Las caravanas están empezando a invadir pueblos en Francia, así que los vecinos las están frenando a base de rocas y bloques de hormigón

Portada Mop 1787921075814

Algunos municipios franceses están cerrando accesos después de sufrir ocupaciones de cientos de caravanas

Irene Mendoza

Los asentamientos ilegales de autocaravanas se convierten cada verano en un serio problema para algunos municipios franceses. Hablamos de grandes grupos con campers de todo tipo que ocupan durante días terrenos deportivos, aparcamientos y otros espacios públicos sin autorización, con los perjuicios que conlleva tanto para vecinos como para deportistas y viajeros habituales.

La respuesta de algunos pueblos está siendo tan contundente como poco habitual: poner rocas, bolardos y bloques de hormigón de más de una tonelada en los accesos para impedir que las caravanas puedan volver a entrar. Y el caso de Talant, cerca de Dijon, es uno de los ejemplos más llamativos.

Un centenar de caravanas llegó a un campo deportivo y lo ocupó durante meses

El pasado 22 de mayo, alrededor de 100 autocaravanas, caravanas y furgonetas camper procedentes de Loiret llegaron a los campos deportivos de Talant. El espacio terminó convertido durante varias semanas en un campamento ilegal para unas 500 personas después de que el área específica que tenían prevista en Chevigny-Saint-Sauveur no estuviera disponible.

Además de suciedad y desperfectos, la situación generó además un coste considerable para las arcas municipales. Según el medio local France 3 Bourgogne-Franche-Comté, Talant tuvo que asumir unos 10.000 euros en agua y electricidad sólo durante las tres primeras semanas que duró la ocupación. A esa cantidad se sumó posteriormente el coste de la solución adoptada para evitar que volviera a ocurrir.

El alcalde, Adrien Guené, tras consultar con agricultores, propietarios de huertos comunitarios y fuerzas de seguridad para mantener los accesos necesarios para los servicios de emergencia, ordenó colocar bloques de piedra y bolardos de hormigón de unas 1,5 toneladas cada uno en los accesos al estadio Pascal Gien. El objetivo es que estos bloques dejen pasar a los usuarios habituales, pero hacer imposible la entrada de vehículos de gran tamaño: el Ayuntamiento asegura que esta solución costó otros 10.000 euros.

Talant no es un caso aislado en Francia contra los asentamientos ilegales

Este episodio queda lejos de ser una excepción: sólo en lo que llevamos de año, se han sucedido múltiples ocupaciones similares en distintos puntos de Francia. Ejemplo de ello es Viry, cerca de la frontera suiza, donde unas 30 caravanas ocuparon un aparcamiento en marzo y posteriormente más de 60 se instalaron en terrenos próximos a instalaciones deportivas. En Vourles fueron alrededor de 120 y en Tarnos, ya en agosto, unas 150 caravanas ocuparon el parque de Castillon.

Por su parte, en Landes desde principios de año se han dictado ya casi una treintena de 23 órdenes para abandonar terrenos ocupados, frente a las 13 registradas durante los dos años anteriores juntos. Desde el comienzo del verano, además, cuatro desalojos habían requerido intervención policial… pero no todas estas concentraciones responden exactamente a la misma situación.

Parte de los desplazamientos forman parte de los movimientos estivales tradicionales de los llamados gens du voyage, un término que en Francia engloba a distintas comunidades itinerantes, entre ellas parte de la población gitana que mantiene este modo de vida. Estos grandes desplazamientos incluyen también peregrinaciones como la de Saintes-Maries-de-la-Mer. El problema surge cuando los espacios previstos para recibirlos no están disponibles o resultan insuficientes y las caravanas terminan ocupando terrenos públicos o privados que no estaban destinados a ello.

El hormigón intenta solucionar un problema que viene de mucho antes

Francia cuenta con una legislación que contempla la creación de áreas específicas para acoger a los gens du voyage, pero la falta de suficientes espacios de recepción lleva años generando conflictos entre municipios, administraciones y los propios grupos itinerantes.

En Marsella, por ejemplo, el club Marseille Rugby Méditerranée denunció este verano que más de 80 caravanas habían ocupado sus terrenos de Saint-Menet justo antes del comienzo de la temporada. El club asegura que llevan soportando situaciones similares durante años y que más de 650 deportistas federados sufren las consecuencias de quedarse sin instalaciones para entrenar.

La situación llegó a afectar también a los usuarios habituales de las instalaciones de Talant, y hay vecinos que dijeron a los medios que ya no se sentían seguros en las inmediaciones del estadio y que “había suciedad por todas partes”. El problema, sin embargo, no se limita a la limpieza o al estado de un campo deportivo.

No obstante, el enfado del alcalde no iba tanto contra el comportamiento del grupo como contra la gestión administrativa del problema: “No podemos tener la ley aplicada a nivel metropolitano y luego tener que sancionar a los alcaldes de los municipios. En otras palabras, el Ayuntamiento considera que acaba asumiendo las consecuencias de un problema que debería resolverse mediante las áreas de acogida previstas por la legislación francesa.

Así, mientras sigue sin resolverse la falta de espacios suficientes para estos grandes desplazamientos, algunos pueblos franceses están optando por poner cada vez más hormigón en sus accesos.

Imágenes | Talant

En Motorpasión | Cada vez más españoles viven en caravanas porque no pueden pagar un alquiler. "No pedimos una casa, solo un lugar donde estar"

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com

VER 0 Comentario