Citroën DS5, presentación y prueba en Niza (parte 1)

La línea DS de Citroën se complementa finalmente con el DS5, el modelo más grande y sofisticado de los tres (y seguramente también será el más caro) que no deriva directamente de ningún modelo existente, como podría considerarse en el DS3, del C3 o en el DS4 del C4, aunque utiliza la plataforma dos, mediana alargada, de la marca.

La línea DS se creó para cubrir las necesidades de algunos clientes de una mayor carga de diseño, mayor calidad de acabado, más posibilidades de personalización, y prestaciones, tacto y conducción más sensitivos, que transmitan más, con un toque algo más deportivo, pero no perdiendo el refinamiento. En pocas palabras se podría decir que es una línea que aspira a ser más premium.

Y parece que a Citroën la apuesta le está funcionando (del DS3 han vendido más de 135.000 unidades), ya que además de un rincón DS en los concesionarios oficiales, están preparando, para dentro de no mucho, una remodelación de la imagen en los concesionarios más grandes, con una separación y distinción entre Citroën y DS, creando las DS store, en color negro y no rojo, con la que veremos algo así como dos concesionarios en uno. Con el Citroën DS5 no creo equivocarme si digo que llega el DS más refinado de todos.

Citroën DS5: exterior de diseño para no pasar desapercibido

Parece ser que son los fabricantes italianos y los franceses los que suelen arriesgarse más con los diseños de sus automóviles, para bien o para mal (un diseño muy personal puede enamorar a unos y espantar a otros). En el caso del Citroën DS5 nos encontramos con una berlina compacta con trazas de coupé, y a la vez con ligero aspecto de ranchera familiar (o break, si preferís), de segmento D, con cinco puertas y cinco plazas.

El diseño exterior me ha parecido un tanto agresivo, en particular en la parte delantera, con un morro con presencia protagonista, prominente y con entradas de aire laterales bastante grandes, al que se añade una banda cromada, brillante o bien oscura, sobre la aleta, bajo la línea del capó y un parabrisas muy tendido. Esa banda no será el único elemento cromado en el exterior.

Una línea curva que se remarca entre la aleta y la puerta delantera lleva hasta la ventanilla trasera. El techo desciende en la parte trasera hacia la luna posterior partida por el alerón, sugiriendo ese toque coupé. Los montantes traseros se ocultan a la vista y toda la superficie se percibe acristalada.

Superficie que parece menor, debido a la alta línea de cintura, que hace que se vea mucha chapa y poco vidrio. Los pilotos traseros se rehunden en la parte inferior, creando una concavidad peculiar. La doble salida de escape, integrada en el paragolpes, y las llantas de aleación de hasta 19 pulgadas, siguen añadiendo toques deportivos al coche.

Los faros delanteros, de bixenón y autodireccionables, equipan luz de marcha diurna de LEDs. Los faros antiniebla delanteros incluyen también luz para giros a baja velocidad. Los pilotos posteriores también emplean LEDs para trazar seis líneas de luz en cada uno. El coeficiente de resistencia aerodinámica del DS es de 0,29.

El Citroën DS5 mide 4,53 m de largo, 1,87 m de ancho (2,13 m entre espejos) y 1,51 de alto. Es un coche bastante ancho, y desde luego se nota cuando hay que pasar por sitios estrechos. La distancia entre ejes es de 2,73 m, la vía delantera mide 1,58 m de ancho y la trasera 1,61 m. El voladizo delantero, de ese morro prominente, es mayor que el trasero, 0,99 m delante, 0,81 detrás.

Citroën DS5: interior de inspiración aeronáutica

El interior es si cabe más sofisticado que el exterior, con aspecto tecnológico y un tanto futurista. Citroën dice que está inspirado en la cabina de un avión, y así lo percibe uno al sentarse delante. El conductor queda encajado entre la puerta y la gran consola central, alta y ancha, que tiene muchos botones tipo “palanca” de toque aeronáutico.

Sobre la consola central, en el techo, de nuevo hay más botones tipo “palanca” que refuerzan esa sensación de cabina. En un primer momento me sentí un poco perdido entre tanto botón, repartido entre tanta superficie. El techo es de vidrio, y aunque se percibe como continuo desde el exterior, en el interior son tres partes.

Delante conductor y acompañante tienen un pequeño techo de vidrio sobre sus cabezas, que pueden obturar con una cortinilla eléctrica de manera independiente, y que están separados por la consola con botones del techo. Detrás un gran techo de vidrio cubre todo el ancho de las plazas posteriores. También se pude cubrir con una cortina eléctrica. Con tanto vidrio el interior se inunda de luz.

La posición de conducción es bastante buena, el asiento del conductor se regula en altura, y también tiene ajuste lumbar. El volante se regula en altura y profundidad, y tiene muy poco ángulo de inclinación. El volante está muy aplanado en la parte inferior, me pareció muy cómodo para no tocar con las piernas en él, pero hasta que uno se acostumbra es un poco extraño a la hora de maniobrar. Está forrado en cuero y tiene un tacto suave delicioso.

El asiento es más bien duro, lo cual está bien para el respaldo, pues el soporte lumbar es adecuado, pero no me lo pareció tanto para la banqueta. La tapicería de las unidades que probamos eran de cuero. En las que pude conducir, creo que debido al diseño y costuras, no tuve la sensación de resbalarme en el asiento. El tacto del cuero de nuevo es delicioso.

En total hay nueve tapicerías distintas, una de tela, otra mixta de tela y cuero y el resto de cuero, con diferentes colores (gris, negro, beige, marrón, rojo e incluso bitono) y también confección bracelet. Los asientos son deportivos, y tienen buena sujeción lateral. Los delanteros viene equipados con calefacción, y el del conductor además incluye función de masaje, a la que también hay que acostumbrarse. No me agradó que el acompañante no pudiera regular el apoyo lumbar de su asiento.

Muy buena calidad de acabado

El cuadro de instrumentos es digital, con tres esferas. Solo la central tiene un aguja indicadora, aunque señala sobre digitos y anillo digitales. En una de las unidades que probé me di cuenta de un “error de cero”. Es curioso pero la aguja no estaba bien cuadrada con el anillo digital de la velocidad, e incluso en parado, marcaba unos 4 km/h y no quedaba sobre la marca de 0.

Esto lo corroboré también con el indicador de velocidad digital del HUD (Head-Up Display), cuando el HUD indicaba 50 km/h, la aguja del cuadro marcaba unos 54. Por cierto, el HUD, que no proyecta información directamente sobre el parabrisas, sino sobre una pequeña pantalla de policarbonato transparente polarizada, me ha encantado.

El HUD es en color y se ve con una nitidez y claridad impecables. Muestra no solo la velocidad, sino también la velocidad programada en el regulador-limitador de velocidad y también las indicaciones esquemáticas del sistema de navegación GPS. Queda por encima del cuadro de instrumentos. La pantalla se oculta al desconectar el contacto.

En cambio el cuentavueltas, totalmente digital, no me satisfizo por su nivel de precisión. No tiene aguja, sino que se van iluminando porciones de 250 rpm en 250 rpm, así que salta por ejemplo de 1.750 rpm a 2.000 rpm. Puede ser una tontería para la mayoría de conductores, pero a mí me gusta saber exactamente si en tal marcha, el motor gira a 1.800 vueltas, o a 1.900, sin redondeo.

La calidad de acabado precibida es muy buena, por aspecto de los materiales, y por ajuste de las piezas. El parasol del cuadro de instrumentos está forrado en cuero, el resto del salpicadero y de la parte alta del panelado de las puertas es de material acolchado, pero visualmente rugoso y con aspecto de goma, quizás con intención de parecer más deportivo.

Las partes más bajas son de plástico duro menos aparente, pero correcto. Cuesta encontrar defectos de acabado a primera vista, aunque quien se fije mucho mucho, puede encontrar alguno, aunque más bien ocultos. En el interior hay profusión por los cromados y similares. En la unidad que probé, con interior en negro, hay cuatro “cromados” diferentes. Aluminio rayado, cromo mate, cromo mate barnizado, y cromo oscuro.

También hay diversidad de texturas en los plásticos y cueros, desde más lisos, hasta más rugosos. Desde mi punto de vista el interior es un poco recargado y complejo, por combinar tantos materiales más bien heterogéneos. De todos modos es una cuestión más personal y de gustos.

Los huecos para objetos de las puertas están tapizados. El reposabrazos central delantero oculta una pequeña bandeja y debajo de esta un gran hueco que incluso ocupa parte del espacio bajo la prolongación de la consola central, aunque no se ve, y hay que meter la mano y buscar las cosas a tientas.

Espacio interior justo para las dimensiones del coche

La anchura delante es buena, y conductor y acompañante van bastante separados por la prolongación de la consola central. Sin embargo como ya dije antes el conductor va un poco encajado, y la rodilla derecha va a tocar sí o sí contra la pared de la consola. No hay tampoco demasiada altura libre hasta el techo, si siquiera bajando al máximo la altura del asiento. Esto es así por ese toque coupé que tiene el coche.

Detrás la altura libre es algo menor que delante, aunque una persona de 1,80 m no tocará con la cabeza en el techo. El espacio para las piernas no es muy grande. A la altura de las rodillas es razonable, pero para los pies es reducido, sobre todo si el asiento delantero está bajo, ya que entonces los pies no caben por debajo del asiento.

El acceso a las plazas traseras también me ha parecido un poco justo, por el espacio que deja la puerta para entrar las piernas y pies. El maletero está dentro de la media, tiene 468 litros de volumen, y tiene unas formas muy regulares y muy aprovechables. Tiene portón, así que la accesibilidad es bastante correcta, aunque quizás el borde de carga quede un poco alto.

No lleva rueda de repuesto, en un pequeño hueco bajo el fondo del maletero hay un kit repara-pinchazos. Los respaldos de los asientos posteriores son abatibles, y dejan una superficie casi plana y continua con respecto al fondo del maletero.

Continuará...

ACTUALIZACIÓN: Ya está publicada la segunda parte de este artículo | Citroën DS5, presentación y prueba en Niza (parte 2).

NOTA: Tengo que pediros disculpas por la calidad de las fotografías que realicé durante la prueba. Llovió durante todo el día y había muy poca luz y eso me puso muy difícil sacar fotos con un mínimo de calidad. En algunos momentos me vi obligado a “tirar” fotos a toda prisa, en esos instantes que parecía que llovía menos.

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