Pegaso no solo se hizo legendaria por sus camiones y los Z-102, también creó vehículos blindados para el ejército español que siguen en activo

Bmr 600 Variant Vec 25 6x6 Wheeled Armoured Reconnaissance Vehicle

El BMR y el VEC nacieron del mismo chasis en los setenta, pero uno lleva soldados y el otro lleva un cañón de 25 mm.

Daniel Murias

Cuando se habla de blindaje militar español, la referencia casi siempre es Santa Bárbara Sistemas. Pero antes de esa marca estaba Pegaso. El BMR y el VEC nacieron de la misma factoría que fabricaba camiones -y los míticos Pegaso Z-102-. Estos dos vehículos han sido durante más de cuatro décadas la columna vertebral de la infantería mecanizada y la caballería ligera españolas.

ENASA, la Empresa Nacional de Autocamiones, llevaba años vendiendo camiones Pegaso al Ejército cuando, a finales de los sesenta, España evaluó el YP-408 holandés de DAF como posible blindado de ruedas. El resultado no convenció, pero dejó clara la necesidad y sirvió de aviso a navegantes para ENASA. El ser una fábrica nacional ya no era un argumento decisivo.

Los blindados más longevos del ejército

En 1972 se constituyó una comisión mixta entre el Ministerio del Ejército y ENASA para diseñar un vehículo propio, capaz de servir de base a toda una familia de variantes. El prototipo, bautizado primero VERCAA y después BMR-600, se probó durante cuatro años en escenarios como Sierra Nevada o el desierto de Almería, y con pruebas anfibias en el embalse de Buendía. En 1979 arrancó la producción en serie en Valladolid.

El BMR-600 (Blindado Medio de Ruedas) era un 6x6 anfibio de aluminio, con motor diésel Pegaso de seis cilindros y 306 CV, capaz de transportar entre ocho y once soldados. Su vocación desde el origen fue la modularidad, con variantes de mando, portamorteros, ambulancia o guerra electrónica que llegaron a superar la quincena de configuraciones sobre el mismo chasis.

De esa familia surgió a principios de los ochenta el BMR-625 VEC, Vehículo de Exploración de Caballería. Comparte mecánica con el BMR pero cambia por completo su función y su casco, con el puesto de conducción a la izquierda delantera, una torre biplaza central y dos puestos de exploradores junto al motor. Mientras el BMR transporta y protege, el VEC vigila, explora y combate en apoyo de la Caballería.

Las primeras unidades montaron una torre Hispano-Suiza H90 con el cañón D-921A de 90 mm, heredado de los autoametralladoras francesas Panhard AML, aunque el grueso de la flota se decantó por un cañón automático Bushmaster M-242 de 25 mm con ametralladora coaxial de 7,62 mm.

La verdadera prueba de fuego llegó con las misiones internacionales. El BMR combatió con Arabia Saudí en la Guerra del Golfo de 1991, pero para España el punto de inflexión fue Bosnia-Herzegovina, primer gran despliegue del Ejército fuera de sus fronteras tras la Transición.

BMR y VEC formaron el espinazo de los contingentes españoles en los Balcanes durante los noventa, y repitieron papel en Kosovo, Irak, Afganistán y Líbano, escoltando convoyes y cubriendo el reconocimiento en conflictos de baja y media intensidad.

Esa exposición prolongada a escenarios asimétricos reveló sus límites. El aluminio del casco, pensado para armas ligeras y metralla, resultaba insuficiente frente a los artefactos explosivos improvisados de Irak y Afganistán. 

A partir de 2004 el Ejército acometió una modernización del BMR, ya como versión M1: motor Pegaso sustituido por un Scania más ligero, refuerzo del casco con planchas de acero y mejor protección de bajos frente a minas. 

El VEC siguió un proceso paralelo desde 1994, con blindaje reforzado hasta resistir impactos de 14,5 mm y menor firma térmica. Las actualizaciones alargaron su vida útil, pero no resolvieron el problema de fondo, eran diseños de los setenta enfrentándose a amenazas desconocidas por aquella época.

El proceso de retirada es hoy una realidad, aunque lenta. El programa llamado a sustituirlos, el VCR 8x8 Dragón, se puso en marcha en 2007 y ha acumulado retrasos que han obligado al Ejército a seguir invirtiendo en la flota veterana, con contratos de repuestos y transmisiones por varios millones de euros

A finales de 2025 se habían entregado en torno a 40 unidades del Dragón, con el objetivo de alcanzar el centenar en 2026, dentro de un contrato del consorcio Tess Defence que prevé sustituir tanto al BMR de transporte como al VEC en su función de exploración de caballería. 

Hasta que ese reemplazo se complete, los últimos BMR y VEC seguirán rodando, cada vez más cercanas a piezas de museo en servicio activo que vehículos de primera línea.

Imágenes | SRA Marvence D. Braswell (U.S. Air Force), Davric

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