
La ciudad de Xiong'an, a 100 km de Pekín, nació para descongestionar la capital de China
Altamente digitalizada, aspira a convertirse en un modelo de ciudad inteligente
En China hay una ciudad donde los semáforos no tienen ciclos programados: la luz se pone en verde o en rojo en función del tráfico. Su objetivo es evitar atascos y acortar los desplazamientos: si no hay tráfico, no hay necesidad de estar parado ante un semáforo. Aunque tiene una cara B: al más puro estilo 'Blade Runner', estos semáforos esconden un dron que se despliega para controlar a los coches, vigilar incidencias y detectar infracciones.
Se trata de Xiong'an: el Gobierno chino presume que es una ciudad del futuro inteligente. Este sistema de gestión de tráfico operado con IA le da en parte la razón, aunque no es lo único. Empezó a construirse hace nueve años y espera acoger a cinco millones de habitantes en 2035. Aunque de momento está lejos de ese objetivo: muchas tecnológicas se han asentado allí, pero ciudadanos no tanto.
Semáforos que obedecen al tráfico y drones que vigilan las calles
Xiong'an, a unos 100 km de Pekín, nació para descongestionar la sobrepoblada capital china, donde actualmente viven casi 22 millones de personas en su área metropolitana. Integra tres condados rurales de Hebei (Xiongxian, Anxin y Rongcheng) en una única zona metropolitana y las obras arrancaron en 2017. Durante esta casi década ha crecido bastante, con más de 200 km² de zona urbanizada. En esta futurista urbe, la tecnología se integró desde el principio y no después.
Buen ejemplo de ello es el denominado "sistema de tráfico de onda verde". Las calles están equipadas con más de 20.000 sensores que monitorizan el flujo del tráfico en tiempo real, mientras un sistema operado por IA, una suerte de "cerebro urbano" recalibra los semáforos en milisegundos. En otras palabras: las luces de los semáforos se adaptan al tráfico y no al revés.
"Para conducir por Xiong'an, los coches no están pendientes de los semáforos, sino de que los semáforos estén pendientes de los coches", explica Zhang Yan a Global Times. Es una de las responsables de China Telecom Digital City Technology, empresa que ha instalado este sistema de gestión del tráfico rodado en la ciudad. Esta tecnología no solo analiza el volumen de vehículos, también las condiciones de la carretera o fallos en los equipos. Asimismo, genera órdenes de mantenimiento anticipándose a posibles incidencias. El futuro era esto.
Aunque también supone más control. En algunos postes de semáforos de Xiong'an, una caja cuadrada esconde un dron encargado de "patrullar" las calles, con rutas fijas de más de 1 km. Hace barridos de unos cinco minutos, volviendo luego a la caja. Entre sus labores: detectar infracciones de tráfico o de estacionamiento. Aunque también inspeccionan las zonas verdes, pues cuenta con amplias áreas de terreno reforestado: vigilan los niveles de agua en los parques y averías, o emiten alertas ante posibles inundaciones. En general, los drones son habituales en Xiong'an, también hacen de mensajeros, llevando paquetes de hasta cinco kilos entre edificios.
Una ciudad del futuro con una asignatura pendiente: que la gente viva allí
Xiong'an tiene tintes altamente futuristas y no solo por este sistema de gestión de tráfico. Por ejemplo, se ha construido en paralelo de un gemelo digital: una réplica virtual ha crecido al mismo tiempo que la propia ciudad. Es decir, cada edificio e infraestructura que se ha levantado allí tiene su equivalente digital. Así pueden consultar información, como su distribución interior o de las diferentes plantas, para facilitar la gestión o detectar posibles incidencias. Y lo mismo ocurre con las infraestructuras.
Según CGTN, esta plataforma ya reúne decenas de miles de millones de datos sobre cuestiones como el tráfico y las condiciones ambientales. Y defienden que se trata de un sistema escalable: "Como un enorme laboratorio viviente, Xiong'an se puede dividir en escenarios de aplicación clave, como el transporte inteligente y los servicios públicos. Las soluciones y los modelos desarrollados aquí son altamente replicables y escalables, adecuados para su adopción en otras ciudades", explica Hu Qimu, vicesecretario para la Integración de Economías Digitales y Reales.
En nueve años, en Xiong'an se han levantado más de 5.300 edificios, acogiendo, entre otros, más de 400 sedes de administración pública y 600 empresas de alta tecnología. La zona urbanizada abarca unos 215 km², y también encontramos edificios de viviendas, un centenar de colegios y guarderías o centros de salud. Y es que, más allá de una suerte de Silicon Valley chino, la intención es que sea una "ciudad del pueblo", con diferentes políticas de vivienda para diferentes niveles adquisitivos, tanto de alquiler para rentas a bajas a compra en propiedad. Y está diseñada para ser una urbe de 15 minutos, con los servicios esenciales a mano y favoreciendo trayectos a pie.
Aún así, está de momento lejos de su objetivo demográfico: desde su planteamiento, se fijó un objetivo de 5 millones de habitantes para 2035, pero aún le queda por recorrer para llegar a esa meta. En marzo de este 2026, según datos oficiales tras una visita del presidente chino Xi Jinping, se cifraba en unos 1,41 millones de habitantes.
Que se hayan trasladado allí las empresas no se traduce automáticamente que los trabajadores se muden con sus familias. Además, ha llegado a tildarse de ciudad fantasma, y hay residentes que se quejan de escasez de empleo. En definitiva, la tarea pendiente de esta avanzada ciudad es atraer a más ciudadanos permanentes. En la mencionada visita de Jinping, solicitó a la admnistración que redoblara sus esfuerzos para desarrollar la ciudad, un proyecto en el que ya se han invertido más de 107.000 millones de euros.
Imágenes | Xinhuanet
En Motorpasión | Hace 50 años la mayoría de los chinos vivía en el campo. Hoy China el país es el país más tecnológico del mundo
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