Alfa Romeo Diva, de repudiado a entrar en el museo de la marca. Esta es la curiosa historia de su creación

De todos los conceptos que se nos negaron cruelmente las versiones de serie, uno de los que debería haber llegado a la producción es el Alfa Romeo Diva. Este ligero coupé con motor central rinde homenaje a uno de los coches más bonitos jamás creados, el Alfa Romeo Tipo 33 Stradale.

Sin embargo, la marca escondió su creación durante muchos años, llegando incluso a ser conocido como un Sbarro cuando en realidad fue una creación de la propia marca.

Esta obra maestra del diseño fue reconocida por la marca cual hija ilegítima 14 años más tarde, cuando por fin entró en el museo de la marca en Arese. Y es que en Alfa Romeo nunca quisieron saber nada de este coche. Hasta el punto que fue presentado en el Salón de Ginebra de 2006 en el stand de Sbarro.

Recuerdo quedarme boquiabierto delante del Diva en la muestra suiza. El centro de estudios de Sbarro solía presentar los proyectos realizados por sus alumnos a lo largo del año anterior en el Salón de Ginebra. Normalmente solía haber entre tres y cinco coches expuestos y, por esa época, Sbarro tenía un acuerdo con Citroën para crear concept cars sobre modelos de la marca que completarían los prototipos de libre creación de los estudiantes.

Ese año, junto al Mille Miglia (una evocación de Ferrari y Maserati clásicos), un GTS8 descaradamente artesanal sobre base de Ferrari 360 Spider y un Citroën C1 con motor central trasero, estaba el Alfa Romeo Diva. El coche sobresalía con respecto al resto de proyectos por su belleza, coherencia estilística y por ser un coche que pedía a gritos una matrícula y ser fabricado en serie, aunque fuese una serie limitada. Claramente, estaba a un nivel muy superior al de resto de modelos expuestos.

Alfa Romeo Diva en el Salón de Ginebra de 2006

Sin embargo, en prensa de Alfa Romeo decían no saber gran cosa de ese coche, al menos oficialmente. En Sbarro, tampoco querían hablar mucho del coche ni presentarnos a los alumnos que lo habían diseñado. Se limitaban a decirnos que tenía un chasis tubular y el V6 del Alfa Romeo 147 GTA en posición central trasera. Nada más. Durante muchos años, la escuela de Sbarro se llevó el crédito de la creación de ese coche, aunque es verdad que en Sbarro nunca lo mencionaban y estaba ausente de su comunicación oficial. Vamos, es como si ellos tampoco querían saber nada del coche.

El Alfa Romeo Tipo 33 Stradale que inspiró el Diva.

Después del Salón de Ginebra de 2006, el coche apareció en el Concorso d'Eleganza de Villa d'Este en Italia, participando en la categoría de los Concept Cars. Y ya está. Nunca más se supo, al menos hasta principios de 2020. Fue cuando el coche entró en la exposición permanente del museo Alfa Romeo de Arese. ¿Por qué tanto secretismo alrededor de un concept car? Uno de los diseñadores que participaron en su creación, el argentino Juan Manuel Díaz, lo cuenta en detalle en Infobae.

El Alfa Romeo Diva no era un Sbarro, sino un auténtico Alfa Romeo fabricado a escondidas

Juan Manuel Díaz es hoy el director del diseño de Audi Motorsport (y uno de los autores del Audi R8 Spyder, así como del SEAT IBx que dio lugar al SEAT Ateca tras su paso por SEAT), pero sus primeros proyectos serios fueron en Alfa Romeo. Entre ellos, diseñar el interior del mítico Alfa Romeo 8C Competizione y ser el autor del diseño exterior del Alfa Romeo MiTo. Y antes de eso participó en el diseño del Alfa Romeo Diva.

Díaz explica que el diseño original del Diva es obra del italiano Filippo Pierini, pero que no lo pudo completar: recibió una oferta de Lamborghini que aceptó. Así, el polaco Zbigniew Maurer y él mismo recibieron el encargo de completar el concept car, pero prácticamente en secreto.  “El departamento de Marketing de aquel entonces no quería que lo construyéramos”, asegura. Tampoco había presupuesto para ello, recuerda.

Entre la marcha del autor del proyecto a otra marca y la falta de presupuesto, el coche estuvo abandonado más de un año. Pero un día de 2005, a pesar de estar inmerso en la creación del futuro Alfa Romeo MiTo, a Díaz le piden que se vaya a Suiza. Ya es raro de por sí, pero cual es su sorpresa cuando llega a la dirección y se encuentra con el viejo taller de Sbarro, a orrillas del lago, en Yverdon (Cantón de Vaud).

Finalizar el coche fue algo muy artesanal, a la antigua usanza. Modelando primero con yeso y plasmando luego la forma en la carrocería definitiva. Según cuenta, les pidieron que modificarán los laterales, completarán la zaga y que, de manera general, el coche fuese más fino, más elegante. Y, cual programa de (no)reality show en los que un taller tiene una semana para hacer un coche, Díaz y todo el equipo de Alfa Romeo terminaron el coche en menos de 4 días.

Y los alumnos de la escuela de Sbarro, ¿qué pensaron al ver ese prototipo y un equipo de una decena de personas? Nada. No pensaron nada, pues en 2006, las clases se daban ya a pocos kilómetros del histórico taller, en el Jura francés. Vieron el coche por primera vez en el stand, como el público.

El propio Díaz reconoce que a consecuencia de haber hecho el coche de forma tan precipitada, el Diva no tenía la calidad que se espera de un gran fabricante. Así, una vez terminado el Salón, el coche fue enviado a la Carrozzeria Touring, en Italia, donde el coche se volvió a construir con una calidad superior de cara al Concorso d'Eleganza de Villa d'Este.

Alfa Romeo Diva Concept en el concurso de elegancia de Villa d'Este.

Después de eso, el coche pasó a formar parte de Elasis, una sociedad de ingeniería del grupo Fiat para desarrollar las nuevas tecnologías digitales y sistemas de control avanzados. Era un coche laboratorio, aseguran desde Alfa Romeo. En todo caso, su diseño terminó influyendo descaradamente el del Alfa Romeo 4C.

¿Qué hizo que Alfa Romeo medio renegase de ese coche? No hay una razón particular y quizá nunca la conozcamos, pero la situación de la marca en esa época sin duda ha tenido una fuerte influencia en ello.

En 2005-2006, Alfa Romeo salía de un acuerdo fallido con General Motors en el que heredó una plataforma nueva y motores 4 cilindros y V6 de GM, el V6 que equiparían los 159 y Brera. La gama de 2006 se componía del entonces nuevo 159, el Crosswagon (un 156 al estilo Audi Allroad), el Alfa Romeo Spider y el Brera. No eran coches de mucho volumen, salvo el 159 (todavía se vendían berlinas entonces)

Básicamente, Alfa Romeo necesitaba invertir en el desarrollo de nuevos coches populares, que pudiera vender en gran volumen y no en un enésimo deportivo de nicho que le costaría una fortuna que no tenía y del que vendería un centenar de unidades. Y menos aún un deportivo que usaba el V6 'Busso' 3.2 del Alfa Romeo 147 GTA subido a 290 CV, con suspensiones de Ferrari F430 y un peso de sólo 1.100 kg. Habría tenido un precio desorbitado y no estaban seguros de poder hacerlo.

No cabe duda que habría sido una bestia (0-100 km/h en menos de 5 segundos), pero es posible que Alfa Romeo no tuviese entonces los recursos para fabricarlo en serie. De hecho, como explicó Juan Manuel Díaz, la falta de financiación en la marca italiana era tal que el Alfa Romeo Giuletta estuvo listo en 2006, pero no pudo llegar a la serie hasta 2010. Sí, Alfa Romeo esperó cuatro años antes de lanzar su compacto, un coche que necesitaba desesperadamente. En cuanto al Alfa Romeo Diva, sencillamente no podía ser. Estaba condenado desde el principio.

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