He probado el Kia K4 y resulta que es la reinvención del Golf: un coche para todo y para todos, con botones, motores de gasolina y maleterazo

Kia K4 2026 20
  • Kia estrena el K4, un compacto que mide 4,44 metros de largo

  • Ya está a la venta con dos motores y tres niveles de potencia

Álvaro Ruiz

Kia dice adiós al Ceed y trae a Europa el Kia K4, un compacto que se fabrica en México y que se estrena en España con dos motores: un gasolina MHEV de 115 CV y un gasolina 1.6 turbo de 150 CV o 180 CV.

Ya está a la venta con tres niveles de acabado, mucho espacio interior y la lógica que han perdido muchos coches actuales.

Un compacto con vocación de coche grande

Hay algo que pasa mucho últimamente: gente con coches que tienen 15 o 20 años a sus espaldas deciden comprar uno nuevo y cuando echan un vistazo al mercado se agobian y no saben por dónde empezar.

¿Por qué? Muy fácil, porque los coches que se venden ahora no tienen nada que ver con los de hace tres o cuatro lustros y les parecen naves espaciales: múltiples tipos de electrificación, pantallas táctiles gigantes, interiores que prácticamente no tienen un botón físico y un arsenal de asistentes y ayudas a la conducción que resultan demasiado intrusivos y hacen la conducción muy artificial. Por no hablar de que la mayoría de coches que se venden ahora son SUV y buena parte de los que no lo son tienen rasgos de todocamino y se consideran crossover.

Todo esto complica mucho las cosas y el que busca cambiar su Volkswagen Golf 2.0 TDI de 2005, su Ford Focus 2.0 TDCi del 2005 o su Opel Astra 1.4 16V de 2007 por algo similar no lo tiene nada fácil, sencillamente, porque cada vez hay menos modelos equiparables. Eso sí, todavía no se puede dar todo por perdido porque quedan algunas opciones, es más, Kia acaba de lanzar un coche al que podemos referirnos como “un compacto de los de toda la vida” que sirve para absolutamente todo.

Se trata del Kia K4. En la gama Kia se encarga de ocupar el hueco que deja el Kia Ceed (solo se va a seguir vendiendo el XCeed, que además se renueva dentro de poco) y podemos considerarlo una alternativa al Kia Sportage para todos aquellos que no quieren un SUV, ni electrificación (o electrificación en su justa medida, depende del motor que elijan).

Y es que, aunque es un compacto, es muy grande porque mide 4,44 metros de largo, superando a rivales como el SEAT León (4,37 metros de largo), el Volkswagen Golf (4,28 metros de largo) o el Opel Astra (4,37 metros de largo), aunque todavía está lejos del Honda Civic y sus 4,56 metros de largo.

Si hablamos del diseño, tanto por fuera como por dentro, sigue la línea marcada por los últimos lanzamientos de Kia, incluidos sus coches eléctricos. Eso significa que el interior está completamente digitalizado, de hecho, tiene tres pantallas: la de 12,3” del cuadro digital, otra táctil central de idéntico tamaño y una tercera de 5,3” entre medias de esas dos para los ajustes del climatizador. 

Sin embargo, a diferencia de cada vez más coches que apuestan porque todo se gestione a través de pantallas y botones táctiles, el Kia K4 tiene botones normales y corrientes: para el climatizador, en el volante, para acceder a funciones clave del multimedia o para ajustar los retrovisores.

Kia K4

En parte, gracias a esto último, es fácil de entender y de usar porque no hay nada que complique la vida al conductor. Además, todo queda mano, la visibilidad es buena en todas las direcciones y la posición de conducción es cómoda. 

Todo tiene sentido y es funcional, y esas dos cosas no son tan comunes hoy en día. También es destacable la ausencia de plásticos negro piano, ha costado, pero parece que las marcas han entendido que no es la mejor idea. 

Y sale bien parado al hablar de calidad. Está a la par del Niro, pero no llega al nivel del Sportage, ni por los materiales que utiliza ni por sus ajustes, pero está muy cerca de su pariente SUV y cumple perfectamente: da la impresión de que está hecho para durar y aguantar bien el paso del tiempo.

De lo que va sobrado es de espacio. Es una de las ventajas de ser tan grande por fuera. Detrás pueden viajar perfectamente dos adultos de buena estatura porque hay mucho sitio para la cabeza, para los hombros y, sobre todo, para las piernas. La plaza central, como sucede siempre en este segmento, es estrecha, pero hace el apaño en caso de emergencia y sirve perfectamente para un niño.

El maletero, con 438 litros de capacidad, es, directamente, uno de los mejores de la categoría. Y no solo es grande: la boca de carga es amplia y el diseño es muy regular, de manera que es bastante aprovechable, incluso sirve perfectamente para hacer un viaje con el equipaje de toda la familia.

En caso de necesitar más espacio, el respaldo de los asientos traseros se puede plegar en proporción 40/60 y en el centro (a la altura del reposabrazos central trasero) hay una trampilla para cargar cosas alargadas, como unos esquís.

Eso sí, en caso de elegir la versión micro híbrida, el maletero se reduce a 328 litros: con esta motorización ganas la etiqueta ECO de la DGT, pero pierdes 110 litros de capacidad para hacer hueco a la batería del sistema de hibridación ligera, que está situada justo debajo del piso y, por cierto, tiene mucho hueco vacío alrededor, por lo que no está muy bien integrada; al menos, esos huecos se pueden utilizar para dejar algunos objetos que no sean muy voluminosos.

Kia K4: así va

La lógica y la racionalidad también están presentes al volante. En la toma de contacto pude conducir un K4 con el acabado básico (Drive), el motor gasolina MHEV de 115 CV y el cambio manual de seis marchas y un K4 GT-Line con el motor 1.6 TGDI de 180 CV y el cambio automático.

Los dos tienen en común la facilidad de uso porque no hay estar pendientes de cuestiones cada vez más comunes en los coches actuales, como la gestión de un sistema híbrido o la recuperación de energía a través de la frenada regenerativa. Diría que es tan sencillo como meter la llave, arrancar y conducir, como en los coches de toda la vida, pero el arranque es sin llave, así que eso que te ahorras.

Los 115 CV 1.0 TGDi MHEV puede parecer escasos para un compacto tan grande, pero lo cierto es que son suficiente. No vas a ser el más rápido incorporándote a la autovía y a la hora de adelantar deberás estar seguro porque con este motor el K4 no es un tiro, pero se mueve con suficiente soltura, tanto en ciudad como en carretera: gracias al turbo, este tricilíndrico cumple, siempre que juegues con el cambio de marchas.

Ojo, con este motor y este cambio, el compacto coreano necesita 12,2 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h, por lo que hay que tener muy claro que no se le pueden pedir peras al olmo. Tampoco vas a tener problemas de solvencia en ninguna situación, pero no es el compacto más rápido, y menos si va totalmente cargado.

Es un motor agradable (vibra y suena sorprendentemente poco para ser un tres cilindros), tiene la ventaja de la etiqueta ECO y es la opción más económica de la gama. Además, gasta poco: en una ruta por ciudad, carreteras secundarias y algo de autovía, la media fue de 5,8 l/100 km. Como el depósito de gasolina tiene 47 litros de capacidad, la autonomía es buena y no hay que parar cada dos por tres para buscar una gasolinera cuando toca hacer un viaje.

Teniendo eso en cuenta y que parece un coche más grande en carretera porque va muy aplomado, está bien insonorizado y es muy cómodo, estamos ante uno de esos compactos con los que se puede viajar perfectamente, si bien es verdad que, para este propósito, el gasolina 1.6 TGDi (obviamente) va mejor.

En el K4, este motor de cuatro cilindros está disponible con 150 CV y con 180 CV, siempre con cambio automático DCT. Es todavía más suave y agradable que el 1.0 TGDi y la variante de 180 CV ofrece unas prestaciones más que decentes porque acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y alcanza los 210 km/h.

No tiene ninguna pretensión deportiva (y la puesta a punto del coche está muy enfocada al confort), pero es un motor que empuja muy bien y el cambio automático de siete marchas también trabaja bien y de forma agradable.

Lo malo es que los consumos son más altos que con el 1.0 y es fácil que la media supere los 7 l/100 km. Además, no tiene la etiqueta ECO y se conforma con el distintivo C, pero, seamos realistas, no todo el mundo necesita la pegatina ECO o la CERO: a muchos conductores les da igual la etiqueta porque no viven en grandes ciudades y porque la pegatina C es suficiente en casi toda España.

Precio del Kia K4

Tampoco juega a favor de esta versión el precio. Con los descuentos de Kia, el Kia K4 está disponible desde 26.250 euros con el motor 1.0 TGDi MHEV de 115 CV, el cambio manual y el acabado Drive. Lo bueno es que esta terminación está bien equipada de serie: lleva llantas de aleación de 16”, retrovisores eléctrios plegables eléctricamente, Apple CarPlay y Android Auto sin cables, sensor de luces, acceso y arranque sin llave, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, freno de estacionamiento eléctrico y cámara trasera, entre otras cosas.

Con esta terminación Drive, el mismo motor y el cambio DCT, pasa a estar disponible desde 27.250 euros y con el motor 1.6 TGDi de 150 CV y el cambio automático DCT arranca en 29.250 euros.

Por encima está el acabado Tech. En este caso, el gasolina 1.0 TGDi MHEV con cambio manual parte desde los 27.550 euros y desde los 28.550 euros con el cambio automático, mientras que el gasolina 1.6 TGDi de 150 CV con cambio automático tiene un precio base de 30.550 euros.

El tope de gama es el GT-Line. En este caso hay dos opciones: el 1.0 TGDi MHEV de 115 CV únicamente con cambio automático, que parte desde los 31.350 euros, y el 1.6 TGDi de 180 CV con el cambio DCT, que arranca en 34.350 euros. Más adelante se unirá a la gama una variante con carrocería familiar del K4.

Imágenes | Kia

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