
El próximo 7 de julio entra en vigor la tercera fase de la normativa europea para incluir ADAS obligatorios en los coches nuevos
Hace años, Bruselas puso en marcha un plan para equipar una serie de ADAS obligatoriamente en todos los coches nuevos. El primer paquete de estas ayudas a la conducción llegó en 2022, el segundo en 2024 y ahora es el turno del tercero.
A partir del 7 de julio de 2026, todos los coches nuevos que se vendan en la Unión Europea deberán llevar, entre otras cosas, el ADDW, un sistema que monitoriza al conductor para avisarle en caso de detectar pérdidas de atención.
Los coches actuales pitan por todo. Desde julio, todavía más
Los sistemas avanzados de ayuda a la conducción o ADAS, por sus siglas en inglés (Advanced Driver Assistence Systems), han cambiado para siempre la industria del automóvil. Su objetivo es ayudar al conductor, prevenir accidentes y, en definitiva, salvar vidas y hacer que los coches sean más seguros.
Poco a poco, nos hemos ido familiarizando con esta tecnología, en parte, porque la Unión Europea obliga a los fabricantes a equipar muchos de estos sistemas en sus coches, por lo que los conductores que se ponen al volante de un coche nuevo tienen que convivir con estos asistentes.
La Comisión Europea aprobó en 2021 una normativa con el objetivo de que los vehículos nuevos sean más seguros. La idea era equipar obligatoriamente más sistemas de ayuda a la conducción en los modelos nuevos, puesto que, hasta entonces, solo ciertos coches llevaban de serie algunos de estos sistemas.
La medida se dividió en tres fases: el primer paquete de ADAS obligatorios entraron en vigor en 2022, el segundo en 2024 y el tercero llega ahora, el 7 de julio de 2026, como parte del Reglamento Europeo 2019/2144. En la primera fase llegaron sistemas como la frenada automática de emergencia o el mantenimiento de carril.
En 2024 fue el turno de otros, como el Asistente de Velocidad Inteligente (ISA) que nos avisa con un molesto pitido cada vez que superamos la velocidad máxima de una vía y, en caso de desconectarlo, se vuelve a conectar automáticamente cada vez que arrancamos el coche otra vez. En algunos coches es un auténtico dolor de cabeza, pero es una normativa europea y no podemos hacer nada para dejar de sufrirlo, como lo de los tapones de plástico unidos a las botellas.
Y es que algunos de estos ADAS son muy útiles, pero otros, además de ser inútiles, son molestos y, en mi opinión, consiguen alterar a cualquiera, por lo que también me parecen inseguros: lo del ISA es un calvario porque conducir escuchando pitidos constantemente no tiene sentido y este asistente pita cada dos por tres, simplemente con ir a 31 km/h en una calle limitada a 30 km/h ya está dando la turra.
Pues bien, por si no tuviéramos suficientes pitidos en los coches nuevos, a partir del próximo mes de julio, vamos a tener más. En esta tercera fase del plan de la Comisión Europea para incorporar ADAS obligatorios en los coches nuevos, llega el ADDW, un sistema que se llama así por las siglas en inglés de Advanced Driver Distraction Warning.
El objetivo del ADDW es detectar distracciones del conductor para avisarle y que vuelva a centrarse en la carretera. ¿Como detecta esas distracciones? Muy fácil, a través de cámaras y sensores que monitorizan constantemente al conductor. Algunas marcas ponen esta cámara en el pilar A y otras la instalan detrás del volante, en la parte superior de la columna de dirección.
Para que te hagas una idea: si vas conduciendo un coche con este sistema y giras un segundo la cabeza para mirar al acompañante, vas a escuchar una alerta y el cuadro del coche va a mostrarte un mensaje para informarte de que te estás distrayendo. Un segundo, no hace falta más para que escuches el pitido.
Con la entrada en vigor de esta tercera fase del plan de la Comisión Europea, todos los coches van a equipar esta tecnología, pero ya hay muchos modelos que la llevan y te garantizo que en algunos es insufrible.
Me parece perfecto que el coche te “cace” distraído y te avise de que te centres en la conducción, pero algunos modelos me han pitado por mirar por la ventanilla al entrar a una rotonda y por llevar gafas de sol. Entiendo que esto último es un fallo y que no es lo habitual, pero en ese coche en concreto me vi obligado a conducir sin gafas porque no paraba de pitar y decirme que estaba distraído.
Si sumamos esto al pitido del ISA, al pitido de algunos modelos cuando detectan que te vas a salir del carril y a los golpes de volante que te da el coche para mantenerte centrado en el carril, la experiencia de conducción acaba siendo terrible.
Por otro lado, considero que en esos modelos en los que los ADAS no están bien implantados y son demasiado intrusivos, consiguen todo lo contrario a que los coches sean más seguros, no solo porque ponen de los nervios a cualquiera, sino también porque consiguen que el conductor se implique menos y se relaje al considerar que el coche hace parte del trabajo por él.
Además, hay otra cosa que la Unión Europea debería tener en cuenta: son muchos los conductores que manipulan la pantalla central o el cuadro durante la marcha para desactivar algunos de estos ADAS, como el ISA. Hacer eso durante la conducción es una distracción muy peligrosa. Debería hacerse al arrancar el coche, antes de iniciar la marcha, pero muchos se acuerdan de apagar el ISA cuando escuchan el primer pitido.
En cualquier caso, estos sistemas están consiguiendo que conducir sea un auténtico aburrimiento. Antes, bastaba con arrancar el coche y empezar a conducir. Ahora hay que subirse, desconectar una lista interminable de ADAS y al rato empezar a conducir. En algunos coches, desconectar estos ADAS es tan fácil como pulsar dos veces un botón físico (en los Renault, Alpine y Dacia), pero en otros hay que pasar por varios menús en la pantalla central.
Imágenes | Fesvial, Unsplash, Jaecoo, Renault y Kia
Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com
VER 2 Comentarios