Mercedes-Benz C 350 e: el nuevo híbrido enchufable de acceso, a prueba

Nota de Motorpasión

Hace unos meses, durante el verano del año pasado, en Motorpasión pudimos ponernos al volante del primer híbrido enchufable de Mercedes-Benz, el S 500 Plug-In Hybrid, del que os ofrecimos una interesante toma de contacto. Entonces supimos que el Clase C también recibiría esta tecnología y, por fin, hemos probado el híbrido enchufable de acceso a la gama de Stuttgart.

Se llama Mercedes-Benz C 350 e y es uno de los muchos híbridos enchufables, hasta diez, que la marca alemana pretende lanzar de aquí a 2017. Este modelo llegará a los concesionarios en el mes de mayo, con un precio que rondará los 54.000 euros. Nosotros ya lo hemos conducido por las inmediaciones de San Francisco, California, y te contamos todos sus secretos. ¡No te lo pierdas!

A diferencia del Clase S híbrido enchufable, que debido a su elevado precio no está al alcance del común de los mortales, el C 350 e pretende atraer un mayor número de clientes. A esto precisamente ayudan sus cifras, ya que homologa un consumo de 2,1 litros a los cien kilómetros. Lo mejor de todo es que, si se recarga mediante un enchufe, se puede circular por ciudad sin gastar una gota de gasolina (hasta 31 kilómetros, teóricos). Veamos cómo funciona.

Tecnología híbrida

El sistema híbrido del C 350 e ,que por cierto se ofrece tanto en carrocería berlina como familiar, combina un motor de gasolina, de 2 litros y 211 CV (el mismo de la variante C 250), con un motor eléctrico de 60 kW integrado en la caja de cambios 7G -Tronic Plus. En total, la potencia combinada asciende a 279 CV y el par máximo es de 600 Nm.

La propia caja de cambios automática 7G-Tronig Plus, de siete marchas, integra el motor eléctrico y un embrague adicional entre este y el motor de combustión. Cuando se circula en modo exclusivamente eléctrico (E-Mode, el propulsor de gasolina se desacopla del resto del conjunto y se apaga. No obstante, si necesitamos más potencia, sólo hemos de acelerar con más ímpetu para despertar de nuevo al motor térmico.

En términos de prestaciones, el C 350 e se defiende bastante bien: 0 a 100 km/h en 5,9 segundos (tres décimas más para el Estate) y una velocidad máxima de 250 km/h (246 km/h el familiar), Por otra parte, la batería de iones de litio, que se encuentra en el eje trasero, pesa unos 100 kilogramos y tiene una capacidad de 6,38 kWh, se puede recargar en una toma de enchufe doméstica (unas 2 horas) o bien en una toma de recarga wallbox (1,5 horas).

El modelo ofrece cuatro modos de funcionamiento para la transmisión (Individual, Eco, Comfort, Sport y Sport+) y además varios modos específicos del sistema híbrido, que son los siguientes:

  • Hybrid: Modo por defecto al arrancar, que hace uso del motor eléctrico y lo complementa con el de combustión cuando es necesario. Está disponible con todos los modos de transmisión.
  • E-mode: Es el modo únicamente eléctrico, que puede activarse siempre que haya carga de batería. En este modo, y con transmisión en Eco, el pedal ofrece un tope que nos indica hasta dónde tiene capacidad el propulsor. Si sobrepasamos ese tope, entrará en funcionamiento el motor de gasolina.
  • E-save: Este modo sirve para preservar, en la medida de lo posible, la carga que tengamos disponible en la batería. Así pues, el coche intenta no gastar batería y aprovecha para recargarla en frenadas y retenciones, así que conserva y recarga ligeramente. Resulta útil si sabemos que tendremos que circular en ciudad más adelante en nuestra ruta, por ejemplo, y queremos asegurar que tendremos suficiente carga para usar el modo eléctrico.
  • Charge: Por último, este modo permite recargar la batería en marcha, utilizando el motor térmico para tal fin y, por tanto, aumentando el consumo de combustible. En este caso el motor eléctrico no está disponible, así que es el de gasolina el encargado de mover el coche.

Al igual que su hermano mayor, el C 350 e cuenta con el llamado pedal háptico, que ayuda al conductor a reducir el consumo, indicándole en modo Eco cuándo no es necesario seguir acelerando (si hay un vehículo delante que va más despacio, por ejemplo) o hasta dónde puede acelerar en modo eléctrico sin hacer que salte el motor térmico, gracias a una especie de tope en el pedal, que aún así podemos sobrepasar si queremos más prestaciones dado el caso.

Según la homologación a la que se atienen los híbridos enchufables, el consumo es de 2,1 litros a los cien kilómetros, aunque como ya hemos explicado en otras ocasiones, no se trata de un consumo real (ni cercano). Con ánimo de incentivar las ventas de este tipo de vehículos, las homologaciones se calculan tomando como base el consumo homologado del motor de combustión y aplicando bonificaciones en función de la autonomía eléctrica (31 km en este caso).

Si bien esos 2,1 litros es una cifra que dista de la realidad en la mayoría de situaciones, sí es cierto que este tipo de vehículos permite incluso reducir el consumo de gasolina a cero, siempre que utilicemos únicamente el modo eléctrico en nuestros traslados, cargando previamente la batería a través del enchufe, claro. Si hacemos pocos kilómetros a diario, es factible no gastar una gota de combustible.

De cualquiera manera en ciudad resulta ideal el modo eléctrico, tanto por comodidad (aceleración, silencio, etc...) como por el ahorro que supone, ya que el motor térmico es precisamente en ciudad donde más dispara su consumo. Además, a velocidades de vía urbana las prestaciones del motor eléctrico son realmente buenas, salvo en pendientes pronunciadas, donde le cuesta algo más ganar velocidad.

Primer contacto

De un primer vistazo el Mercedes-Benz C 350 e se diferencia del resto de hermanos de la familia C únicamente por la toma de carga, que se encuentra bajo el faro trasero derecho, bajo una tapa pintada en el mismo color de la carrocería. A nivel interior, salvo por el botón para el cambio entre modos de conducción y algún que otro detalle del cuadro de instrumentos (indicador de funcionamiento del modo híbrido, carga de la batería, etc...), no existen diferencias estéticas con cualquier otra versión de la oferta.

Donde sí difiere es en la capacidad del maletero, y en la forma de éste (tiene un pequeño escalón, ver foto), ya que la batería de iones de litio se encuentra precisamente bajo el piso del maletero, sobre el eje trasero. El volumen de carga es de 335 litros en la versión berlina y de 350 litros en la variante familiar o Estate, aunque en ambos casos se puede ampliar la capacidad hasta los 1.370 litros, abatiendo los asientos de la fila trasera.

Como en el resto de la gama, se ofrecen (de serie o de forma opcional, según el caso) ayudas de conducción como el asistente activo de mantenimiento de carril, el control de ángulo muerto, control de crucero Distronic Plus, cámara periférica de 360 grados, freno Pre-Safe, Colission Prevention Assist, etc... Además, de fábrica incluye la suspensión adaptativa Airmatic, así que la comodidad de marcha está asegurada.

Al girar la llave del contacto aparece en el cuadro de instrumentos el mensaje "Ready" (en verde). Esto significa que estamos listos para iniciar la marcha, a pesar de que el motor de gasolina no haya arrancado. Por defecto, cada vez que encendemos el coche, el modo de conducción se sitúa en Hybrid, por lo que si la batería tiene carga, iniciaremos la marcha en modo exclusivamente eléctrico.

Cuando la potencia de ambos motores se combina, sorprende la inmediatez con la que el modelo gana velocidad. Se nota la disponibilidad de par desde abajo gracias al motor eléctrico y el aporte más delante del motor de gasolina. Acelera con ímpetu, pero también baja rápidamente la carga de batería si abusamos del pie derecho. No obstante, la recuperación de energía en frenadas y retenciones permite ir recargándola sobre la marcha. En frenadas prolongadas se nota bastante, pudiendo aumentar la carga disponible entre un 2 y un 4% fácilmente.

Otro interesante hecho es que, utilizando el sistema de radar que incorpora, el coche detecta otros vehículos por delante y es capaz de reducir la velocidad automáticamente si el coche que nos precede va más despacio. Además, si la ruta prevé una incursión en ciudad, el sistema automáticamente guardará carga de batería para ello. Ambas medidas, en pro de la eficiencia.

Durante el recorrido de pruebas del C 350 e, de 156 kilómetros, circulamos con el motor térmico apagado, o sea, en modo eléctrico, durante 58 de esos kilómetros. La ruta nos llevó concretamente tres horas y trece minutos, con algo de ámbito urbano, algo de autovía y también carreteras secundarias de montaña,.Según el ordenador de a bordo, la velocidad media fue de 49 km/h y el consumo medio ascendió a 6,9 litros a los cien kilómetros (ver foto), pero hay que apuntar que utilizamos en más de una ocasión el modo Charge, que recarga la batería a cambio de elevar el consumo de gasolina.

No obstante, con la batería cargada al cien por cien, también tuvimos oportunidad de realizar un recorrido exclusivamente urbano, de 28 km. En total, 20 de esos kilómetros los llevamos a cabo en modo eléctrico, por lo que pudimos obterner un consumo medio de gasolina muy bajo, de 3,8 litros a los cien kilómetros (ver foto). En este caso, la ruta duró una hora y diez minutos, con una velocidad media de 24 km/h.

Precio Mercedes-Benz C 350 e

Por el momento no está disponible el precio final del Clase C híbrido para el mercado español, aunque sabemos que llegará a los concesionarios en mayo y costará unos 10.000 euros más que la variante C 250, es decir, en torno a 54.000 euros.

Actulizaremos este apartado en cuanto el precio esté disponible.

Fotografía | Javier Álvarez
En Motorpasión | Mercedes-Benz S 500 Plug-in Hybrid, toma de contacto

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