Fernando Alonso está desatado. Se ha comprado el Bugatti Veyron más caro de todos los que se fabricaron

Bugatti Veyron Fernando Alonso 6
  • Fernando Alonso sigue comprando coches como si fuesen chucherías

  • Su nueva adquisición es el Bugatti Veyron más caro que se fabricó

Álvaro Ruiz

Hemos perdido la cuenta de los coches que ha comprado Fernando Alonso a lo largo de los últimos meses, y eso que cada nueva incorporación es más espectacular que la anterior.

Solo unas semanas después de pasearse por Mónaco con un Bugatti EB110 GT, el asturiano se ha vuelto a dejar ver por las calles de esa ciudad con otro coche de la marca francesa, esta vez con un espectacular Bugatti Veyron.

La exclusividad dentro de la exclusividad

Ni con todos los créditos de ‘Gran Turismo’ te harías un garaje virtual tan bestia como el garaje que tiene Fernando Alonso en la vida real. El piloto asturiano sigue comprando coches sin parar y ya se ha convertido en una costumbre que nos sorprenda cada pocas semanas con una nueva joya.

Esta vez, el elegido es un Bugatti Veyron. Desde el día que se lanzó este hypercar ha estado en el olimpo del mundo del automóvil, pero su fama no deja de crecer a medida que pasan los años, pasando de ser la joya tecnológica y de altas prestaciones del Grupo Volkswagen a un futuro clásico cada vez más cotizado.

Fernando Alonso

Dicho de otra forma: ha dejado de ser un coche de futbolistas, jeques y cantantes de hip-hop para convertirse en uno de los modelos más respetados entre los amantes del motor y los coleccionistas de clásicos. Y no es para menos porque está envejeciendo como el buen vino y los años nos están permitiendo apreciar lo bestia que fue este coche en su día.

Fernando Alonso está demostrando tener muy buen ojo (o estar muy bien asesorado) y, antes de que el precio de los Veyron siga subiendo, se ha hecho con uno. La cuestión es que su Veyron no es uno cualquiera: parece ser el chasis 8100 que vendía en su día Mechatronik, un especialista en el que Fernando Alonso ya ha confiado varias veces para comprar coches (como cuando se hizo con su Mercedes-Benz CLK GTR o con su Pagani Zonda Diamante Verde).

Se trata de un Bugatti Grand Sport Vitesse de 2015 y es, concretamente, el Veyron más caro de todos los que se fabricaron. Está equipado con el motor W16 de 8.0 litros que desarrolla 1.200 CV, su exterior está acabado en aluminio pulido y fibra de carbono, mientras que el interior es de color rojo.

Bugatti Veyron

En su día, se hablaba de que a los 2,3 millones de euros que costaba de precio base el Veyron había que sumar alrededor de otros 4,5 millones de euros para llevarse esta unidad.

Una de las particularidades de este Veyron es que, para darle forma, Bugatti utilizó hasta 20 toneladas de aluminio y en Molshein se las apañaron para utilizar este material en todas las piezas del coche, incluidos los paragolpes, a diferencia de los Veyron Pur Sang, que llevaban los paragolpes de plástico pintados en aluminio para imitar este material.

Fernando Alonso

El dueño que encargó este Grand Sport Vitesse en su día quería evitar que Bugatti hiciera lo mismo que con esos Pur Sang (de los que también compró varias unidades unos años antes) y tampoco quiso que ningún panel de la carrocería de aluminio tuviera soldaduras: cada panel tenía que estar hecho del mismo bloque de aluminio. Por eso este Veyron con chasis 8100 fue el más caro de todos los construidos, y también el más difícil de fabricar.

Si Bugatti no cumplía con lo que pedía, este cliente cancelaría varios pedidos que tenía hechos a la marca francesa, por lo que en Molsheim decidieron estrujarse la cabeza y hacer realidad los sueños de esa persona antes que perder varios millones de euros en encargos.

 Lo más curioso de todo es que ese dueño se quitó este Veyron de encima cuando solo tenía 750 km en el odómetro y con ese kilometraje llegó a Mechatronik. No sabemos si Fernando Alonso lo habrá comprado ya con más km ni qué precio habrá pagado, pero una cosa tenemos clara: no ha sido nada barato.

Tampoco sabemos si habrá borrado los bordados con las iniciales del anterior dueño (“KAQ”) de los reposacabezas y de la tapa del depósito de combustible. Las iniciales eran las de Khadem al-Qubaisi, un emiratí que fue presidente del banco suizo Falcon, director del fondo soberano emiratí IPIC y gran aficionado a los coches, pero que ha tenido algunos problemas con las autoridades...

Imágenes | Mechatronik e Instagram (@monaco_luxurystyle)

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