Toyota da un paso firme en el coche eléctrico con el nuevo C-HR+, un SUV compacto con hasta 607 km de autonomía y dos versiones bien planteadas
Toyota lleva años marcando su propio ritmo en la electrificación. Mientras otros se han lanzado a una transición total, la marca japonesa ha apostado por ofrecer distintas soluciones según el tipo de cliente. Y le ha funcionado: sigue siendo una de las marcas más vendidas y valoradas por su fiabilidad. Ahora, con el mercado eléctrico empezando a consolidarse, amplía su gama con un modelo clave.
El nuevo Toyota C-HR+ es su segundo coche 100 % eléctrico y apunta directamente al corazón del segmento SUV compacto. Toma el nombre de uno de sus superventas, pero en realidad es un modelo completamente nuevo: más grande, más avanzado y desarrollado sobre una plataforma específica. Llega con dos niveles de potencia, hasta 607 km de autonomía y versiones de tracción delantera y total. Nosotros ya hemos podido probarlo en Faro (Portugal), y estas son nuestras impresiones.
Características generales del Toyota C-HR+: un SUV eléctrico bien planteado desde la base
El Toyota C-HR+ llega directo al concurrido segmento SUV compacto. Por tamaño, se coloca entre el C-HR híbrido y el bZ4X, con 4,53 m de largo y una distancia entre ejes de 2,75 m. Esto también se traduce en un interior más aprovechable, especialmente en las plazas traseras, y en un maletero de 416 l con soluciones prácticas como el doble fondo para los cables de carga.
Está desarrollado sobre la plataforma e-TNGA específica para eléctricos, la misma base que utiliza el bZ4X, pero adaptada a este formato más compacto. La gama es muy sencilla: sólo hay una batería, de 77 kWh, y dos configuraciones mecánicas claramente diferenciadas, que además van asociadas a dos acabados.
La versión de acceso, Advance, con tracción delantera, desarrolla 224 CV y homologa hasta 607 km de autonomía. Por encima está el Spirit, que añade un segundo motor en el eje trasero para ofrecer tracción total y elevar la potencia hasta 343 CV, con una autonomía de hasta 501 km y un enfoque más prestacional.
Las claves del Toyota CH-R+ 2026
En cuanto a carga, el nuevo Toyota CH-R+ también cumple con lo que se espera hoy en día. Admite hasta 150 kW en corriente continua (lo que permite pasar del 10 al 80 % en unos 30 minutos en condiciones óptimas), y hasta 11 o 22 kW en corriente alterna según el acabado. A esto se suma el preacondicionamiento de la batería, clave para mantener buenos tiempos de carga incluso en frío, y un planificador de rutas que facilita los viajes largos.
Diseño exterior del Toyota C-HR+: un SUV eléctrico con mucha personalidad
El Toyota C-HR+ recoge parte del ADN del C-HR que todos conocemos, pero lo lleva un paso más allá. Mantiene esa silueta de SUV con cierto aire coupé, con una caída de techo marcada y una trasera muy trabajada, pero con un diseño más limpio y aerodinámico. Pero en parte también se percibe claramente la influencia del bZ4X en el frontal, con un lenguaje más afilado.
De perfil mantiene detalles característicos como los tiradores traseros elevados, mientras que en la zaga destaca la firma lumínica horizontal que une los pilotos y refuerza la sensación de anchura. Pero más allá de lo estético, hay bastante trabajo aerodinámico: el nuevo C-HR+ logra un coeficiente de resistencia de 0,26 gracias a elementos como el spoiler trasero o las aletas aerodinámicas. Todo está pensado para mejorar la eficiencia sin renunciar a una imagen potente.
Las llantas también cambian bastante la percepción del coche. En el acabado Advance son de 18”, mientras que el Spirit sube a 20” y añade detalles como la carrocería bitono, que le sienta especialmente bien y refuerza ese carácter más emocional. En conjunto, es un coche que entra por los ojos. Tiene presencia, es reconocible de un vistazo y mantiene ese punto atrevido que siempre ha definido al C-HR, pero ahora con un enfoque más maduro y tecnológico.
Diseño interior del Toyota C-HR+: más espacio, más tecnología y mejor resuelto
Por dentro, el salto respecto al C-HR híbrido es claro, sobre todo en espacio y en sensación general. El crecimiento en tamaño se nota especialmente en las plazas traseras, donde ahora hay más hueco para las piernas y una sensación de mayor amplitud gracias a unas ventanillas más grandes y a un diseño menos encajonado.
En el puesto de conducción (que se puede ajustar mejor en el acabado Spirit que en el Advance, gracias a la regulación eléctrica de los asientos) nos encontramos un volante tirando a pequeño pero cómodo, y una instrumentación digital de 7” colocada en una posición elevada pensada para consultarla sin apartar demasiado la vista de la carretera. Pero el protagonismo se lo lleva la pantalla central de 14”, que concentra el sistema multimedia.
Esta se ve bien, tiene una interfaz clara y fácil de usar, y además mantiene algo que se agradece: mandos físicos para funciones clave como la climatización o el volumen. En cuanto a calidad, sigue la línea habitual de Toyota: todo está bien ensamblado, con materiales correctos y sin grandes alardes, pero con una sensación general de solidez.
Los asientos, que cambian según acabado (tela en el Advance y combinaciones de ante y cuero sintético en el Spirit), resultan cómodos y tienen buena sujeción. Además, encontramos detalles prácticos bien resueltos, como los múltiples huecos portaobjetos o los cargadores inalámbricos para dos móviles, aunque se echa en falta una guantera tradicional, sustituida por un espacio de almacenamiento en la consola central para alojar la bomba de calor.
Detrás, el espacio es suficiente para dos adultos sin problema, y el coche cumple también en confort con elementos como las salidas de aire o los puertos USB-C.
Al volante del Toyota C-HR+: cómodo, equilibrado y con dos caras muy distintas
Esta primera toma de contacto con el nuevo Toyota C-HR+ ha tenido lugar en las carreteras del Algarve portugués, con lluvia constante (y abundante) y un asfalto bastante roto. Un escenario exigente que ha servido para comprobar cómo responde este SUV eléctrico en condiciones reales. Y lo cierto es que el resultado ha sido muy convincente desde los primeros kilómetros.
Lo primero que destacaría es el confort de marcha: la suspensión filtra muy bien las irregularidades y, junto a un buen trabajo de insonorización, el coche consigue dinamismo muy agradable. También ayuda una dirección que se siente directa y precisa, con un puntito más duro del habitual (que personalmente me encanta), y un conjunto que transmite sensación de coche bien afinado.
En marcha, el C-HR+ es un coche muy fácil de llevar que no exige adaptación. La versión de tracción delantera, el Advance de 224 CV (que será la que tiene más sentido para la mayoría de conductores por su equilibrio general), es suave, progresiva y suficiente en cualquier situación.
Otro punto a destacar en ambas versiones es que el sistema de frenos está muy bien resuelto para tratarse de un eléctrico. No hay ese tacto artificial o esponjoso característico de otros modelos, y la transición entre regeneración y frenada convencional está muy bien calibrada. Además, se puede ajustar la retención con cuatro niveles mediante levas en el volante, algo que se agradece mucho en el día a día porque permite adaptarlo mejor al tipo de conducción o al entorno.
También hay distintos modos de conducción que modifican la respuesta del coche, aunque la diferencia entre ellos no es especialmente radical. Donde sí se nota más es en la gestión de la potencia y en la respuesta del acelerador.
En conjunto, el C-HR+ es un coche muy equilibrado. No busca ser deportivo, pero responde bien si le exiges y destaca por su confort y suavidad. La versión Advance es la opción más lógica por eficiencia y autonomía, mientras que el Spirit añade ese punto extra de prestaciones para quien quiera algo más.
Respecto a consumos, en nuestra ruta, con dos ocupantes y un recorrido eminentemente de montaña de algo más de 100 km, registró un consumo de 14,6 kWh/100 km, ligeramente por encima de los 13,4 kWh/100 km homologados, y con una autonomía real que rondaba los 500 km con la batería prácticamente llena. Pese a ser la versión de acceso, sorprende por su solvencia y dinamismo.
Por su parte, la variante con tracción total, el Spirit de 343 CV, cambia el carácter y suma un plus de disfrute. Aquí hay más empuje inmediato y una respuesta mucho más contundente, especialmente en aceleraciones y adelantamientos. Es rápido (muy rápido), pese a no tener vocación deportiva, y además la tracción total aporta un plus de seguridad y motricidad en zonas complicadas.
En este caso, el consumo fue más alto, situándose en torno a los 17-18 kWh/100 km, frente a los 15,7 kWh/100 km homologados. En ambas versiones son cifras bastante razonables para una primera toma de contacto: habrá que ver cómo evolucionan en una prueba más completa, pero como referencia inicial dejan muy buenas sensaciones.
Precio y disponibilidad del Toyota C-HR+: un eléctrico muy competitivo
Como ya adelantamos antes, el Toyota C-HR+ ya está disponible en España con una gama sencilla: dos versiones cerradas que combinan motorización y acabado. El Advance, con tracción delantera y 224 CV, y el Spirit, con tracción total y 343 CV.
El precio de partida es de 35.375 euros para el Advance y de 42.425 euros para el Spirit, con descuentos de marca incluidos. A partir de ahí, aplicando ayudas como el Plan Auto+ (cuando lleguen), deducciones fiscales y otras bonificaciones, el precio puede bajar de forma notable, hasta situarse en torno a los 28.000 euros en el caso del Advance y unos 35.500 euros en el Spirit.
Más allá del precio, uno de los puntos fuertes del modelo es su equipamiento. Desde la versión de acceso ya incluye elementos como llantas de 18”, climatizador con bomba de calor, asientos y volante calefactados, pantalla de 14” y el paquete de asistentes Toyota Safety Sense. El acabado Spirit añade llantas de 20”, carrocería bitono, techo panorámico, sistema de sonido JBL o cámara de visión 360º, entre otros.
También hay opciones de financiación y uso como Toyota Easy Plus, con cuotas desde unos 250 euros al mes, o el renting Kinto, que parte de unos 475 euros mensuales. A todo esto se suma un argumento importante en un eléctrico: la tranquilidad a largo plazo.
Toyota ofrece una garantía de batería de hasta 10 años o 1 millón de kilómetros, siempre que se cumpla el mantenimiento en la red oficial, algo que hasta ahora no hace ninguna otra marca. Con todo, el C-HR+ se posiciona como uno de los eléctricos más interesantes del momento por relación entre autonomía, tecnología y precio dentro de su segmento.
Los gastos asociados para acudir a esta presentación han sido asumidos por la marca. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.
Imágenes | Toyota
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