Bentley Flying Spur 2019: una superberlina W12 biturbo con 635 CV, tracción total y eje trasero direccional

El fabricante británico Bentley ha desvelado hoy la tercera generación de su lujoso GT de cuatro puertas, el Bentley Flying Spur 2019, aunque la marca de Crewe asegura que del anterior conserva únicamente el nombre. Es el modelo más avanzado de su gama y tiene sistema eléctrico de 48V.

Este modelo estrena plataforma y un eje trasero direccional, convirtiéndose en el primer modelo Bentley en recurrir a esta solución, tan de moda en los últimos años. Además, adopta el nuevo lenguaje de diseño de la casa, con llamativos faros matrix LED, muchos detalles cromados, pilotos traseros envolventes o enormes llantas de 21 pulgadas (Mulliner de 22" en opción).

El nuevo Flying Spur, de 5,32 metros de largo, estará disponible para pedidos a partir de este mismo otoño -en 17 colores de carrocería-, aunque las entregas tendrán lugar ya a principios de 2020. El fabricante destaca también que, por primera vez, se podrá elegir el emblema "Flying B" rediseñado (eléctrico y retroiluminado) para el frontal del vehículo.

Poderío W12 biturbo

El alma del nuevo Flying Spur es el conocido motor 6.0 litros W12 biturbo, fabricado a mano en Crewe y asociado a una transmisión automática ZF de doble embrague y ocho velocidades. Desarrolla una potencia de 635 CV (como el anterior W12 S) y un generoso par motor máximo de 900 Nm, cifras que permiten un 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y una velocidad máxima de nada menos que 333 km/h, para un coche que tiene un peso en vacío de 2.437 kilogramos.

Además de con el eje trasero direccional, el propulsor W12 se combina con tracción a las cuatro ruedas, aunque ya no es permanente (antes el reparto 60:40 era fijo) sino conectable, por lo que el coche se comporta como un tracción trasera salvo cuando hace falta enviar par al eje delantero (hasta un máximo de 480 Nm). Además, también hay control vectorial de par mediante los frenos.

La marca asegura también que el eje delantero ahora está más adelantado, lo que mejora la distribución de pesos. El modelo, por cierto, está basado en un chasis de alumino y resina compuesta (composite), y la carrocería es multimaterial. Por último, goza de la suspensión neumática tricámara de la casa con amortiguación variable. El sistema eléctrico de 48 voltios se encarga de actuar sobre las barras estabilizadoras activas.

El equipo de frenos, que comparte con el Continental GT, es según Bentley el que cuenta con los discos de hierro más grandes del mundo, de 420 milímetros en el eje delantero. Las pinzas llevan inscripción Bentley en ambos ejes y son de color negro brillante, si bien se pueden pedir en rojo brillante también. Por último, el sistema de escape es activo, y permite variar la nota del mismo.

Interior de primer nivel

El Flying Spur estrena nuevos asientos de cuero (a elegir en 15 tonalidades) calefactados, ventilados, de ajuste eléctrico y con función masaje, así como múltiples opciones en cuanto al tipo de madera de las molduras decorativas. Bentley destaca un acabado tridimensional en patrón de diamante para el cuero de los tapizados de las puertas, difusores de aire rediseñados o botoneras y mandos con acabados en bronce.

En opción se ofrece también un techo panorámico de cristal, así como iluminación ambiente (siete colores a elegir). El modelo promete una habitabilidad trasera todavía mayor, gracias a una distancia entre ejes que crece en 13 centímetros con respecto a su predecesor.

El cuadro de instrumentos digital se combina con el Bentley Rotating Display del salpicadero, que permite elegir entre tener ante nosotros una pantalla de 12,3 pulgadas, relojes analógicos (temperatura exterior, cronómetro y brújula) o bien una sencilla moldura de madera. También hay tres equipos de sonido: de 10 altavoces y 650w de serie, un Bang&Olufsen de 16 altavoces y 1.500 W o un Naim de 2.200 W y 19 altavoces.

También hay una plataforma de carga inalámbrica para smartphones o dos tomas USB. En cuanto a sistemas de asistencia, se incluyen Traffic Assist, City Assist o alerta de ángulo muerto, así como sistema de visión nocturna, Head-Up Display, sensores de aparcamiento o cámaras con modo 'vista de pájaro'.

Los ocupantes traseros también disponen de un mando a distancia táctil integrado en la consola (aunque extraíble) que permite controlar la climatización, la función masaje de los asientos, las cortinillas de las ventanillas, la iluminación ambiente, etc...

Por supuesto, la división Mulliner ofrece toda la personalización que el cliente desee, desde materiales o colores especiales hasta todo tipo de detalles a medida: pedalera deportiva, bordados para los asientos, inserciones en madera de nogal de poro abierto con efecto tridimensional, etc...

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