Probamos el Honda Prelude: el regreso del mítico coupé japonés supone un fiasco para los que esperaban un deportivo, pero al mismo tiempo es un coche excelente

• Probamos la sexta generación del Honda Prelude, el coupé de línea deportiva que llega para crear imagen de marca. 

• Incorpora una mecánica híbrida de 184 CV y cuesta 49.500 euros. 

Encontrar un coche coupé en el mercado hoy en día es casi misión imposible. Tal vez por eso, cuando Honda anunció el regreso del Prelude en octubre de 2023, se pusieron muchas esperanzas en él. Un nuevo coche de líneas deportivas en estos tiempos en los que todo parecen SUV de todos los tamaños, formas y colores era algo a celebrar. Pero antes de entrar en detalle a desgranar el nuevo Honda Prelude, merece la pena repasar de forma breve la historia de este modelo. 

1978, nace el Honda Prelude

El primer Honda Prelude nace en Japón en el año 1978. Su nombre indicaba 'preludio', y con él se pretendía abrir una nueva etapa en Honda, buscando unificar en un solo coche el diseño deportivo, el placer de conducción y la innovación tecnológica. 

En este sentido el Prelude original fue el primer Honda con techo solar retráctil. En 1982 se dejó de vender, dando paso a la segunda generación que estaría en el mercado desde ese año hasta 1987. 

El Honda Prelude original y el prototipo del Prelude actual

La innovación que aportó esa segunda generación fue ser el primer coche japonés con sistema ABS de cuatro canales. Entre 1987 y 1991 estuvo a la venta la tercera generación, que incorporaba por primera vez el sistema de dirección a las cuatro ruedas mecánico. 

La cuarta generación del Honda Prelude estuvo a la venta de 1991 hasta 1996. Aquel coche lo recuerda mucha gente porque fue el primero con motor VTEC de 190 CV en Europa. 

Honda Prelude

El quinto Honda Prelude se vendió de 1996 hasta el 2000, y como novedad técnica incorpora el sistema activo de distribución de par motor y la dirección del eje trasero

Desde entonces y hasta ahora, han pasado 25 años sin tener un Honda Prelude en el mercado. Así que ahora vamos a analizar el posicionamiento del nuevo modelo. 

Un elegante deportivo de 4,5 metros

Hoy en día los coches coupé están en serio peligro de extinción

El nuevo Prelude sigue siendo lo que siempre ha sido, un coupé elegante que en esta generación mide 4,52 metros de largo y tiene configuración de 2+2 plazas con un planteamiento de puro gran turismo.

Es un coche muy bajo, ya que el techo se sitúa a 1,34 metros del asfalto. Sus proporciones son las tradicionales en este tipo de coches, con un morro largo, habitáculo bastante retrasado y una trasera que cae desde el punto más alto del techo con una línea limpia y fluida marcada por la enorme luneta posterior. 

Según Honda, el diseño exterior del Prelude se inspira en la elegancia y belleza atemporales de los aviones planeadores. En la parte delantera todas las líneas fluyen hacia un frontal con forma de nariz de tiburón, con unas luces LED en forma de boomerang muy marcadas en los laterales. 

La forma del techo también me ha llamado la atención, ya que recurre a una doble burbuja con mayor altura en los laterales donde van las cabezas de los ocupantes de las plazas delanteras, ya que la sección central está algo más baja.

Es un coche de líneas limpias y estilo minimalista, atributos que se ven enfatizados por detalles como las manillas de apertura de las puertas que quedan enrasados con el resto de la carrocería. 

En la parte posterior, encontramos un perfil de la zaga muy bajo. Las líneas negras enmarcan un segmento de luz LED que lo recorre a lo ancho, y las letras HONDA están dispuestas de forma flotante. El nombre Prelude sobre la base de la tapa del maletero determina su diseño.

Las llantas son de 19 pulgadas en color negro, y en su interior dejan ver las pinzas de freno firmadas por Brembo pintadas en color azul que lucen el logotipo tanto de Brembo como de Prelude. 

El difusor trasero está bastante trabajado, luce en posición central y un detalle vertical en color azul a juego con otro igual en el faldón delantero y no, no hay ningún tipo de salida de escape. No olvidemos que su planteamiento es el de un coupé híbrido que busca la máxima eficiencia. 

Interior 2+2 de alta calidad

El interior del Prelude recurre a una configuración 2+2. En las plazas delanteras encontramos una cabina muy similar a la de un Civic, pero adaptado a su arquitectura coupé con una posición de conducción baja con piernas estiradas. La calidad de los materiales es muy alta, más de la media en el mercado hoy en día.

Por ejemplo, que la climatización se mantenga con un módulo propio independiente a la pantalla central de 9 pulgadas, es digno de alabar. Que este climatizador tenga mandos giratorios con buen tacto denotan que estamos ante un coche muy cuidado en este sentido.

Los asientos delanteros merecen una buena mención. Son asientos de una sola pieza, de tipo Bucket con reposacabezas integrado. En esos reposacabezas encontramos el nombre Prelude inscrito. Los bordados van a juego con el color de carrocería e interior elegido. 

Como detalle, destaca el hecho de que los asientos de conductor y copiloto son diferentes entre sí, ya que según Honda las necesidades de los ocupantes de uno y otro son diferentes. 

El volante multifuncional es casi redondo, con la parte inferior algo achatada. Los botones que incluye tienen un tacto excelente. En la consola central alta que separa ambos asientos delanteros encontramos una zona de carga inalámbrica para los teléfonos móviles. 

El punto crítico del interior lo encontramos en las plazas posteriores, ya que se trata de dos plazas con un acceso bastante complejo. ¿El motivo? Que cuando echas hacia adelante el respaldo de los asientos, la banqueta no se desplaza hacia y tienes que hacerlo a mano. 

Una vez consigues acceder a esas plazas posteriores, si bien el espacio para las piernas es aceptable, el de la cabeza brilla por su ausencia y tendrás que meter la cabeza en el hueco que deja la luneta posterior. 

Son por tanto plazas útiles para niños pequeños de poca talla o para un adulto en un trayecto corto. A cambio el maletero es bastante amplio, con 264 litros de capacidad. Si echas hacia adelante el respaldo de los asientos posteriores, Honda asegura que caben cuatro ruedas dentro, por si a alguien se le ocurre ir a un track day con su Prelude, cosa que dudo bastante. 

Mecánica híbrida y suspensiones de Civic Type R

Durante la presentación en Málaga, pudimos al fin ponernos al volante del esperado Honda Prelude para tener una primera toma de contacto y tratar de entender el planteamiento de este coche que había generado tanta controversia. Esta estaba motivada principalmente por la elección de una mecánica híbrida idéntica a la de su hermano el Civic. 

Toda la mecánica está situada en la parte delantera del coche

Se trata conjunto propulsor e:HEV full hybrid que combina un motor de gasolina de 2.0 litros con la ligera transmisión automática de dos motores eléctricos de la marca rindiendo 135 kW (184 CV). 

Todo situado en la parte delantera, tanto el motor eléctrico como el de gasolina, dan como resultado un coche que por supuesto es tracción delantera. Ponemos en marcha el coche pulsando un botón y la mecánica se activa con el silencio como principal acompañante. 

Siempre arranca en el modo GT de los cuatro que tiene disponibles. Los Comfort,  Sport e Individual se pueden ir intercambiando desde un botón en la consola central. 

Los primeros kilómetros los realizamos por zonas interurbanas, con constantes subidas y bajadas y algún cruce. El coche se siente más enérgico de lo que dicen sus cifras de prestaciones en aceleraciones, especialmente en esos momentos en los que hay carga de la pequeña batería de ion litio de 72 celdas. 

Puedes ver en el cuadro digital, que tiene 10,2 pulgadas el estado de la carga y saber si la respuesta va a ser inmediata, con la entrega de potencia eléctrica, o algo más perezosa cuando no hay suficiente energía en la batería. 

Empezamos a encarar curvas rápidas con buen asfalto y trazado ancho. El aplomo del coche es excelente, de lo mejor que he probado en mucho tiempo. No es para menos porque en cuanto a suspensiones podemos decir que el coche va sobre dimensionado para la potencia que ofrece. 

El nuevo Prelude cuenta con la tecnología de suspensión del Civic Type R en el eje delantero, y si tenemos en cuenta que el Civic es referente en este sentido, podemos entender que vaya sobrado. En el eje posterior un avanzado sistema de suspensión multibrazo, con amortiguadores adaptativos y la última generación de AHA de Honda hacen el resto. 

Honda Prelude

Se siente ligero a la hora de apoyarlo en curvas o en cambios de peso. Me encanta el tacto de la dirección con desmultiplicación variable. Es un coche preciso y fácil de llevar por la trazada que le marcamos con el volante. Su peso de solo 1.500 kilos en vacío es una de las claves, pero también el buen reparto de kilos entre la parte delantera y trasera. Es un ejemplo de ligereza y equilibrio, algo cada vez menos habitual en estos tiempos. 

Los kilómetros pasan y el coche destaca sobre todo por su calidad de rodadura. En el habitáculo la rumorosidad es muy baja, y te sientes más al volante de un coche como el BMW Serie 8 Coupé que de su hermano el Civic Type R. 

Con las levas detrás del volante puedes ir jugando con hasta 7 niveles de regeneración, con un máximo de retención de 0,2 G, lo cual permite ir conduciendo el coche únicamente con un pedal, teniendo que utilizar el freno solo para detener por completo el coche. 

El paso de modo GT a Sport no supone un cambio muy importante. Lo que sí cambia por completo la experiencia al volante es activar el sistema S+ Shift. Se trata de un sistema que por primera vez se incorpora en un coche Honda y que posiblemente lleguemos a ver en otros modelos próximamente. 

Simulando el sonido, las sensaciones y la conexión del conductor con los cambios de marcha automáticos secuenciales, este sistema dibuja un cuentarrevoluciones en el panel tras el volante al tiempo que control de sonido activo (ASC) emite un sonido que simula el de un motor de combustión

Se crea así una transmisión virtual de ocho velocidades que genera una conexión aún mayor entre el coche y el conductor. La verdad que la sensación está muy lograda, tanto que jugando con las levas del volante que normalmente se usan para controlar el nivel de frenado regenerativo, permite al conductor cambiar de marcha como si se tratara de una transmisión secuencial. 

Al bajar marchas hay un efecto de frenado del motor, como haciendo un punta tacón, y está calibrado de forma que parece que las revoluciones del motor suben y bajan en realidad acordes con los toques a las levas tras el volante. Es el toque de emoción en un coche que claramente por chasis y capacidad, podría tener mucha más potencia de la que tiene. 

Honda Prelude

Conclusiones y precio del Honda Prelude

El nuevo Honda Prelude cuesta en España 49.500 euros, y solo se vende con una única versión Adavance. Hay disponibles cuatro colores de carrocería: blanco lunar perlado, azul racing perlado, gris meteorito metalizado y negro cristal perlado. 

Lo cierto es que si vemos la relación precio/caballos de potencia, es un coche caro. Eso ha hecho que mucha gente no entienda el planteamiento del Honda Prelude, lo cual es lógico porque es un coche que se sitúa en un extraño segmento del mercado en el que no tiene competencia: el de los coupés medios de planteamiento eficiente

La experiencia de conducción del Honda Prelude es muy satisfactoria. Es un coche perfecto para usar a diario, para hacer una escapada por carretera de curvas y pasarlo bien sin necesidad de ir a velocidades muy altas. En este sentido me recordó más a un Mazda MX-5 que a un Toyota GR86, que podrían ser dos de sus alternativas. 

Está claro que el Honda Prelude no va a ser un superventas. No quiere serlo. Simplemente quiere ser una opción para ese cliente que se niega a tener que recurrir a un coche de tipo SUV y quiere tener un coche con un diseño elegante y deportivo, con ese punto de distinción que jamás podrán tener los SUV por su condición de coches de volumen. 

Pero los amantes de los coches, debemos dar las gracias a Honda. Porque solo ellos, como uno de los grandes fabricantes a nivel global, podrían permitirse el lujo de lanzar al mercado un coche con carrocería coupé con un planteamiento tan diferente a lo habitual hoy en día. 

A mi me ha recordado que hace un par de décadas el mercado estaba plagado de coches de tipo coupé, muchos de los cuales no necesariamente eran deportivos. Simplemente era un tipo de carrocería alternativa a las cuatro y cinco puertas para aquellos que querían un coche con un punto de diseño diferencial.

Entre los Alfa Romeo GT, Volvo C70, Renault Laguna Coupé, Mercedes CLK, Ford Cougar, Audi TT o Hyundai Coupé este Prelude no desentonaría en absoluto. Pero ahora que los coupé están en peligro de extinción, es más fácil criticarlo por tener 184 CV que darle una oportunidad frente a los SUV. Son los tiempos modernos.







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