Ni pantallas gigantes ni cuotas mensuales: logran instalar Apple CarPlay en un viejo Toyota viejo y sin cables
A las marcas se les está yendo de las manos el tema de las suscripciones, o como prefieren llamarlo eufemísticamente, funciones bajo demanda. Lo hemos visto en el nuevo Audi A3 en el que el control del sistema de aire acondicionado bizona es de pago y además si deseas utilizar Apple CarPlay o Android Auto, deberás pagar para actualizar todo el sistema de información y entretenimiento para desbloquear la integración del smartphone.
Pero el ser humano es ingenioso, y han encontrado la forma de esquivar estas tendencias. Han conseguido instalar de forma nativa Apple CarPlay y Android Auto en la pantalla táctil de un Toyota Land Cruiser... de 2002.
Apple CarPlay inalámbrico y anacrónico
Algunas empresas se han puesto manos a la obra para dar un portazo a la obsolescencia tecnológica e integrar aplicaciones nuevas en sistemas con dos décadas a sus espaldas. Una de ellas es la estadounidense Naviks, que se dedica a ayudar a integrar lo nuevo en lo antiguo para que funcione sin tener que pagar una suscripción mensual a nadie. Y sin cables.
A pesar de que el sistema tiene 20 años, es posible ejecutar de forma nativa Apple CarPlay y Android Auto en la pantalla táctil sin necesidad de modificar el salpicadero, respetando el diseño interior de tu querido coche si es lo que buscas.
Puede que no lo haga a una resolución alucinante y que el sensor táctil no sea quirúrgico, pero en este Toyota Land Cruiser 100 hace su función. ¿Cómo lo hacen? Con un kit consistente en una interfaz (100% Plug & Play por lo que no se necesitan cables) equipado con una entrada USB y una entrada de cámara trasera, además de un control de pantalla táctil OEM.
Eso sí, tendrás que hacerlo tú en casa con maña y el manual de instrucciones, pero todo apunta a que casi cualquier modelo antiguo con pantalla puede 'rejuvenecer', como un Toyota Land Cruiser del 98, del 99 o del 2001 (también lo han hecho en un Lexus LX 470 de 2007).
Hay que resaltar que el capricho no sale especialmente barato, pues el kit cuesta 850 dólares.
Foto | Naviks.com
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