Audi RS5, prueba (equipamiento y seguridad)

El comprador de un coche como el Audi RS5 exige lo máximo tanto en el comportamiento del coche como en el equipamiento del mismo. Ya hemos comprobado que dinámicamente el Audi RS5 es capaz de satisfacer las expectativas de los conductores más radicales, aquellos que buscan la máxima eficacia en cada curva, devorar cada recta y superar siempre a sus rivales.

Pero llega el momento de analizar otros aspectos del coche, como son el equipamiento y la seguridad. Y también en ambos sentidos el Audi RS5 se encuentra a un nivel muy alto. Comencemos hablando del equipamiento del coche, que como es de esperar en un coupé deportivo como este con un precio de 87.210 euros está a un nivel muy alto.

Entre el equipamiento de serie destacan los faros de xenón, el freno de estacionamiento eléctrico, el sistema de recuperación de energía de frenado, las llantas de 19 pulgadas, los retrovisores exteriores eléctricos y calefactables, cristales antitérmicos tintados, sistema de luces y limpiaparabrisas automáticos, regulación eléctrica de los asientos deportivos de cuero, volante multifunción y un largo etcétera que me daría para escribir todo este post.

La unidad de pruebas equipaba además muchas opciones, como los asientos tipo backet, las llantas de 20 pulgadas, inserciones en fibra de carbono en el interior, o los frenos carbono-cerámicos. Pero no acaba ahí el equipamiento opcional con el que se puede equipar al Audi RS5, ya que también en el interior incorporaba el sistema de sonido firmado por Bang & Olufsen, que incluye 14 altavoces y tiene un precio de 1.155 euros. Sólo lo recomiendo para aquellos raros que no prefieran escuchar la sinfonía del motor.

Así el precio de esta unidad de pruebas subía desde los 87.210 euros hasta cerca de 115.000 euros, un precio que parecerá exagerado para muchos, pero también os aseguro que todo aquel que tenga el dinero y se lo gaste en este coche, no se arrepentirá.

Otro elemento de serie en el Audi RS5 es el Audi Drive Select, que permite elegir como ya hemos dicho entre tres (o cuatro) tipos de configuración del coche dependiendo del estilo de conducción que vayamos a realizar. El modo Dynamic es el más efectivo para ir al ataque, pero en el extremo contrario está el modo confort, el más recomendable para viajar en carretera.

Con el modo confort seleccionado, el coche se vuelve dócil y delicado. Nada de subir de vueltas hasta el corte o responder de forma instantánea a los movimientos del acelerador. Ahí lo que se consigue es un funcionamiento normal, que nada tiene que envidiar al de una berlina normal.

Es más, el cambio de marchas automáticamente tratará de llevar siempre engranada la marcha más alta posible, para que todo sea más suave y los consumos se reduzcan considerablemente. He de decir que en uso normal el modo Dynamic es mi favorito, pero también es cierto que cuando viajé con el Audi RS5 por autovía en trayectos largos, utilicé el modo confort porque es mucho más lógico…si no quieres perder todos los puntos del carnet.

Casi por último, hay un modo intermedio, el auto. Este, como su propio nombre indica, sabe “leer” el tipo de conducción que está llevando a cabo el conductor dependiendo de los movimientos de volante, la posición del acelerador y otros parámetros. Así conduciendo en el modo auto, el coche elige automáticamente si nos entrega la potencia en modo deportivo o en modo dócil, y la verdad es que el sistema funciona realmente bien.

Además, el Audi RS5 que probé, equipaba un equipo de navegación con MMI, de forma que a los tres modos del Audi Drive Select, se añade otro modo, el individual. Este termite configurar cómo será la entrega de potencia, la respuesta de la dirección y algunos parámetros más a nuestro antojo.

Carbono cerámicos + 450 caballos = seguridad en el Audi RS5

En un coche normal, hablar de seguridad es hacerlo de airbags, sistemas de control de tracción y estabilidad, etc. En el caso de un deportivo como este, seguridad es hablar de los sistemas que te ayudan a mantenerlo siempre bajo control y bien pegado al asfalto.

Con 450 caballos bajo el pie y unas prestaciones capaces de desbancar a muchos superdeportivos, lo más importante a la hora de conducir de forma segura, es hacerlo siempre con la cabeza frío y evitando que el corazón supere a la razón. Partiendo de esa base, el Audi RS5 tiene todo lo necesario para llevarse un sobresaliente en seguridad.

Comenzaré hablando del sistema de frenos, ya que si en poco más de 10 segundos puedes pasar de 0 a 200 km/h, más importante es saber parar luego. El equipo de frenos de serie es muy potente, ya que está compuesto por dos discos delanteros de 365 milímetros de diámetro y 34 de grosor. Este grosor es necesario para aguantar la fuerza de los ocho pistones que se encuentran dentro de la gigantesca pinza pintada en color negro y con la inscripción RS.

En el eje trasero, el diámetro de los discos es de 324 mm. y el ancho es de 22 mm. Estos están mordidos por una pinza con un único pistón. Pero como ya adelantamos en la anterior parte de la prueba, opcionalmente se puede optar, por la nada despreciable cifra de 7.735 euros, por el equipo de frenos carbono cerámicos.

Los discos delanteros crecen en tamaño, ya que ahora alcanzan los 380 mm. de diámetro y están fabricados en cerámica reforzada con fibra de carbono. Las pinzas son fijas de seis pistones de color gris antracita, con la inscripción Audi Ceramic. Impresionantes por fuera, pero también al volante.

Con estos frenos, puedes forzar todo lo que quieras las frenadas, apurar al máximo y estar seguro de que no se doblarán los discos y habrá efecto “fading”. Os lo digo por experiencia, porque durante la prueba me fui una tarde entera a rodar por carreteras de curvas de la Sierra de Madrid, dónde es inevitable hacer un uso intensivo de los frenos, y en ningún momento su rendimiento bajó la intensidad.

Eso si, con los frenos carbono cerámicos deberás tener cuidado cada vez que cojas el coche frío, ya que al costarle más coger temperatura, pueden dar pequeños sustos a primera hora de la mañana cuando todavía estás algo dormido al volante. Todo es cuestión de pegar un acelerón para despertarte con el sonido del escape.

Por si todo esto fuese poco, con los discos carbono cerámicos se ahorran cuatro kilos respecto al equipo de frenos normal.

Si a esto añadimos que el motor es muy potente y nos permite realizar cualquier maniobra de adelantamiento o incorporación a una carretera con rapidez y contundencia, podemos decir que estamos ante uno de los coches más seguros del mercado siempre y cuando se utilice con cabeza.

Así pues, nos ahorramos el hablar de los sistemas de Distribución Electrónica de la Fuerza frenado (EBV), el Asistente de frenado (SAFE), el Bloqueo Electrónico del Diferencial (EDS), el Control Electrónico de Tracción (ASR+EDS) o el Programa Electrónico de Estabilización (ESP) que por supuesto forman parte del equipamiento de serie. No iba a ser para menos.

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