Si la pregunta es qué pasa con las indemnizaciones por retraso en los trenes, está empleada de Renfe lo sabe: despedida por apropiarse de las que no reclamaban los pasajeros

Rastreaba los billetes de trenes con retraso que no habían sido reclamados por los viajeros, ingresando las devoluciones en su cuenta

Alejandra Otero

Los retrasos de los trenes de Renfe ahora no se pueden reclamar: son impuestos por Adif, y por tanto ajenos a la compañía, tras el trágico accidente de Adamuz con las infraestructuras en el punto de mira. Pero siempre se ha podido, y una empleada de Renfe se ha llevado una estupenda "paga extra" gracias a ello: ingresaba en su cuenta las indemnizaciones no reclamadas por los clientes.

Renfe detectó este fraude y la despidió sin derecho a indemnización. La trabajadora intentó impugnarlo y no se ha salido con la suya. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) acaba de dictar sentencia: el despido fue procedente.

Un "sueldo" extra de 2.000 euros

Esta empleada no es que cobrara poco: según detalla el medio local Empresas de Murcia, disfrutaba de un sueldo superior a 3.000 euros al mes. No le debería parecer suficiente, pues se dedicó sistemáticamente a embolsarse las indemnizaciones no reclamadas por retraso. 

Dependiendo del tiempo de la demora, Renfe aplica un porcentaje de reembolso sobre el precio del billete pagado. Y con el AVE, los Alvia y otros de largas distancia no es poco: para retrasos de 60 minutos o más, del 50 %, y para los de 90 minutos o superiores, del 100 %. El plazo para reclamar es de tres meses, y se puede hacer desde el día siguiente al viaje.

Cerca de 2.000 euros. Esta trabajadora murciana aprovechaba su acceso a las herramientas internas de Renfe para localizar trenes con retrasos notables, es decir de una hora en adelante. Una vez daba con ellos, seleccionaba los billetes de los pasajeros que no habían reclamado la indemnización.

Usando su clave, pero también la de otros compañeros pensando que su hacer sería menos rastreable, procesaba las devoluciones que correspondían a esos clientes, desviando el dinero a su cuenta bancaria. Con este método se señala que se embolsó unos de 2.000 euros.

Despido disciplinario. Renfe detectó anomalías en la aplicación de gestión comercial MOL, que el sistema que usa la empresa española para la gestión de ventas de billetes, así como los pagos y devoluciones. Así comenzó la investigación que determinó que este fraude continuado se realizaba desde el puesto de trabajo de esta empleada: se habían emitido pagos en múltiples fechas y que no correspondían con reclamaciones reales de viajeros.

La compañía lo saldó con su despido inmediato, siendo disciplinario y procedente. Aunque la empleada lo denunció, le ha servido de poco: el TSJA le ha dado la razón a la empresa ferroviaria. Argumentan que el fraude aprovechando el acceso a las herramientas de Renfe y el incumplimiento de la buena fe contractual sustentan este tipo de despido. A lo que se añade el valerse los perfiles de otros empleados para no ser rastreada.

Imágenes | Renfe

En Motorpasión | Que los billetes de avión a Málaga se hayan puesto a 1.000 euros no es oferta y demanda, es oportunismo. Algunas aerolíneas ya han topado los precios

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 2 Comentarios