
El Stefan GP de Zoran Stefanović fue uno de los proyectos más ambiciosos de la Fórmula 1 reciente, pero la FIA jamás permitió que pisase el paddock
De todos los equipos de Fórmula 1 que nunca han disputado una carrera, pocos hay más famosos que Stefan GP. El proyecto de Zoran Stefanovic, ingeniero y empresario serbio, que a caballo entre el meme y la esperanza se convirtió en la horma del zapato de una FIA que jamás le permitió demostrar qué eran capaces de hacer.
Stefan GP compró el material de la saliente Toyota, incluido su flamante TF110 que nunca compitió. Ficharon a Jacques Villeneuve como piloto, y ofrecían garantías económicas. Pero a la FIA nunca le gustó su irreverencia, así que mientras concedían plazas a equipos que ni siquiera llegaban a debutar, Stefanovic vio su sueño truncado.
Stefan GP tenía a Toyota y a Jacques Villeneuve de su lado, pero a la FIA en contra
2010 fue un año de muchos cambios en la Fórmula 1. La FIA se propuso ampliar la parrilla desde los diez hasta los trece equipos, lo que significaba 26 pilotos en pista, pero el plan comenzó mal: Honda, BMW y Toyota anunciaron su marcha debido a la crisis económica de 2008. Para llegar a los trece equipos, tocaba abrir la puerta de par en par. Y hubo avalancha.
Mercedes, previo glorioso paso por BrawnGP, se quedó con los restos de Honda, Sauber recuperó de BMW lo que había sido suyo y la FIA concedió a dedo a Lotus la plaza de Toyota. Seguíamos en diez equipos, pero ahora quedaban otros tres para llegar a los trece. La FIA abrió concurso y llegaron quince solicitudes para tres plazas. Una de ellas, la de Stefan GP.
Stefan GP tenía detrás a Zoran Stefanović, y no era la primera vez que intentaban entrar en Fórmula 1. Ya lo habían hecho hasta en dos ocasiones a finales de los '90 comprando el equipo Lola, pero fracasó. Ahora, con casi dos décadas de funcionamiento, Stefan GP parecía la favorita número uno para ser seleccionada por la FIA.
El día del anuncio oficial nadie se lo podía creer. La FIA había elegido a Virgin Racing, Campos Meta y USF1. Ni rastro de Stefan GP, el favorito. Zoran Stefanović montó en cólera. El serbio sabía lo que había pasado: la FIA no quería a nadie que intentase crear un equipo propio autónomo, sino que prefería gente que subcontratase y diese garantías de poner dos coches en pista.
Stefan GP tenía intención de crear su propio chasis y todo su coche, y después negociar para tener el mejor motor posible. Los tres equipos seleccionados coincidían en su plan: motor Cosworth, el estándar que ofrecía la FIA, y chasis Dallara. La fábrica, un lugar de paso donde hacer lo justo. Once de los doce aspirantes descartados aceptaron la decisión. Stefan GP, no.
El empresario serbio llevó a la FIA a los tribunales, a la vez que siguió trabajando para sacar sus coches a pista en la primera carrera, en Baréin, confiando en acabar aceptados. Especialmente, después de que USF1 confirmase que no iba a poder estar en la parrilla. El primero de los tres equipos elegidos por la FIA se caía por el camino antes incluso de empezar.
Campos Meta también estuvo a punto de fracasar, aunque llegó a Baréin finalmente con lo justo asociándose a última hora con Hispania, siendo el primer equipo español de la Fórmula 1. Pero Stefan GP quería ocupar el hueco de USF1 y redobló su apuesta: compró todo el material de Toyota, incluso el TF110, el coche ya fabricado de los japoneses que nunca llegó a competir.
Stefan GP llegó a hacer test privados con el TF110 con Kazuki Nakajima como piloto. El japonés iba a ser uno de sus corredores. El otro, un campeón del mundo, Jacques Villeneuve. Y como probador, Pastor Maldonado. Stefanovic se había marcado un equipo de ensueño para entrar en la Fórmula 1. Faltaba la FIA.
Pero la FIA nunca llegó. Dilataron tanto la decisión que Toyota dio por imposible llegar al mundial de 2010, y se echaron atrás, manteniendo en pie el trato para 2011 si eran aceptados. Pese a que había todas las garantías económicas, la FIA no aceptó a Stefan GP. Estaban tan molestos por la batalla legal que les había planteado que prefirieron renunciar a los trece equipos que dejarle correr.
La Comisión Europea nunca llegó a resolver, y Stefan GP tuvo que retirar su candidatura. En 2015 e incluso en 2019 hubo nuevos intentos para entrar en la Fórmula 1, pero ya era demasiado tarde. El orgullo de Stefanovic le había llevado a cometer un error estratégico: denunciar a la FIA le condenó a no entrar nunca en la Fórmula 1.
Imágenes | StefanGP, Toyota
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