Esta empresa se atreve a utilizar la arena para almacenar la energía producida por las renovables

En una era donde la energía limpia está cobrando cada vez más fuerza se están desarrollando nuevas fórmulas para almacenar dicha energía. Eso es en lo que ha trabajado la compañía finlandesa Polar Night Energy.

Esta empresa ha comenzado un nuevo proyecto piloto en el que la arena es la protagonista. Utilizando este material para desarrollar una tecnología de almacenamiento de calor estacional de alta temperatura en arena.

Es una forma de suplir la irregularidad de las renovables

Lo que hacen desde Polar Night Energy es convertir electricidad en calor y almacenarla para su uso posterior. Es decir, utilizan la arena como medio de almacenamiento, lo que conduce a un funcionamiento seguro y un equilibrio natural en el ciclo de almacenamiento.

La ventaja de utilizar la arena es que se trata de un material abundante y barato, que aseguran que se puede calentar hasta más de 1.000 grados.

Dentro de la arena la compañía construye sistema de transferencia de calor que permite un transporte de energía efectivo hacia y desde el almacenamiento. Además, aseguran que, con un aislamiento adecuado entre el almacenamiento y el medio ambiente se garantiza un período de almacenamiento de hasta meses, con pérdidas de calor mínimas.

Las emisiones de CO₂ del sistema de almacenamiento de calor son emisiones incorporadas de los materiales de construcción y de la fase de construcción, asegurando que el calor extraído del almacenamiento es tan limpio como la electricidad que se alimenta al almacenamiento.

El almacenamiento de calor siempre forma parte de un sistema energético, ya sea una red de calefacción de un solo edificio, una gran red de calefacción urbana o un sistema autónomo de electricidad y calefacción de una isla.

Por lo tanto, cada uno de los acumuladores de calor se adapta individualmente de acuerdo con los requisitos y la lógica de funcionamiento del cliente. Por lo que diseñan tanto almacenamientos de calor individuales como sistemas de energía completa.

Cuentan con una instalación piloto de prueba en funcionamiento de 3 MWh en Finladia. Esta instalación está conectadoaa una red de calefacción de distrito local y ya proporciona calor a un par de edificios.

El piloto permite probar, validar y optimizar la solución de almacenamiento de calor. En el piloto, la energía proviene en parte de una matriz de paneles solares de 100 metros cuadrados y en parte de la red eléctrica.

Es decir, se trata de un sistema de almacenamiento como si de una batería se tratase, pero sin necesidad de dicha batería. Gracias al calor que puede guardar la arena, es capaz de almacenarla durante el tiempo que haga falta para después poder proporcionarla.

Haciendo que sea un proceso mucho más limpio que el de una batería, pues para fabricarla, se necesita extraer materiales como el litio, níquel,  manganeso o cobalto, mientras que la arena se puede encontrar en cualquier parte sin necesidad de un proceso de extracción que puede ser contaminante y dañino para el medio ambiente.

Este y otros sistemas, si salen adelante, son una buena manera de almacenar la energía producida por las renovables de una forma limpia y más segura.

Además, cualquier sistema de almacenamiento de energía es una buena opción para poder guardar la energía producida tanto por la solar como la eólica, que cuentan con una producción intermitente en función de la climatología del momento.

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