El mapa 3D más antiguo del mundo no estaba dibujado en un papel: estaba escondido en el suelo de una cueva cerca de París

Cueva Apertura
  • Investigadores franceses y australianos creen haber identificado una representación tridimensional del paisaje en la cueva de Ségognole 3

  • El grabado paleolítico manipulaba incluso el agua de lluvia para recrear el curso natural de los ríos

Irene Mendoza

Al pensar en mapas o en maquetas topográficas de un territorio, lo solemos asociar a satélites, sistemas GPS, cartografía digital o en 3D. Sin embargo, unos arqueólogos han descubierto que hace muchos (muchos) miles de años los humanos ya intentaban comprender y representar el paisaje que les rodeaba. Uno de los ejemplos más sorprendentes está en una pequeña cueva del sur de París.

La cueva de Ségognole 3, en el macizo de arenisca de Noisy-sur-École, lleva décadas siendo conocida por sus grabados paleolíticos, hasta que un estudio publicado a finales de 2024 en el Oxford Journal of Archaeology lo cambió todo. Este plantea una hipótesis fascinante: hace unos 20.000 años varios grupos de cazadores-recolectores habrían transformado deliberadamente el suelo de la cueva para representar en miniatura el relieve y el comportamiento del agua del paisaje circundante. Así, podrían haber creado el primer mapa de la historia.

Una maqueta del paisaje integrada en la propia roca

Lo que hace único este hallazgo respecto a otros posibles mapas prehistóricos encontrados en piezas portátiles o grabados bidimensionales, es que la representación de Ségognole 3 está integrada directamente en el terreno. Así lo documentaron los investigadores Médard Thiry, de Mines Paris PSL, y Anthony Milnes, de la Universidad de Adelaida, quienes identificaron una compleja red de canales excavados que aprovecha las grietas naturales y desniveles de la arenisca.

Sorprendentemente esos surcos recorren pequeñas pendientes, depresiones y relieves que coinciden con las características geomorfológicas del valle del río École, situado sólo a unos 500 metros de la cueva. Según los autores del descubrimiento, esas formas representarían “cursos de agua, lagunas, cuencas y elevaciones del terreno” a escala.

Por si el hallazgo de por si no fuera suficiente, el detalle más llamativo de este “mapa tridimensional” sale a relucir cuando llueve: el agua se infiltra por sus pequeñas grietas y circula a través de los canales excavados siguiendo recorridos muy similares a los de un sistema fluvial real. Para los investigadores, el conjunto funciona como una especie de maqueta hidráulica en miniatura capaz de reproducir el comportamiento natural del agua sobre el paisaje.

En su publicación, los autores sostienen que este nivel de precisión demuestra “una enorme capacidad de observación y abstracción espacial por parte de aquellos grupos paleolíticos”. Además de conocer perfectamente el territorio en el que vivían, fueron capaces de trasladarlo físicamente a una superficie utilizando el relieve natural de la roca.

Un lugar cargado de simbolismo que todavía plantea preguntas

La cueva de Ségognole 3 también contiene grabados de caballos y representaciones femeninas asociadas al Paleolítico Superior, con similitudes estilísticas con las pinturas de Lascaux. Parte del agua conducida por los canales termina además en una cavidad con forma de vulva, un detalle que ha llevado a los investigadores a relacionar el conjunto con ideas de fertilidad, agua y simbolismo ritual.

Aun así, todavía hoy los científicos mantienen la prudencia sobre la interpretación definitiva del lugar, pues creen poco probable que sirviera como herramienta práctica de orientación, ya que el paisaje podía observarse fácilmente desde las colinas cercanas. Entre las hipótesis planteadas aparecen posibles usos pedagógicos relacionados con el agua, funciones ceremoniales o representaciones simbólicas del territorio.

Más allá de cuál fuera su utilidad concreta, Ségognole 3 es la sorprendente prueba de que hace 20.000 años los humanos ya eran capaces de interpretar el paisaje y representarlo de una forma muchísimo más compleja de lo que se creía hasta ahora.

Imágenes | Média24, Médard Thiry

En Motorpasión | El hallazgo de los arqueólogos de Vigo en las Cíes que lo cambia todo: así fue su primera gran infraestructura de control de rutas

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 0 Comentario