Porsche ya utiliza la impresión en 3D para sustituir piezas de sus modelos clásicos

La moda "vintage" no es ajena al mundo del automóvil y los coches clásicos son hoy objeto de deseo. Las marcas han sabido explotar esta demanda y muchas cuentan con departamentos de restauración para alimentar este mercado del capricho.

¿El mayor problema? Las obtención de piezas y repuestos, sobre todo si hablamos de producciones limitadas. La impresión en 3D se presenta como un gran aliado en la materia y Porsche ha sido de las primeras marcas en hacerlo con éxito.

El mayor quebradero de cabeza para los departamentos de restauración de los fabricantes es el de obtener piezas que están fuera de stock. En el caso de Porsche Classic, dispone actualmente de un catálogo formado por unas 52.000 piezas de las cuales varias eran de difícil sustitución y producción. Porsche ha cortado por lo sano utilizando la tecnología de la impresión en tres dimensiones para poner solución a esta traba.

Según el fabricante alemán, todas las piezas que Porsche Classic está produciendo valiéndose de impresoras 3D son completamente fieles a sus originales producidos tiempo ha, tanto a nivel técnico como estético. En ello también está la propia Volkswagen: aunque su departamento Classic Parts aún no lo había logrado.

Porsche Classic: nueve piezas impresas en 3D

No es que todas los componentes del stock de Porsche Classic se vayan a fabricar imprimiéndolos en tres dimensiones. Porsche limita esta novedosa forma de producción a piezas de suministro limitado cuyos costes serían muy elevados en cadena de montaje.

De esta manera, la división del fabricante vertebra ahora la producción de componentes a tres bandas. Por un lado, las piezas de producción muy limitada se reproducen utilizando las herramientas originales. Por otro, se suman a cadena de montaje moderna aquellas que tienen más demanda.

La "tercera vía" es la recién estrenada impresión en 3D que cubre el nicho de piezas que requiere lotes de producción más pequeños respecto a los que van a la cadena de montaje y, que a su vez, no sería posible asumir desde la producción artesanal.

Actualmente de las 52.000 piezas del catálogo de Porsche Classic, nueve se están produciendo con esta técnica. No serán las únicas: el fabricante germano ya está estudiando la viabilidad de otros veinte componentes más.

El Porsche 959 y otros mitos no se quedarán sin componentes

El Porsche 959 es uno de esos modelos históricos cuya producción fue tremendamente pequeña: sólo 292 unidades salieron de fábrica. Debido a ello, piezas como por ejemplo su palanca de liberación del embrague, tienen una demanda muy limitada. La reproducción mediante impresoras 3D, en el caso de esta pieza, era la solución perfecta.

Confeccionado por capas de acero de 0,1 milímetros de grosor, este componente en concreto fue incorporado en un vehículo de pruebas para comprobar su fiabilidad, la cual, según Porsche, fue 100% exitosa.

Los resultados han sido tan buenos, que han llevado al fabricante alemán a producir otros ocho componentes, ya sea en acero o en plástico. Todos "pasados" por este proceso basado en la fusión selectiva con láser.

La impresión en 3D está siendo la panacea para los fabricantes automovilísticos, no sólo por evidente ahorro económico, sino para solucionar otros problemas, como ha ocurrido con Renault y su gama de camiones. No obstante, para que se empiecen a comercializar vehículos íntegramente impresos en 3D todavía queda.

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