Se acabó: que la L haya sido la segunda letra más longeva en las matrículas confirma la crisis en el mercado de coches

Tres años hemos tardado en cambiar de serie de matrícula. La letra L ha sido una de las más longevas desde la llegada de la nueva nomenclatura en septiembre del año 2000. Una curiosidad que es un buen reflejo de las ventas de coches en nuestro país.

Se trata de la segunda que más ha durado en el sistema actual, solo por detrás de la H, que estuvo presente casi cuatro años.

Damos la bienvenida así a la M, que la semana pasada finalizó la serie MBH dando paso ahora a la MBJ como se puede comprobar en la calculadora de matrículas de Dieselgasolina.com.

Tres años para superar la L y con la M podrían ser más

El año 2019, con 1,25 millones de coches comercializados, fue el primero en el que las ventas de coches cayeron tras seis años al alza: entre 2014 y 2018 asistimos a un periodo de bonanza tras "superarse" la primera gran crisis económica del siglo XXI.


inicio

fin

duración

b (bbb - bzz)

Septiembre 2000

Octubre 2002

25 meses

C (CBB - CZZ)

Octubre 2002

Septiembre 2004

23 meses

d (DBB - DZZ)

Septiembre 2004

Mayo 2006

20 meses

f (FBB - FZZ)

Mayo 2006

Febrero 2008

21 meses

g (GBB - FZZ)

Febrero 2008

Diciembre 2010

34 meses

h (HBB - HZZ)

Diciembre 2010

Noviembre 2014

47 meses

j (JBB - JZZ)

Noviembre 2014

Junio 2017

31 meses

k (KBB - KZZ)

Junio 2017

Septiembre 2019

27 meses

l (LBB - LZZ)

Septiembre 2019

Septiembre 2022

36 meses

A finales de ese año se estrenaba la letra L que este mes de septiembre ha acabado su ciclo tras tres ejercicios. En 2020 sabemos lo que llegó: la pandemia. Y con ella una nueva crisis. Es decir que un mercado que venía ya lastrado por la nueva normativa de emisiones europea acabó firmando una debacle aún mayor de la esperada.

Ni en 2020 ni en 2021 se superó la barrera del millón de unidades vendidas: 2020 se cerró con 851.211 coches matriculados y el año pasado hizo lo propio con 859.477. Es decir que ni siquiera se llegó a las 900.000 unidades.

Y todo apunta a que este 2022 va a seguir la misma senda, sino peor: llevamos 533.042 coches comercializados al cierre de agosto. Quedan tres meses y ya se estima que de nuevo nos quedaremos por debajo de las 900.000.

Con estos números en la mano, no extraña que se haya tardado casi tres años en superar la serie de la letra L, pues cada serie dura cerca de 2,0 millones de vehículos matriculados.

Rondando los tres años por serie desde hace más de una década. Además, si echamos la vista atrás, a aquella primera gran crisis que comenzó en 2008 y duró hasta 2013, apreciamos que los intervalos de letra en las matrículas han sido cada vez mayores.

La letra G (correspondiente a 2008 y 2010) ya duró casi tres años. La H, que ostenta la corona de la más larga, rozó los cuatro. Y desde entonces se ha estado más cerca de los tres años que de los dos. Solo la letra K, anterior a la L que ha dicho adiós, se quedó en poco más de dos años tras un breve periodo de respiro para las ventas.

Mientras, si nos vamos más atrás, al inicio de los años 2000, las series de matrícula duraban dos años si no menos: por ejemplo la C, la D y la F no llegaron a los 24 meses de duración.

¿Cuánto durarán las matrículas con letra M? La bola de cristal no la tenemos, pero viendo la tendencia, es poco probable que dure menos de tres años.

El mercado sigue muy zarandeado por múltiples causas: primeramente los coches ahora son más caros (moda SUV vehículos más grandes) y con más tecnología (mucha de ella obligatoria). Y su precio se ha elevado aún más con la inflación derivada de la invasión de Rusia a Ucrania, alcanzando máximos históricos.

A ello hay que sumar la propia crisis económica, con los hogares aún intentando recuperarse de la derivada del coronavirus y aún de la anterior. El mercado de particulares, que es el principal indicador de la salud del mercado, está a la baja.

Este 2022 lo ha estado no solo en julio y agosto, que suelen ser meses flojos, también en junio, que por el contrario siempre ha sido uno con buenas ventas en este canal.

Pero además este año ha estado marcado por la falta de componentes y microchips, que se espera continúe presente hasta bien avanzado 2023. Ello afecta a la producción, con cuellos de botella y retrasos en las entregas.

La guinda la pone la incertidumbre de qué coche comprar, con la vista en un futuro donde la combustión está llamada a desaparecer.

¿Por qué faltan letras en las series de cada matrícula?

El sistema de nomenclatura actual para las matrículas, que acaba de cumplir 22 años y que sucedió a la numeración provincial alfanumérica (letra asignada a provincia + cuatro dígitos + dos letras), prescinde de ciertas letras del alfabeto.

Primeramente de todas las vocales, siendo el motivo, evitar que se formen combinaciones que podrían ser similares a palabras mal sonantes estilo ANO o PIS, según la DGT. Aunque igualmente por ejemplo nombres: ANA, ISA, ADA, JON, LUZ...

Pero también de otras consonantes: las letras Ñ y Q, así como de la LL o la CH, que dejaron de ser consideradas letras en 1994 y además supondrían cuatro letras y no tres en las matrículas.

La razón de dejar fuera a la Ñ o a la Q es por evitar confusiones para sistemas de lectura de matrícula (como en un párking o el de los radares), pues se pueden confundir con la N, la O o el número 0.

La DGT estimó en su momento que esta nueva nomenclatura para las matrículas dure unos 40 años: llevamos más de la mitad, aunque con la bajada de matriculaciones puede ser mayor.

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