Renault Twingo SCe 70 CV Zen, prueba (parte 2)

Ayer me quedé hablando precisamente del aspecto exterior del Renault Twingo y de las muchas miradas que despierta a su paso por las calles de las ciudades, su hábitat natural. Y eso a pesar de que el color azul celeste, en combinación con las bandas laterales que recorren la cintura del coche y las pequeñas llantas de sólo 15 pulgadas con diminutos neumáticos de 165/65 no realzan demasiado su atlética y compacta figura. Me quedo con el color blanco y unas llantas un poco más generosas, aunque tal vez penalicen un poco el confort.

En ese sentido, el Twingo aprueba con nota. A pesar de su corto tamaño, el hecho de que haya ganado bastante en batalla y unas suspensiones y chasis puestos a punto para conseguir buena calidad de rodadura, hacen que en ese sentido el coche gane puntos. Amortigua bien las imperfecciones y filtra los baches con dignidad. Me gusta.

Por lo demás, el habitáculo es agradable. La sensación de amplitud es constante, en parte gracias a la forma de la carrocería con el techo bastante elevado y a la posición de las ruedas situadas en los extremos de la carrocería, que permiten tener más espacio en el interior. Los asientos son de una sola pieza con los respaldos y reposacabezas integrados penalizan un poco la visión desde las plazas posteriores hacia adelante, lo cual no gustará demasiado a los ocupantes de la banqueta trasera.

A cambio son cómodos y visualmente muy atractivos, me recordaron en cierto modo a los del Volkswagen Up! y aunque no agarran demasiado, por norma general tampoco vas a un ritmo que haga que te caigas de la banqueta. No olvidemos que es un utilitario de 70 caballos, no una versión R.S.

Hay que fijarse mucho para darse cuenta de que a las plazas posteriores, bastante amplias para las piernas a pesar del reducido tamaño del coche, se accede directamente desde una puerta cuya manilla queda escondida en el montante C

La calidad de los mandos es correcta, ni más ni menos. Los de la radio, la pantalla o los elevalunas eléctricos delanteros (los traseros son ventanillas abatibles como antaño) tienen un buen tacto, mejor del que esperaba. Y lo que si me ha sorprendido es ver en la pantalla central la cámara de marcha atrás cuando aparcaba, una ayuda que forma parte del pack techno, de serie en el acabado Zen y que se completa con el radar de proximidad trasero, sistema R-Link Evolution con pantalla de 7" y el navegador firmado por TomTom.

La practicidad del Renault Twingo queda ratificada por su carrocería de cinco puertas, de las cuales las traseras quedan muy bien enmascaradas en el diseño del coche. Hay que fijarse especialmente para darse cuenta de que a las plazas posteriores, bastante amplias para las piernas a pesar del reducido tamaño del coche, se accede directamente desde una puerta cuya manilla queda escondida en el montante C.

El punto en contra lo encontramos en las ventanillas traseras, que no se abren de forma convencional sino que se ha optado por un sistema abatible, como llevaba el primer Twingo. Vale que sirven para que no se te escapen los niños, habituales pasajeros de esas plazas posteriores, pero también puede generar cierto agobio a los ocupantes adultos que de vez en cuando nos tocará llevar ahí, especialmente en épocas calurosas.

Detrás de esas plazas posteriores está el maletero, que dispone de 188 litros de capacidad máxima. Para conseguirla, los asientos de las plazas traseras se mueven mínimamente hacia adelante, de forma que ganas 30 litros respecto a la configuración normal con los asientos en su posición habitual.

Es un maletero un poco más pequeño que el del resto de coches de su segmento, y eso es un punto negativo en un coche cuyo uso principal es el urbano, en el que el coche se convierte en un arma indispensable cuando vas a la compra y quieres llenar la nevera de casa. Sus 188 litros pueden quedarse cortos en cualquier momento, y es que la posición del motor le penaliza considerablemente en este sentido.

Mientras en un Porsche 911, también con motor trasero dispones de un maletero en la parte frontal del coche, en este únicamente dispones del espacio atrás. Delante, bajo el capó se sitúa la batería y los diferentes líquidos, a los que se accede tras un proceso un tanto complejo que requiere el uso de la llave, para que nadie pueda acceder a esos elementos del coche.

Los consumos en ciclo urbano no son altos, aunque tampoco me parecieron especialmente bajos para un coche de su tamaño, peso y potencia. Durante la prueba hicimos un consumo medio de 6,2 l/100 km, que teniendo en cuenta las constantes pendientes a las que lo sometimos, ya digo que es un consumo acorde a sus características técnicas.

Los 70 caballos, justos fuera de la ciudad

Un par de escapadas fuera del tráfico urbano me sirvieron para darme cuenta de que los 70 caballos de potencia del Renault Twingo SCe son un poco escasos si quieres circular con dignidad en escapadas lejos de las ciudades. Aunque puede ser un coche perfectamente válido para alguien que vive en la periferia y tiene que desplazarse todos los días una decena de kilómetros hasta llegar al trabajo, no pretendas ir mucho más allá con el, porque se quedará justo.

Justo en cuanto a potencia, ya que el pequeño tricilindrico atmosférico obliga, si quieres rodar a ritmo alegre y a una velocidad como exigen las carreteras de acceso a las grandes ciudades, a llevarlo muy alto de vueltas, estar siempre atento al cambio de marchas y jugar constantemente con ellas para conseguir mantenerlo en el régimen óptimo.

Aun así, nos empeñamos en conseguirlo y si eres capaz de hilar fino, el Twingo permite moverte con cierta soltura y tiene aplomo más que suficiente en carretera abierta. A pesar de su pequeño tamaño tiene el centro de gravedad más bajo que su antecesor y eso se nota porque como digo, tiene aplomo suficiente para transmitir confianza.

Para conseguir ese aplomo del que hablamos ayuda la arquitectura del coche, con las cuatro ruedas situadas en los extremos de la carrocería, sin apenas espacio por delante y por detrás para los voladizos. Eso si, las diferencias a nivel dinámico entre este coche y uno con otra configuración más tradicional con motor delantero y tracción delantera, brillan por su ausencia.

Creo que en este sentido, y después de leer las impresiones de mis compañeros tras la toma de contacto con la versión TCe de 90 caballos con motor turboalimentado, creo que esa es una versión mucho más lógica para los que quieran "algo más". Además sus consumos son casi idénticos, quedando la cifra homologada en 4,2 l/100 km en el caso de la unidad probada y 4,3 l/100 km en el más prestacional.

Renault Twingo: nuestra puntuación

.8

Diseño exterior 8
Diseño interior 8
Calidad 7
Habitabilidad 8
Maletero 3
Motor 4
Seguridad 7
Comportamiento 7
Comodidad 8
Precio 8

A favor

  • Diseño atractivo
  • Configuración atrevida
  • Cinco puertas
  • Habitabilidad interior
  • Huecos interiores

En contra

  • Sonido del motor
  • Ventanillas traseras abatibles
  • Motor escaso
  • Maletero pequeño
  • Posición mando control velocidad

Ficha técnica

Versión probada   SCe 70 CV Zen
Cilindrada999 cm³ Tipo de tracciónTrasera
Bloque motorTres cilindros en línea CombustibleGasolina
Potencia máxima (CV @ rpm)70 a 600 Capacidad del depósito35 litros
Par máximo (Nm @ rpm)90 a 2.850 Consumo urbano5 l/100 km
Masa en vacío940 kg Consumo extraurbano3,7 l/100 km
Velocidad máxima150 km/h Consumo mixto4,2 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h14,5 segundos Capacidad maletero188 litros
TransmisiónManual de 5 velocidades Precio12.600 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por Renault. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Héctor Ares
En Motorpasión | (parte 1, parte 2)

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