: en 1966 nacía como empresa ligada al Gobierno y al fabricante francés, con quien firmaba un acuerdo de licencia de producción. En 1999, pasaba a ser privada con Renault como principal accionista con una participación del 51% y, finalmente, en 2004, la marca gala adquiría el 99,3% de las acciones del fabricante rumano.

La Nueva Era de Dacia se materializa en la estrategia Global Access, conformada hoy por una amplia gama de modelos de primer precio que se venden tanto en Europa como en mercados emergentes. De hecho, los modelos Renault comercializados en África, Asia o América Latina son en realidad Dacia, compartiendo algunos denominaciones con los propios de la marca.

A día de hoy, Dacia cuenta con diez factorías repartidas a lo largo y ancho del planeta, pero su fábrica de Pitesti, a 120 km de Bucarest, fue la primera en nacer. Desde que aquel primer Dacia 1100 saliese de su línea de montaje ha llovido mucho, aunque tras sus más de 50 años de vida sigue siendo la única planta de Dacia en suelo europeo. Con ella empezamos nuestra visita para celebrar los 50 años de Dacia.

Pitesti, abriendo las puertas a la Industria 4.0

Ubicada en la región de Pitesti, concretamente en la localidad de Mioveni, esta factoría ha evolucionado notablemente en los últimos años, introduciendo nuevos procesos propios de la Industria 4.0. La automatización, la digitalización y el big data son tres de los principales pilares en los que se mueven las factorías del futuro y que ha comenzado a implantarse en la factoría de Pitesti.

A día de hoy, la planta madre de Dacia cuenta con 800 robots y 118 vehículos automáticos guiados. Asimismo, sus operarios se valen de un total de 400 tablets para actualizar los procesos de los robots, así como para analizar incidencias. Actualmente cuenta con varias prensas conectadas de forma remota a ordenadores, que permiten realizar mantenimientos preventivos, anticipándose a posibles errores, y que aumentarán a 100 a finales de 2019.

En definitiva, Pitesti se ha modernizado notablemente en los últimos años siguiendo la estela de otros fabricantes automovilísticos, aunque destaca por ser la primera fábrica del mundo en desarrollar un programa piloto de control y seguimiento del packaging de los componentes. De esta manera, la factoría es capaz de conocer en cada momento donde está el stock mientras se transporta.

¿Qué se concibe en la planta madre de Dacia?

En Pitesti se fabrican el Dacia Logan, el Logan MCV, el Sandero, el Symbol y, el buque insignia de la marca, el Dacia Duster. Al día se producen 1.100 modelos, de los cuales 1.000 son Duster, por lo que estamos hablando que más de dos tercios de la producción se lo lleva el SUV rumano, que acaba de lanzar su segunda generación.

La planta, de 500.000 m², se subdivide en diferentes pabellones, donde se fabrican varios de los elementos de los coches de la marca, empezando por el chasis y siguiendo por la carrocería o los ejes y terminando con el propio tren motriz. En lo que respecta a mecánicas, Pitesti fabrica únicamente tres motores, todos gasolina, y sólo dos se comercializan en Europa. Curiosamente, ninguno de los motores del nuevo Duster se desarrollan en la factoría ubicada en Mioveni.

118 vehículos automáticos guiados facilitan el transporte entre departamentos en la fábrica de Pitesti.

La joya de la corona en cuanto motores la encontramos en el Tce de 0.9 litros, que se desarrolla en bloques de 90 y 110 CV. El primero lo equipa gran parte de la gama Dacia que se comercializa en España, como es el caso del Sandero, del Logan, de su versión familiar Logan MCV, así como la cuarta generación del Clio. El segundo lo encontramos en el Twingo de tercera generación, en su versión deportiva GT. A este propulsor se suman el SCe de 70 CV, que también encontramos en el nuevo Twingo o en el Smart ForFour, así como el 1.6 MPI, ya de carácter residual y destinado a los modelos para mercados emergentes.

En Pitesti se da salida asimismo a dos cajas de cambio, la automática de seis velocidades TS4 y la manual también de seis relaciones TLx, a lo que se suma al módulo de gestión de tracción total que encontramos en algunas versiones del Dacia Duster. La factoría dispone de su propia fundición de aluminio, que da salida a más de 25.000 bobinas anualmente, y de su área de pintura, donde la carrocería adquiere color gracias al proceso de cataforensis que se sirve de corrientes magnéticas.

La fábrica de Pitesti es pionera en el seguimiento del stock mediante balizas GPS, aún en prueba piloto.

De igual manera, en la factoría rumana se ensamblan todos y cada uno de los modelos anteriormente citados, aunque el resto de componentes los reciben de los cerca de 1.500 proveedores que colaboran con Dacia. Asistimos a varios de los procesos, como la creación de la cabeza de los cilindros de los motores, el capó a golpe de prensas o el montaje de la goma que protege los marcos de las puertas. Si bien las máquinas tienen el mayor protagonismo, con zonas completamente automatizadas, todavía encontramos muchos operarios, sobre todo en el área de ensamblaje o de montaje final.

La fábrica de Pitesti, en cifras

  • 313.883 coches producidos en 2017
  • Cada día, un automóvil sale de la línea de montaje cada 54 segundos
  • 509.655 motores, 751.000 chasis y 505.621 cajas de cambio fabricados en 2017
  • 2.200 millones de euros invertidos en la planta desde 1998
  • Entre el 5 y el 10% de los Duster fabricados son GLP.
  • 4 kilos de pintura utilizados por coche
  • El 93% de los vehículos producidos se exportan
  • 1.100 metros cúbicos de aluminio se usan cada día
  • 25.525 bobinas de aluminio producidas en 2017
  • El 24% de los operarios son mujeres

El Centro Técnico de Ticu, donde empieza todo

Nuestra segunda parada es el Centro de Desarrollo Técnico de Titu, donde se someten a diversas pruebas y ensayos a los modelos en desarrollo, desde el nacimiento de los prototipos hasta las últimas validaciones. Este centro, con 48.000 m², es el segundo más grande del mundo del Grupo Renault, el primero está en Francia, y cuenta con varios bancos de pruebas y diferentes cabinas que recrean diversas condiciones, a fin de comprobar la durabilidad y fiabilidad de los componentes y modelos de la marca, así como de una extensa pista de pruebas.

En Titu encontramos áreas como la cámara insonorizada, donde se eliminan todas las vibraciones para poder examinar sin ningún tipo de interferencia la sonoridad en el interior del habitáculo o del motor. Dacia somete aquí a prueba no sólo sus modelos, sino también los de la competencia, aunque no nos desvelan a qué vehículos se refieren.

Dacia Duster en la cámara de insonorización en el Centro Técnico de Titu.

Asimismo, el centro cuenta con varias cabinas climatológicas, como es el caso del simulador de luz solar, en el que los automóviles son sometidos a condiciones extremas. Cuando entramos a su sala de control el ordenador marca 62 grados y el coche es sometido a fogonazos de luz con el objetivo de comprobar su durabilidad a altas temperaturas.

Junto a ella, encontramos la cabina de estanqueidad, en cuyo interior se comprueba la durabilidad de las piezas de caucho del chasis, o la zona de pruebas de vibraciones, donde, en nuestra visita, se está probando el sistema de escape unido al chasis y como responde a las mismas. Por último, cuatro robots abren y cierran la puerta del conductor de varios modelos de la marca, así como el capó. Estos test se repiten desde 5.000 a 40.000 ciclos dependiendo del componente y su uso. Por ejemplo, en el caso de la puerta mencionada los ciclos son de entre 10.000 y 30.000.

Según Dacia, en Ticu también se encuentran una cámara de infrarrojos y una que simula lluvia, aunque en la visita no podemos ver ninguna de las dos.

Condiciones reales: la pista de pruebas

Junto a las mencionadas instalaciones, el Centro Técnico de Ticu dispone además de una pista de pruebas, que cuenta con hasta diez tiplogías diferentes que se extienden en un total de 32 kilómetros. En ellas, se comprueba la dinámica de los vehículos sometidos a diferentes firmes y condiciones reales.

Entre los tipos de pista, encontramos la rápida, donde los modelos se someten a pruebas de aceleración, dinámica y frenada, llegando a velocidades de hasta 150 km/h. Además, hay varios túneles con diferentes condiciones, zonas con pendientes que oscilan entre el 12% y el 30%, y partes con firmes distintos: suelo mojado, empedrado o grava. También hay zonas que simulan baches tanto simétricos como asimétricos.

Esta zona está al aire libre, por lo que se puede comprobar la reacción de los modelos en diferentes condiciones climatológicas reales. El clima en Rumania es continental, lo que se traduce en bastante extremo, con bajas temperaturas en invierno (las pistas se cubren de nieve) y bastante altas en verano. No obstante, es el interior de las instalaciones donde los automóviles son sometidos a las condiciones más extremas.

Dacia, ¿dónde está ahora y hacia dónde va?

Tras conocer ambos centros de creación, entendemos mejor en qué momento se encuentra la marca. La mayor inversión va de la mano con su éxito de mercado, que es notable. Evidentemente el bajo precio de sus modelos es la clave. Y Dacia tiene claros cuáles son sus límites.

De cara a las mecánicas alternativas, modelos eléctricos o híbridos, la marca rumana nos asegura que tienen la tecnología, obviamente, ya que el Grupo Renault cuenta con su familia eléctrica, pero hasta que no se popularice en el mercado, lo que implica una bajada en el precio final, Dacia no entrará en juego.

Por el momento, el fabricante se centra en la hibridación de gas, con el GLP como máximo exponente. No en vano, en la propia Rumanía, este tipo de combustible está bastante estandarizado: la mayor parte de gasolineras que vimos durante nuestra visita a Bucarest y cercanías, surtían también Autogas. Actualmente, entre el 5% y el 10% de los Dacia Duster producidos en Pitesti son GLP, lo que supone según nos confirma Christophe Dridi, director de la factoría de Pitesti, entre 50 y 100 unidades diarias.

El carsharing, tampoco entra, por el momento en los planes de Dacia, ya que su mercado principal es el particular, donde atesoran sus mejores cifras. A nivel europeo, el Dacia Sandero fue en 2017 el modelo más vendido, recordemos que en España lleva siéndolo consecutivamente durante los últimos cuatro años, mientras que el Dacia Duster, su mayor apuesta hoy por hoy, ha sido el segundo SUV más comercializado en Europa el año pasado.

Con ello en la mano, los objetivos de Dacia para el futuro cercano son, cuanto menos, ambiciosos. La marca espera comercializar dos millones de automóviles cada año en todo el mundo con 2020 como fecha límite. Aunque sus propios responsables se dan de margen hasta 2022 para conseguir dicha meta. Desde que Renault adquiriera la casi totalidad de la marca en 2004, Dacia ha comercializado 5,2 millones de modelos en Europa y 10 millones de automóviles a nivel global gracias a su estrategia Global Access. Llegar a la meta marcada, no será fácil, pero será el tiempo quien le quite o de la razón.

Dacia, en cifras

  • Gracias a la estrategia Global Access, Dacia (ya sea como la propia marca o como Renault para mercados emergentes) se comercializa en 44 países
  • Dacia es el principal exportador en Rumanía, integrando un 8% del total
  • 108 concesionarios a nivel mundial
  • 17.719 empleados en todo el mundo
  • Sus ventas no han dejado de crecer desde 2005, llegando a su máximo en 2017, con un 3,4% de incremento
  • El 60% de los modelos Dacia se comercializan con marca Renault (América Latina, África, Asía y Rusia) y el 40% como Dacia (Europa).
  • Entre mayo de 2017 y mayo de 2018, Dacia ha experimentado un crecimiento en Europa del 14%
  • Los 5 principales mercados de Dacia en el mundo según unidades comercializadas en 2017: Francia (119.356), Alemania (64.918), Italia (63.374), España (56.301) y Marruecos (46.848).

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