No queremos que nadie se haga daño aquí, ¿verdad, María?

Me llama mi padre por teléfono, está asustado. Que dice que ha leído en El País que si no se compra un coche nuevo corre el riesgo de matarse. Y dice él que a sus setenta y pico años aún le quedan cosas por hacer. Y está asustado, no sólo porque no puede hacer frente al reto económico que se le plantea con la compra de un coche... sino porque ni siquiera tiene permiso de conducir. Y claro, el hombre no se ve ya apuntándose a la autoescuela. No, ni aunque le diera yo las clases.

Estas cosas pasan cuando se lanza un mensaje como el que está a punto de lanzar la DGT y que ya ha pasado por los medios. Los propietarios de vehículos con más de 10 años de antigüedad --papa, que esto es para propietarios; te libras, respira-- recibirán una carta con los datos del estado de su coche y un aviso sobre los riesgos que entraña circular en un coche antiguo.

Voy a golpe de cita, porque los entrecomillados no tienen desperdicio:

La misiva, que firma la propia Seguí, aprovecha para recordar que “un reciente estudio” demuestra que en vías convencionales “el riesgo de que haya al menos un fallecido se duplica en los vehículos antiguos respecto a los más modernos y con mayor equipamiento de seguridad activa y pasiva”. Además, la carta sugiere valorar la “posibilidad de beneficiarse de las ayudas de los planes de renovación del parque” automovilístico si el receptor de la carta “está pensando en comprar un vehículo nuevo”.

Vamos, que a María Seguí sólo le falta poner un encarte, a modo de tarjeta de visita, con los 10 concesionarios más cercanos al domicilio del propietario suicida, además de un 2x1 en el McDonald's más próximo, por aquello de aprovechar el día en familia. Lo de usar como argumento de autoridad el "reciente estudio" ya tiene su aquel, pero lo de "beneficiarse de las ayudas..." ya es como para quitarse el sombrero.

Estaría bien que alguien respondiera a la remitente de la misiva algo así como:

Estimada señora directora general de Tráfico:
Amo mi vida, de veras que no quiero matarme y menos aún romper la tendencia a la baja en sus estadísticas, pero dice aquí el banquero que tengo apadrinado que si me sobra la mitad del mes para el sueldo que yo tengo, ¿cómo puñetas pienso pagar el coche que usted quiere venderme?

Sigo citando:

“No le estamos pidiendo a nadie que compre un coche, sino que le advertimos de los riesgos de los vehículos antiguos para que decidan si hacer o no hacer un viaje en ese coche”, defienden fuentes de la DGT, que aseguran que el único fin de la medida es prevenir riesgos.

Y esto ya suena, directamente, a: "No queremos que nadie se haga daño, ¿verdad, Danny? Sería una lástima que alguien se hiciera daño aquí, ¿no es cierto, Danny?". Que es lo que uno dice cuando blande un bate de béisbol antes de hacer añicos todas las botellas del establecimiento.

Ayuda al sector del automóvil, sí, pero no así

Total, que sí pero no. Que hay que apoyar al sector Automoción, del cual viven varios montones de personas en nuestro país, pero no se puede hacer de esta manera. Que hay que fomentar la compra de vehículos estableciendo planes de ayuda como el recientemente renovado PIVE, que además sale a cuenta, pero hay planteamientos que rozan lo inenarrable.

Una cosa es citar el problema de los vehículos antiguos que no han sido conservados de una manera adecuada, y otra muy diferente es usar el miedo como arma arrojadiza, casi a nivel de chantaje emocional. Visto el enfoque, yo sólo echo en falta que la carta citase, además, lo cara que sale la asistencia a un fallecido en siniestro vial.

"Es que hay coches que no han pasado la ITV en decenios", me pueden argumentar. Y entonces yo diré que eso está muy bien (bueno, no), pero que se persigue de otra manera. ¿Qué tal cruzando los datos de la ITV con los de quienes no han llevado el coche a inspección? ¿Qué tal llevándoles una ITV móvil hasta su puñetera casa y en caso necesario precintarles el vehículo de inmediato?

"Es que hay coches muy antiguos que contaminan lo que no está escrito", pueden continuar. Y sí, claro que esto es así... siempre que consideremos lo que contamina fabricar un vehículo nuevo, sobre todo si hablamos de una empresa que no haya hecho de la sostenibilidad un punto clave en sus programas de Responsabilidad Social Corporativa.

"Es que los coches más antiguos son los menos seguros", me dirán, sabiendo que eso es inapelable. E incluso para esto tengo yo un contraargumento. Miren, me fío más de un coche viejuno en manos de un conductor que está por lo que debe estar, que del último modelo de la marca que ustedes prefieran, en manos de según qué energúmeno de esos que en materia de conducción y circulación están más verdes que mi padre, que ya es decir.

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