Antes se trucaba la Yamaha Aerox y la Derbi Senda, ahora es el turno de los patinetes eléctricos de Xiaomi y Segway. Una práctica que puede acabar con alguien en el tanatorio

Patinete 13
  • Trucar y modificar patinetes está a la orden del día

  • Por un lado, se busca cambiar su estética. Por otro, el objetivo es que corran más

Álvaro Ruiz

Cada vez hay más patinetes eléctricos en todas partes y eso ha generado una industria auxiliar: la del tuning de patinetes. Hay quien se dedica a modificar el software de estos vehículos para que corran más.

También hay quien cambia piezas con el mismo objetivo y quien venden todo tipo de cosas para modificar su estética, desde kits de vinilos hasta iluminación LED personalizada.

Antes se trucaba la Yamaha Aerox y la Derbi Senda, ahora les toca a los Segway ZT3 Pro E y Xiaomi Electric Scooter 5 Plus

Las cosas han cambiado mucho en España. En los años 80, 90 y en la primera década de los 2000, los chavales soñaban con tener una moto de 49 centímetros cúbicos mientras esperaban a cumplir los 18 años para sacarse el carnet de coche. Los ciclomotores de 2 tiempos estuvieron muy de moda en nuestro país y miles de ellos fueron modificados, no solo a nivel estético, sino también a nivel mecánico para que corrieran y sonaran más.

Pero el tiempo ha pasado y los ciclomotores de 2 tiempos prácticamente se han extinguido: ya no llaman la atención a los chavales, en su lugar, prefieren los patinetes eléctricos. Eso sí, de la misma forma que antes se modifican las motos de 49 cc, ahora se modifican los patinetes y algo que no cambia: es igual de ilegal.

Lógicamente, las modificaciones no son las mismas porque no los vehículos no son los mismos. Antes se cambiaban escapes, se ponían cilindros más grandes y variadores más capaces en el caso de las scooter. 

Ahora, lo más habitual a la hora de tunear un patinete es modificar su software con el objetivo de saltarse el limitador de velocidad de fábrica y de aumentar la potencia de salida; normalmente, se hace con apps móviles.

También se cambian baterías para sustituir las de fábrica por unas de mayor voltaje junto con controladoras modificadas. El objetivo es suministrar más energía al motor eléctrico para correr más. Para llegar a esas velocidades, otra modificación recurrente consiste en cambiar el motor de serie por uno de mayor potencia.

El riesgo (o más bien los riesgos) de trucar patinetes

Recuerda que, de fábrica, un patinete eléctrico, que es un Vehículo de Movilidad Personal (VMP), no debe superar los 25 km/h para cumplir con la normativa en España.

Si es capaz de circular a más velocidad, deja de considerarse legalmente un VMP y pasa a ser un ciclomotor; además, implica multas de hasta 500 euros y la inmovilización del vehículo en caso de no estar matriculado ni asegurado. Aun así, son muchos los patinetes eléctricos trucados que circulan cada día por nuestro país; sin ir más lejos, esta semana han cazado en Benidorm un patinete que podía superar los 100 km/h.

El problema de todas estas modificaciones es que implican riesgos, no solo por la velocidad que puede alcanzar un patinete trucado, sino también por posibles problemas mecánicos y estructurales que afectan al patinete. 

Muchos de los patinetes que se modifican son modelos de gran producción de marcas conocidas, como Xiaomi o Segway: no están diseñados para soportar grandes potencias ni altas velocidades, por lo que los frenos de serie no están preparados para detener el vehículo a 40 o 50 km/h (o más).

El chasis también sufre, al igual que las horquillas, porque se someten a más vibraciones y tensiones de la cuenta. Eso puede provocar que el propio chasis se fracture en marcha. Además, hay riesgo de incendio, tanto en marcha como durante la carga.

Obviamente, todo esto implica riesgo de accidente. En caso de que esto pase, el seguro de responsabilidad civil obligatorio que tiene que tener el patinete se lavará las manos. La aseguradora anula la cobertura cuando comprueba que el vehículo está modificado, alegando fraude en las condiciones del contrato.

Eso significa que el conductor del patinete (o sus tutores legales si el conductor es menor de edad) tiene que responder civilmente y penalmente con su patrimonio presente y futuro para pagar las indemnizaciones por daños materiales o lesiones a terceros, si es que se producen en el accidente.

El tuning legal de patinetes

Más allá de las modificaciones técnicas para que un patinete corra más, que son ilegales, hay otras modificaciones que sí son legales: las estéticas. Lo más habitual es instalar kits de vinilos, de hecho, suelen venderse cortados a la medida exacto de modelos populares de Xiaomi o Segway, entre otras marcas. Cambian el diseño del patinete y protegen el chasis de arañazos y de la suciedad.

También se instalan tiras de luces LED bajo la base del patinete o en el mástil. Lo bueno de esto es que mejora mucho la visibilidad en condiciones de poca luz y el resto de usuarios de la vía ven más fácilmente a estos patinetes. Para que esta iluminación LED personalizada sea legal, las luces no pueden deslumbrar.

Hay quien cambia los puños del manillar y la lija de la base donde se apoyan los pies, mientras que otros van más lejos y sustituyen las manetas de freno, los cierres de seguridad y las palancas de plegado, los soportes para el guardabarros trasero, la tornillería e incluso las tapas de los ejes. 

Hay muchas piezas disponibles en portales como AliExpress o Temu y todas están permitidas, siempre que no afecten a los elementos de la seguridad vial: no se pueden tapar ni quitar los reflectantes obligatorios, no se puede cambiar el tamaño de la llanta, no puede haber aristas cortantes y está prohibido instalar un asiento (si se instala, deja de ser un VMP y pasa a considerarse un ciclomotor).

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