Mercedes-Benz Clase C Estate 2014, toma de contacto

Unos meses después del lanzamiento del nuevo Mercedes-Benz Clase C, que por cierto conocimos en primicia en Estados Unidos justo antes de su debut en el Salón de Detroit (ver foto), el fabricante alemán presenta la variante ranchera o familiar de su interesante modelo. Al mercado español llegará en el mes de septiembre, por unos 1.090 euros adicionales (sin impuestos) con respecto a la berlina, aunque ya se puede reservar.

Como antiguo usuario de una ranchera sigo son comprender cómo pasan tan desapercibidas en nuestro mercado. Gran espacio y versatilidad junto a diseño y dinámica de turismo. ¡Como churros deberían venderse! Nosotros ya nos hemos puesto al volante de este familiar alemán para contarte la experiencia con todo lujo de detalles.

He de reconocer que siempre he sido un gran amante de este tipo de vehículos, e incluso conduje uno como primer coche. Hoy día, no obstante, los productos disponibles en el mercado son infinitamente mejores, como es el caso de este Mercedes-Benz Clase C Estate, que a pesar de su tamaño y practicidad, sorprende dinámicamente, para bien, claro.

Mientras la tendencia del mercado nos lleva hacia coches altos, grandes y torpes (aunque no todos), hay quien prefiere un concepto tan antiguo como acertado: el familiar "de toda la vida". ¿Realmente hace falta sacrificar la dinámica de un turismo a la hora de buscar más espacio y versatilidad? No necesariamente, y así lo confirman las más de 400.000 unidades comercializadas del C familiar desde 2007.

Diseño con toque deportivo

No podemos negar que los nuevos frontales de Mercedes-Benz aportan un puntito deportivo a todos sus modelos, por muy serios que pretendan ser. La elegancia no está reñida con la deportividad y, por eso, como en otras gamas, la marca ofrece dos frontales: el clásico con la estrella en el capó (sólo en acabado Exclusive) y el de la gran estrella en la parrilla, que es el que equipan el resto de versiones.

El nuevo C Estate crece en dimensiones con respecto a su predecesor, aunque pierde unos kilos por el camino. Ahora mide 4,7 metros de largo (casi 10 centímetros más) y gana 4 centímetros a lo ancho para un total de 1,81 metros. Crecen también las vías delantera y trasera, y la batalla, en 8 centímetros, notándose especialmente en las plazas traseras. Gracias al uso intensivo del aluminio, que supone el 49% de la carrocería, el peso total del vehículo se ha reducido en hasta 65 kilogramos, según la versión.

Especialmente atractivos resultan los grupos ópticos delanteros, con luces LED de marcha diurna, o las sugerentes entradas de aire, así como los pilotos traseros, con formas más redondeadas que los de un Clase E Estate, por ejemplo. Las barras de techo son de serie en todas las versiones y, como de costumbre, la línea estética AMG Line incrementa aún más el aspecto deportivo. Veamos por encima las tres líneas disponibles:

  • Línea Avantgarde: Esta opción cuenta con detalles cromados y en color negro, llantas de 17 pulgadas en diseño de cinco radios, tapicería mixta de cuero y tela, molduras interiores en negro brillante y estrella en la parrilla.
  • Línea Exclusive: La versión más clásica cuenta con detalles similares a la anterior, aunque luce la estrella en el capó, llantas de 17 pulgadas pero multirradio, tapicería mixta de cuero y tela en diferente acabado y molduras en madera, por ejemplo.
  • Línea AMG Line: La más deportiva de todas incluye paragolpes y taloneras específicas, difusor en el color de la carrocería, tren de rodaje deportivo (15 milímetros más bajo), llantas AMG de 18 pulgadas y cinco radios, asientos deportivos en cuero, volante deportivo (achatado), molduras de puertas en aluminio, molduras de la consola en negro brillante, alfombrillas con distintivo AMG y pedalera deportiva AMG de acero inoxidable, entre otras cosas.

Gama de motores

El fabricante asegura que las nuevas motorizaciones del Clase C Estate mejoran la eficiencia de sus predecesoras en hasta un 20%. Todos los motores son Euro6 y cuentan con sistema Eco Start/Stop de serie. La oferta cuenta con cinco opciones BlueTec diésel (incluída una híbrida) y tres de gasolina. En 2015 se sumará también un híbrido enchufable de gasolina, C 350 Hybrid.

Las diferentes versiones se ofrecen o bien con cambio manual o bien con el automático 7G-Tronic Plus, de siete relaciones. En la gama habrá únicamente una versión con motor V6, el C 400 4Matic, aunque se espera que el Clase C AMG llegue con el nuevo motor V8 turboalimentado que compartirá con el AMG GT. La duda es, ¿habrá una versión Estate del AMG, como había hasta la fecha?

VersiónCilindrada
(cc)
Potencia
(CV)
Par máx.
(Nm)
Aceleración
0 – 100 km/h (s)
Consumo
(l/100 km)
Emisiones CO2
(g/km)
C 200 BlueTec1.59813630010,14,3112
C 220 BlueTec2.1431704007,94,3108
C 250 BlueTec2.1432045006,94,5117
C 250 BlueTec 4Matic*2.1432045007,25131
C 300 BlueTec Hybrid2.143231500+2506,73,899
C 1801.5951562508,45,4125
C 2001.9911843007,55,5128
C 2501.9912113506,85,6130
C 400 4Matic*2.996333480---

* Las variantes con tracción integral pesan 70 kilogramos más que sus equivalentes de propulsión, y gozan de un reparto de par en relación 45:55 (ejes delantero y trasero, respectivamente).

Interior y oferta tecnológica

Antes de pasar a hablar sobre el aluvión tecnológico que incorpora el modelo, heredado de la berlina y a su vez de modelos superiores como el Clase S, vamos a repasar cuáles son las cualidades que lo diferencian de su hermano con carrocería tres cuerpos, como el gran maletero de 490 litros (cinco más que antes), ampliable a 1.510 litros con los asientos traseros abatidos, que dejan una superficie prácticamente plana.

Y hablando de abatir asientos, cabe destacar que ahora los traseros se abaten en proporción 40:20:40, lo que permite utilizar la zona central para portar objetos de grandes dimensiones, pudiendo llevar un pasajero a cada lado. Además, modular el maletero resulta bien sencillo gracias a la bandeja extraíble, que mientras esté en su lugar es solidaria al portón e incorpora además una red para separar el habitáculo delantero de la carga (ver foto).

En todas las versiones el accionamiento eléctrico para el abatimiento de asientos es de serie y se activa mediante tiradores ubicados en las paredes del maletero. De forma opcional se ofrece el portón trasero Easy-Pack, también eléctrico, y con la función de acceso sin manos, que permite abrir el portón con solo deslizar el pie bajo el paragolpes (si llevamos las llaves encima, claro).

Para hacer la vida más fácil al conductor se ofrece el freno de estacionamiento eléctrico con función Hold, el llamado Steer Control que ayuda al conductor a no perder la dirección en situaciones de riesgo, Agility Control que nos permite cambiar el carácter del coche (de serie con el cambio automático o la suspensión neumática), o el Head Up Display, que evita que tengamos que bajar la vista para ver nuestra velocidad (u otros datos de interés del vehículo). Además, también se incorpora el nuevo touchpad (ver foto), un mando táctil que nos permite acceder y controlar todos los sistemas del coche (audio, navegación, teléfono, etc...).

Entre la oferta de sistemas de asistencia y seguridad destacan el control de crucero Distronic Plus con Stop&Go Pilot (adaptativo incluso en retenciones), freno Pre-Safe con detección de peatones, control activo de ángulo muerto, detector activo de cambio de carril, sistema de alumbrado inteligente (ILS), luces de carretera automáticas, asistente para señales de tráfico (lee las señales y nos muestra limitaciones de velocidad o adelantamiento, por ejempo), Parktronic o asistente de viento lateral (mediante ESP).

Se puede, incluso, equipar conexión a Internet Wi-Fi en el vehículo, como en modelos superiores. Mercedes-Benz también ofrece un paquete de sistemas llamado Connect Me, que incluye servicios como la llamada de emergencia automática en caso de accidente o el control de determinados sistemas del vehículo (como la climatización o acceso a información como el nivel de combustible) de forma remota a través de una aplicación para teléfonos móviles.

Primer contacto Clase C Estate

Con solo sentarse en el asiento del conductor del Clase C Estate ya nos damos cuenta de que va a ser muy cómodo, incluso en viajes largos. Tiene un gran aspecto y recoge bien el cuerpo pero, sobre todo, ofrece muchos ajustes para encontrar la postura correcta. Además, pueden estar ventilados y calefactados. Los materiales que nos encontramos alrededor son de gran calidad, incluído el volante, de tacto muy agradable y achatado únicamente en la línea AMG.

Las molduras interiores en negro brillante son algo sucias, ya que enseguida se marcan los dedos y se nota el polvo. Mejor las de madera. Como en otros modelos, la pantalla multimedia no está plenamente integrada, aunque ni molesta ni choca estéticamente. Y como de costumbre, el cuadro de instrumentos es claro e intuitivo (ver foto). En general, el habitáculo del Clase C familiar es idéntico al de la berlina, lo que se traduce en un ambiente excepcional. Con el paquete de iluminación interior se puede, además, cambiar el tono de las luces.

Con un eje delantero de cuatro brazos y uno trasero de cinco, se ofrecen diferentes opciones en cuanto a tren de rodaje se refiere, desde el convencional de muelles, hasta el tren de rodaje deportivo (15 mm más bajo). Nosotros probamos únicamente versiones con suspensión AirMatic en ambos ejes (opcional), que ofrece diferentes niveles de dureza, aunque prima la comodidad en cualquiera de ellos. Imaginamos que el tren de rodaje deportivo contendrá mejor los movimientos de la carrocería, pero no lo hemos probado.

Las versiones probadas, C 250 y C 250 BlueTec, equipan cambio automático de siete marchas y, por tanto, el Agility Control. Básicamente, altera la dureza de la suspensión y de la dirección, la rapidez del cambio y la respuesta del acelerador, así como la potencia del sistema de climatización. Los modos disponibles son cuatro: Comfort, Eco, Sport, Sport + e Individual (que nos permite combinar ajustes a nuestro gusto).

Tanto en vías rápidas como en ciudad, el coche resulta muy cómodo. Muestra un buen aplomo a velocidades de Autobahn (superiores a 200 km/h de marcador) y permite al mismo tiempo afrontar baches o badenes a bajas velocidades con mucha suavidad. El equilibrio es muy bueno, sobre todo por el comportamiento general del coche, que nos ha gustado mucho.

Un eje trasero bien atado al asfalto y un tren delantero capaz de colocarse donde le pidamos, hacen del C Estate un familiar con unas capacidades dinámicas sorprendentes, y no muy alejadas de la berlina. La precisión de la dirección y el buen tacto de la misma hacen que un tramo de curvas sea pan comido para un coche así, de su tamaño y peso. Realmente se puede disfrutar de tramos revirados. Es así de bueno.

Las dos versiones probadas, equivalentes en gasolina y diésel, no son precisamente las de acceso, por lo que ofrecen unos niveles de potencia suficientes para prácticamente cualquier tipo de conductor. 204 CV para el diésel y 211 CV para el gasolina, en ambos casos las prestaciones son similares, aunque nos gusta más el refinamiento y el amplio rango de vueltas del gasolina, a pesar de que el diésel ofrece más fuerza a bajo régimen (150 Nm extra). Donde más distan es en consumo: 1,1 litros de diferencia según ficha técnica.

En la práctica, y en rutas de 130 kilómetros aproximadamente, obtuvimos consumos de ordenador de a bordo de en torno a 8 litros en el gasolina (incluída Autobahn) y algo inferiores a 7 litros en el diésel. En cualquier caso, son buenas cifras teniendo en cuenta que circulamos a buen ritmo en autovía y en ningún caso buscamos una conducción especialmente eficiente.

Los gastos del viaje para esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

Fotografía | Javier Álvarez

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